Por Wayne Partain
Introducción.
A. Mateo 5:7, “Dichosos
los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia”.
B. Sant. 2:13 “el juicio
será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia”.
C. En el juicio final
TODOS necesitarán misericordia. Sin ella todos seríamos condenados a sufrir
eternamente en el infierno.
D. Pero Jesús y los
apóstoles enseñan claramente que si no mostramos misericordia hacia otros,
nosotros mismos estaremos sin misericordia en Aquel Día.
I. Dios es misericordioso.
A. Éxodo 34:6, “Dios
misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y
verdad”.
B. Efes. 2:4, 5, “Dios,
que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun
estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo”.
C. Por lo tanto, si no
somos misericordiosos como Dios, entonces el juicio será sin misericordia para
nosotros.
D.
Salmo 18:25, “Con el misericordioso te muestras misericordioso”, pero “el
juicio será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia” (Sant.
2:13).
II. Los que pidieron misericordia pidieron ayuda.
A. La misericordia no es
un mero “sentimiento” (“Sí, yo siento compasión por ellos”).
B. Mat. 9:27, “dos ciegos
le siguieron, gritando y diciendo: Hijo de David, ten misericordia de
nosotros!” No querían alguna expresión de simpatía, sino ayuda; querían su
vista.
C. Mat. 15:22, “Señor,
ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniada”. No quería
expresión de simpatía, sino ayuda; que echara fuera el demonio que atormentaba
a su hijita.
D. Mat. 17:15, “Señor,
ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico y sufre terriblemente, porque
muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua”.
E. Luc. 10:37, el buen
samaritano “usó de misericordia con él”. El misericordioso se preocupa por
otros y lo muestra, ayudándoles.
F. “Compasión” = sentir
con. Se identifica con los que sufren, miran con sus ojos, oyen con sus oídos,
andan en sus zapatos. Procuran entender sus problemas y sufrimientos.
III. Misericordia hacia los pobres y necesitados, mayormente hermanos necesitados.
A. Prov. 14:21 dice,
dichosos son los que tienen misericordia de los pobres.
B. Prov. 19:17 dice que
el que tiene misericordia del pobre presta al Señor, y Él lo recompensará por
su buena obra.
C. 1 Cor. 16:1, 2, la
colecta para ayudar a los santos necesitados. Y recuerde que “Dios ama
al dador alegre”.
D. 1 Jn. 3:17, “el que tiene
bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su
corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en Él?”
E. Mat. 25:35-36, “tuve
hambre, y me disteis de comer… sed… forastero… desnudo… enfermo… cárcel, y
vinisteis a mí”. ¿Cuándo?
"Señor, ¿cuándo te
vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? en cuanto lo
hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”.
Y recuerde siempre,
Rom.12:8, y el mostrar misericordia debe ser con alegría. Dios ama al dador
alegre. ¿Si es puro deber, pura obligación… ?
IV. Mostrar la misericordia, enseñando, exhortando, reprendiendo.
A. Tito 2:11, “Porque la
gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos…… enseñándonos, que negando la impiedad y los
deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente”
B. Así también nosotros,
mostramos misericordia hacia otros cuando les hablamos del evangelio de gracia
y misericordia, para salvarles.
C. 1 Tes. 5:14, “que
amonestéis a los desordenados, animéis a los desalentados, sostengáis a los
débiles y seáis pacientes con todos”. Esto es mostrar misericordia hacia ellos.
D. Judas 23, “A otros
salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor,
aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”.
V. El misericordioso perdona a otros sus ofensas.
A. Efes. 4:32, “sed
bondadosos y misericordiosos los unos con los otros… perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Descripción más terrible de
un hermano – ¡no es como Dios!
B. Mat. 6:12, “Perdónanos
nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores… 14. “Porque si perdonáis a los hombres
sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará a vosotros”. ¿Pero
si no… ?
C. Buenos ejemplos de
perdonar:
1. Luc. 23:34, “Padre,
perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
2. Hech. 7:60, Esteban: “Y puesto de rodillas, clamó a gran
voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado, y habiendo dicho esto, durmió”.
3.
2 Tim. 4:16, “En mi primera defensa nadie estuvo de mi parte. Más bien, todos
me desampararon. No se les tome en cuenta”.
4.
Gén. 50:19, José perdonó a sus hermanos: “No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar
de Dios?”
D.
“Pero usted no entiende. No se imagina lo que me hizo”. “Yo le perdono pero
jamás me olvida lo que me hizo”. ¿Esto es perdonar? Heb. 8:12.
E.
Mat. 18:21-35. ¿Cuánto le debe su hermano que le ha ofendido? ¿Cuánto valdría
en dólares? ¿Cien? ¿Mil? Y ¿cuánto debíamos al Señor? ¿Cuántos millones? Una
cifra incalculable.
Juicio
humano es condenatorio. ¡Cuán fácil es ver las fallas de otros! Cualquier error
de ellos es pecado pero en nosotros es pura negligencia. Lo que
es vil en otros es pura travesura en nosotros.
VI. Sin misericordia, los actos de culto no valen.
A. Mat. 9:13; 12:7,
“Misericordia quiero y no sacrificio”. Sacrificios no valían si no había
misericordia hacia los demás.
B.
Mat. 23:23, “entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino; pero
habéis omitido lo más importante de la ley, a saber, el juicio, la misericordia
y la fe”.
C.
Los actos de culto son necesarios pero no substituyen la misericordia. Si
descuidamos la misericordia la religión es vana.
Conclusión.
A. 2 Tim. 1:18, la
petición de Pablo por Onesíforo, “Concédale el Señor que halle misericordia
cerca del Señor en aquel día”.
B. “El juicio será sin
misericordia para el que no ha mostrado misericordia”. Luc. 16:24, el castigo
sin misericordia, el hombre gritando, “Ten misericordia de mí… estoy
atormentado en esta llama”.



