LA SUPUESTA INFALIBILIDAD DE LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA (ICR)



INTRODUCCIÓN
A. La palabra “infalible” significa que no puede errar.
B. La ICR enseña que el “papa” es infalible cuando habla ex cátedra (desde la silla de “papa”, o sea, cuando habla oficialmente).
C. Pero en realidad la creencia oficial de la ICR es que la iglesia misma es infalible, porque el “papa” fue hecho infalible por la iglesia (la jerarquía compuesta de cardenales y obispos).

I. TEXTOS TORCIDOS POR LA ICR PARA ENSEÑAR QUE PEDRO ERA EL PRIMER “PAPA”.
Mateo 10:2, Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano”. Dicen que al mencionar a Pedro primero le hizo superior a los otros apóstoles, pero véase Marcos 9:33-35. Si Pedro hubiera sido el príncipe de los apóstoles, este habría sido el momento para afirmarlo.
Mateo 16:18, “Y yo también te digo, que tú eres Pedro,[a] y sobre esta roca[b] edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”.
Este es el texto principal usado (torcido) por la ICR para enseñar que Pedro era el primer papa de la iglesia. Dicen que el nombre “Pedro” (petros) significa roca y que sobre él Cristo iba a edificar su iglesia, pero la roca sobre la cual Jesús edificó su iglesia era petra (“peña, denota una masa de roca, en distinción a petros, una piedra o peñasco sueltos, o una piedra que se pueda arrojar o mover con facilidad. Para la naturaleza de petra véase Mt 7.24,25; 27:51, 60…” (Diccionario Expositivo por W. E. Vine).
Esa petra era la Deidad de Cristo confesada por Pedro en el v. 16. 1 Corintios 3:11, Cristo es el fundamento de su iglesia.
Entregarle a Pedro las “llaves del reino” significa que Pedro iba a predicar el evangelio que revela los pasos de obediencia para entrar en el reino del cielo. Lo hizo el día de Pentecostés (Hechos 2) y abrió la puerta a los gentiles cuando predicó a Cornelio y su casa (Hechos 10). En cuanto a “atar” y “desatar” Jesús dijo lo mismo a todos los apóstoles (Mateo 18:18). No significa que Jesús les diera autoridad para enseñar lo que les conviniera, sino que iban a atar y desatar en la tierra lo que ya se habría atado y desatado en el cielo (véase Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español de Francisco Lacueva).
También la ICR enseña que en Mateo 16:18 Jesús promete infalibilidad a la iglesia. También Mateo 28:20 “estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. Dicen que Jesús promete que la iglesia sería protegida de todo error, porque si cayera en error que las puertas del Hades sí habría prevalecido contra ella. Pero no citan la primera parte de Mateo 28:20,  “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” porque bien saben que la Iglesia Católica Romana pisotea las enseñanzas de Jesús que no les convienen (por ejemplo, Mateo 23:9, “Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos”).
La enseñanza de la ICR sobre la supuesta infalibilidad de la iglesia contradice muchos textos como Gálatas 1:6-9; Romanos 16:17; 1 Timoteo 1:20; 4:1-4; 2 Tesalonicenses 2; 2 Timoteo 4:2-4, etc. Estos textos indican claramente que aunque los apóstoles y profetas sí eran inspirados y, por eso, su enseñanza era infalible (la verdad y solamente la verdad, sin error alguno), no hay texto que prometa tal infalibilidad para la iglesia aun cuando había hombres inspirados. Por el contrario los textos citados aquí en este párrafo hablan claramente de apostasías y la Iglesia Católica Romana, lejos de ser iglesia infalible, es más bien la iglesia apóstata. Es el cumplimiento de esos textos.
Otro texto favorito de la ICR para tratar de probar que Pedro era el primer papa es Juan 21:15-17. Jesús dice a Pedro, “Apacienta mis corderos … pastorea mis ovejas”. De este texto concluyen que Cristo encargó a Pedro el cuidado de toda la iglesia. Jamás hubiera pensado Pedro que Jesús indicara tal cosa. El catolicismo se basa, de principio a fin, en doctrinas de hombres, ficciones, fábulas e imaginaciones humanas.
Otro texto que usan es Hechos 2:14, que Pedro predicó el sermón tan importante y significativo el día de Pentecostés, pero este mismo versículo dice, “Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once…” y el v. 37 dice, “Al oír esto … dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Hechos 10 y 11 revelan que Pedro era el primero que predicó a los gentiles. Bien dicho, pero aunque en esta ocasión él aprendió que “Dios no hace acepción de personas” (Hechos 10:34), en Antioquía él “era de condenar” porque “se retraía y se apartaba” rehusando comer con los hermanos gentiles (Gálatas 2:11,12). Pablo fue quien le exhortó (“le resistí cara a cara, porque era de condenar”). ¡Qué maravilla que el primer papa de la iglesia cometiera tal error y tuviera que ser reprendido por el apóstol Pablo! Tal vez hubiera sido mejor que la ICR escogiera a Pablo para papa.

II. LA ICR ES LA IGLESIA APÓSTATA PREDICHA POR EL APÓSTOL PABLO.
2 Tesalonicenses 2:1-4,  “con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, no vendrá sin que antes venga laapostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”.
La ICR es el cumplimiento de esa gran apostasía predicha por pablo. El papa de Roma es el hombre de pecado. En cuanto a pasar por Dios, cierto miembro de la iglesia de Cristo, predicador del evangelio, visitando en Roma era testigo cuando uno de los cardenales llamó al papa “Señor Dios el Papa”.
1 Timoteo 4:1-4, “ Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios … por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos …” Esta profecía apunta directamente hacia la ICR. Nadie lo puede negar, los hechos hablan por sí solos.

III. LA ICR ENSEÑA QUE LOS OBISPOS CATÓLICOS SON LOS SUCESORES DE LOS APÓSTOLES Y OBISPOS (ANCIANOS).
Mateo 28:20, “He aquí estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Jesús dijo esto a sus apóstoles. Esta promesa coincide con Juan 14:18, “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” en la persona del Espíritu Santo, Juan 14:26; 16:13, etc. la promesa de enviar al Espíritu Santo para guiarles a toda la verdad. El Espíritu Santo estuvo con ellos en su predicación y cuando escribieron los libros del Nuevo Testamento, pero aun así Jesús no prometió que la iglesia no podía caer en error doctrinal.
La ICR enseña que Mateo 28:20, dirigido a los apóstoles, se aplica también a los sucesores de los apóstoles. Concluyen que Cristo siempre estará con la iglesia, que para ellos significa que estará con el papa y su jerarquía (cardenales, obispos), para que no caigan en error, pero todo el sistema católico, de principio a fin, es error, su nombre, su organización (jerarquía), culto, doctrinas y prácticas, etc. son fabricaciones humanas.

IV. ENSEÑA QUE LA ICR ES EL INFALIBLE INTÉRPRETE DE LAS ESCRITURAS.
Dicen que la Biblia es producto católico; es decir, que la ICR tuvo concilios para determinar qué libros deben estar en la Biblia, y que solamente la ICR la puede interpretar infaliblemente, pero los apóstoles, profetas y miembros de la iglesia que recibieron los dones del Espíritu Santo eran plenamente inspirados para determinar el contenido de la Biblia. Por ejemplo, 1 Timoteo 5:18 cita Mateo 10:10 y  Lucas 10:7 como “Escritura” y Pedro se refiere a las epístolas de Pablo como “Escrituras” (2 Pedro 3:16).
La ICR enseña que la infalibilidad de la iglesia les da mucho consuelo a los miembros (católicos en general) porque en lugar de vivir preocupados con respecto a varias doctrinas, pueden depositar su fe en la infalible iglesia y estar tranquilos. De esta manera la jerarquía esclaviza a sus seguidores y les convence que no deben estudiar las Escrituras y pensar por sí mismos.
Otro texto que tuercen es 2 Pedro 1:20, “ninguna profecía dela Escritura es de interpretación privada”. De este texto concluyen erróneamente que los miembros de la iglesia no pueden interpretar las Escrituras sino que deben permitir que los obispos lo hagan por ellos, pero el siguiente versículo explica lo que Pedro dice: “porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana”. Pedro se refiere a la fuente, el origen, de las Escrituras.
De esta manera los miembros llegan a ser esclavos de una iglesia completamente humana. Usan su libre albedrío pero lo usan mal. No lo usan para estudiar y pensar por sí mismos, sino para entregar su mente a sus superiores poniendo toda su confianza en ellos y no en Cristo y las Escrituras.
(Lo mismo sucede con los testigos de La Atalaya, los mormones, los adventistas, los pentecostales y muchos otros religiosos. Los miembros de estas religiones rehúsan pensar por sí mismos y en efecto consideran que los principales de su religión son infalibles, que tienen razón y no pueden equivocarse. El católico sujeto a su jerarquía no es más ciego o esclavo que el testigo, el mormón o el adventista.)

V.  LA TRADICIÓN.
Se enseña que había muchas enseñanzas de Cristo y los apóstoles que no fueron escritas y citan 2 Tesalonicenses 2:15; 2 Timoteo 2:2. Estas enseñanzas se llaman tradición; por eso, la palabra “tradición” no es algo malo, porque la tradición puede ser inspirada como en estos textos. También 1 Corintios 11:2. El v. 23 explica el significado de la palabra: es simplemente alguna enseñanza que una persona reciba de alguien y la entrega a otras personas. En este caso Pablo la recibió de Cristo y la entregó a los corintios.
Pero Mateo 15:9 y Colosenses 2:22 condenan tradiciones humanas y las tradiciones de la ICR son precisamente tradiciones de hombres no inspirados sino apóstatas (1 Timoteo 4:1-4; 2 Tesalonicenses 2).
En cuanto a su relación con la iglesia, la tradición humana tuvo su origen con los gnósticos que dijeron que tenían conocimiento secreto de Jesús y los apóstoles.

VI. LA ICR CREE QUE SU TRADICIÓN ES SUPERIOR A LAS ESCRITURAS.
Insisten en que la ICR ha dado la Biblia al mundo, que es producto católico, y que solamente la ICR la puede interpretar infaliblemente.
Enseña que después del tiempo apostólico la iglesia ha ampliado, desarrollado y mejorado la enseñanza de Cristo y los apóstoles, agregando doctrinas y prácticas según el criterio del papa y su concilio. Se jactan de ser “la voz viva de la iglesia viva”.
Se atreven a enseñar que Cristo está y estará con la ICR para protegerla y evitar que enseñe error. Dicen que si la iglesia cayera en error, entonces las puertas del Hades habrían prevalecido contra ella. Dicen todo esto a pesar de que tengan doctrinas y prácticas que obviamente son doctrinas de hombres que contradicen las Escrituras repetidas veces.
Sin embargo, no les preocupa nada que sus enseñanzas y prácticas contradigan las de Cristo y los apóstoles, porque piensan que las suyas son superiores. Por ejemplo, si uno pregunta si Pedro dejó a su esposa para ser papa, dirán que no porque la doctrina del celibato no tuvo origen hasta siglos después. Dicen que ahora para ser sacerdote el hombre casado tiene que dejar a su esposa (con tal que ella esté de acuerdo).

CONCLUSIÓN.
Las profecías de las apostasías predichas en 1 Timoteo 4:1-4; 2 Tesalonicenses, etc. apuntan principalmente hacia la Iglesia Católica Romana.
Con toda arrogancia los líderes de esta iglesia apóstata afirman que su iglesia es infalible y para tratar de sostener esta mentira tuercen muchos textos bíblicos y emplean toda clase de razonamiento humano.
Hagamos todo lo posible por abrir los ojos de las personas que se encuentren enredados en esta falsa religión.



PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS


¿“UNA VEZ SALVO SIEMPRE SALVO”?



         El calvinismo enfatiza mucho la soberanía de Dios y, desde luego, todos debemos enfatizar y exaltar la soberanía de Dios. Sin embargo, según la enseñanza calvinista la soberanía de Dios implica que el verdadero creyente no puede caer de la gracia porque su salvación no depende de sí mismo sino que está en manos de Dios y Dios no puede fallar. Pastores calvinistas insisten en que la providencia de Dios se encarga del creyente y que son guardados por el poder de Dios por fe para salvación.
         El famoso debatista Bautista (Sam Morris), al predicar sobre este tema, dijo que “todos los pecados que uno pueda cometer desde la idolatría hasta el homicidio no someterá su alma a más peligro … la manera de vida no tiene nada que ver con la salvación del alma”. Tal vez la mayoría de los pastores bautistas no predican esto pero si niegan lo que dice el Sr. Morris, niegan su propia doctrina de “una vez salvo siempre salvo”.
         Antes de leer estos textos que presentamos recuérdese que el verdadero problema del calvinismo es el negar el libre albedrío del hombre.     

ALGUNOS TEXTOS TORCIDOS POR CALVINISTAS
 PARA DAR APARENTE APOYO A ESTA FALSA DOCTRINA
Juan 5:24, “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. Los calvinistas citan este texto y enseñan que el verdadero creyente no puede dejar de creer, que no puede llegar a ser incrédulo. Pero leamos otro texto: Juan 3:36, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. Ahora bien, si el Señor quería decir que el verdadero creyente no puede llegar a ser incrédulo y ser perdido, entonces enseña también que el incrédulo no puede llegar a ser creyente verdadero para ser salvo porque en cuanto al creyente dice “no vendrá a condenación” y en cuanto al incrédulo dice, “no verá la vida”. Si lo del creyente es incondicional, entonces lo del incrédulo es incondicional.
Juan 10:27, 28, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. Esto no se refiere a lo que el creyente pueda hacer o no hacer, sino de lo que Cristo puede hacer. Además, es condicional. Dice “Mis ovejas oyen mi voz … y me siguen”, pero pueden dejar de oír su voz y pueden dejar de seguirle. Si alguien niega esto, niega el libre albedrío del hombre. Si alguien afirma que el creyente no puede dejar de seguir a Jesús debe recordar el ejemplo de Demas. Aprendemos en Col. 4:14 y Filemón 24 que Demas había sido fiel compañero de Pablo, pero en la 2da carta a Timoteo (4:10) Pablo dice que “Demas me ha desamparado, amando este mundo”.
         Juan 15:1-10, en este texto de diez versículos, la palabra “permanecer” aparece diez veces. Jesús enseña claramente que es posible que “vosotros” (los creyentes) permanezcan en Él pero al mismo tiempo enseña que es posible que dejen de permanecer en Él. De otro modo este texto no tiene sentido. Jesús manda, “Permaneced en mí”. ¿Por qué lo manda si inevitablemente los creyentes permanecen en Él? Luego en el versículo 6 dice, “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. El versículo 10 explica que para permanecer en Él es necesario guardar sus mandamientos. Colosenses 1:21-23 “Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído…”
Romanos 8:28, Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. ¿Todas las cosas les ayudan a quiénes? A los que aman a Dios y ¿qué hacen los que aman a Dios? Le obedecen. Juan 14:15, 23. En todo texto semejante es obvio que las bendiciones de Dios dependen de la obediencia y fidelidad del creyente.
Romanos 14:4, ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme”. No significa que estará firme delante de Dios a pesar de su conducta mala (como enseña el calvinista), sino que a pesar de los juicios injustos de otros, si es fiel será juzgado como fiel (“firme”) por el Señor.
 1 Corintios 3:15, 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”. Calvinistas dicen que el creyente puede perder su obra pero él mismo será salvo, pero la “obra” de este texto son los conversos del hermano que predique el evangelio (1 Cor. 9:1). Si estos no son fieles se pierden pero no por eso será perdido el evangelista. Si es fiel, será salvo aunque su “obra” habiendo sido probada como por fuego se pierda.
Efesios 1:13, “fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”. Calvinistas suponen que si son sellados con el Espíritu Santo no pueden caer de la gracia, pero el texto dice “habiendo creído en él”. ¿No pueden dejar de creer en Él? Y si dejan de creer en Él, ¿todavía son sellados con el Espíritu Santo?
2 Timoteo 2:19, Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”. Sí, conoce a los suyos y el versículo 18, conoce a los que “se desviaron de la verdad y trastornan la fe de algunos”. ¿Estos todavía son “suyos” (pueblo aceptado por Dios) aunque se hayan desviado de la verdad? ¿Todavía son “suyos” si no se apartan de la iniquidad?
1 Pedro 1:5, “que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. Otra vez, véase la expresión “mediante la fe” y la fe que salva no es fe muerta, fe que no obedece (Santiago 2:24).
1 Juan 2:19, “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”. Este es uno de los textos predilectos de Bautistas y otros que enseñan la imposibilidad de apostasía. Dicen que los que se apartan de la fe no son creyentes verdaderos sino creyentes superficiales (o hipócritas), que profesan tener fe pero que en realidad no son cristianos. Tales maestros hacen el papel de Dios juzgando corazones y motivos.
¿Cuándo “no eran de nosotros”? Dice Juan que “ahora han surgido muchos anticristos”. Obviamente después de “surgir” como anticristos “salieron de nosotros”. ¿Por qué dice Juan “ahora”? Si ya se hubieran manifestado como anticristos antes de bautizarse ¿cómo podrían los apóstoles y otros cristianos aceptar su “obediencia” si no querían confesar que Cristo es el Hijo de Dios? Esta confesión significa que Cristo es Emanuel, Dios con nosotros (Dios y Hombre). Los anticristos no hacían tal confesión (1 Juan 4:2,3).
 Calvinistas no pueden probar que los anticristos de este texto no habían obedecido al evangelio. La afirmación que “salieron de nosotros” indica que habían estado con los apóstoles y otros cristianos. No es posible salir de un grupo de personas sin haber estado con ellos.
¿No obedecieron al evangelio? ¿No confesaron a Cristo antes de ser bautizados? Si eran anticristos antes de ser bautizados, ¿lo sabían los apóstoles y comoquiera los aceptaron aunque rehusaban confesar a Cristo? ¿No eran bautizados para el perdón de pecados y añadidos a la iglesia de Cristo? (Hechos 2:38, 41, 46). Si “salieron” de la iglesia, habían sido miembros de la iglesia.
Entonces la cuestión relevante es ¿cuándo “salieron de nosotros”? Obviamente salieron de ellos después de “surgir” (manifestarse) como anticristos. Por eso, de ninguna manera se debe afirmar que todos los que se apartan de la verdad solamente profesaban ser discípulos de Cristo. Los que enseñen tal cosa hacen el papel de Dios porque juzgan corazones y motivos. Muchos textos afirman clara y enfáticamente que algunos de los que obedecieron al evangelio se apartaron de la fe.
1 Juan 5:13, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna …” En base a este texto calvinistas enseñan que la vida eterna es posesión actual, pero el mismo Juan en la misma carta (1 Juan 2:25) dice, “Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna”; es decir, antes de decir, “para que sepáis que tenéis vida eterna” ya había dicho que “esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna”. Tengamos cuidado de leer todo lo que la Biblia dice sobre el tema que estudiamos. Nadie tiene como posesión actual y presente aquello de lo cual tiene esperanza. Romanos 8:24, “Porque en esperanza fuimos salvos pero la esperanza que se ve, no es esperanza, porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?” Mateo 25:46, “Estos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”. En el día del Juicio Final los justos irán a la vida eterna.

ALGUNOS TEXTOS QUE ENSEÑAN CLARAMENTE QUE LOS FIELES PUEDEN APARTARSE DEL SEÑOR Y CAER DE LA GRACIA
1 Corintios 5:1, “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación”. El fornicario era miembro de la iglesia de Corinto. V. 5, “el tal sea entregado a Satanás”. Estuvo en el reino de Cristo pero siendo miembro infiel debería ser entregado al reino de Satanás (Col. 1:13, 14). Calvinistas enseñan que los miembros de la iglesia que son infieles nunca eran cristianos, sino que solamente pretenden o profesan ser cristianos. Pero si no son verdaderos cristianos ya están en el reino de Satanás, pero Pablo dice que este miembro debe ser “entregado” a Satanás. Si ya hubiera estado en el reino de Satanás Pablo no habría dicho, “el tal sea entregado a Satanás”.
         1 Corintios 5:11, “no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fue fornicario”. Varios comentaristas (aun hermanos) enseñan que el verbo “llamándose” significa que solamente pretendía ser hermano pero Pablo no habla de la sinceridad de la profesión de ese miembro sino de su fornicación. Es puro calvinismo enseñar que si algún miembro cae en pecado o se aparta de la fe, esto indica que no fue convertido y que, por lo tanto, no era/es hermano.
Además, la palabra traducida “llamándose”, nunca se usa para indicar pretender o pretencioso. La palabra griega es onomazo, que significa nombrar, llamar por nombre, designar. Por ej., Romanos 15:20, “no donde Cristo ya hubiese sido nombrado”; Efes. 1:21, Cristo está exaltado sobre “todo nombre que se nombra”. Efesios 5:3, “Pero fornicación y toda inmundicia o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros”. 2 Tim. 2:19, “todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (“mencionar el nombre del Señor en alabanza y adoración”, Diccionario Vine). Por lo tanto, es error afirmar que la palabra “llamándose” en 1 Cor. 5:11 significa pretencioso o falsa profesión y que el fornicario bajo consideración no era en realidad un hermano. (Es interesante observar que la versión bíblica “Ediciones Paulinas” aplica el verbo onomazo en este texto no a la palabra “hermano” sino a la palabra “fornicario”: dice, “no os mezcléis con ningún hermano que sea llamado públicamente fornicario”, porque el texto griego dice “hermano se llama (y) fuese fornicario”.) Pero sea lo que fuera la traducción exacta de estas palabras griegas, el contexto hace claro el significado de la enseñanza.
         ¿Por qué decir “llamándose” o nombrado hermano? Para indicar que el mandamiento, “no os juntéis … con el tal ni aun comáis” se refiere a los hermanos, los miembros de la iglesia y no a “los que están fuera”. Esta es obviamente la razón porque Pablo dice en el v. 12, “Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis a los que están dentro?” Repito: Pablo no dice “nombrándose hermano” para juzgar el corazón del hombre sino simplemente para indicar que era hermano y miembro de la iglesia con el cual no deberían asociarse (“con el tal ni aun comáis”) y que no era de los de afuera con los cuales sí podían comer. En breve, dice “llamándose hermano” para distinguirlo de los de afuera.
La palabra “porque” conecta el v. 12 con el v. 11 y pone contraste entre los de la iglesia y “los que están fuera”. El cristiano sí puede imitar a Cristo comiendo con pecadores del mundo, pero para disciplinar y salvar al hermano fornicario, miembro de la iglesia, Pablo requiere que los fieles se aparten de él, que “no os juntéis” con él, “con el tal ni aun comáis”.
¿Por qué enseñar que “llamándose” significa pretexto o pretencioso? Según esto si el fornicario no era hermano verdadero sino que solamente profesaba ser hermano, por eso, aunque sea ‘disciplinado’ por la iglesia los miembros sí pueden comer con él porque no era hermano. Con este calvinismo (razonamiento humano) se evita el mandamiento de no comer con tal hermano. De esta manera el plan de salvación enseñada por Pablo para tal hermano se cancela. ¿Qué pensamos de los que niegan el plan de salvación para los del mundo de oír, creer, arrepentirse, confesar a Cristo y ser bautizado para el perdón de pecados? ¿Por qué aceptar este plan y rechazar el plan para salvar al hermano que caiga en pecado?
Véase 2 Tesalonicenses 3:6, 14,15, otro texto muy semejante a 1 Cor. 5, Pablo dice, “que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente”. Al hermano que ande desordenadamente Pablo le llama hermano. Y otra vez en el v. 15, “Más no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano”.
1 Cor. 5:11. Pablo dice, “con el tal ni aun comáis” pero ¿no comer con quién? Si el fornicario de Corinto no era hermano y aunque él fuera disciplinado los miembros podían comer con él, entonces se podría decir con los calvinistas que cualquier miembro de la iglesia que caiga en pecado solamente pretende ser hermano y por eso aunque la iglesia lo “discipline” está bien juntarse con él y comer con él. Entonces a fin de cuentas según esto la iglesia no puede practicar la disciplina porque el no asociarse con tal hermano y el no comer con él es precisamente la disciplina que Pablo ordena.
Si alguien dice que la iglesia puede distinguir entre hermanos verdaderos y hermanos que solamente pretenden ser hermanos, hay que preguntarles ¿cómo van a decidir esto sin hacer el papel de Dios y juzgar corazones?
En realidad el problema es el calvinismo; es decir, según el calvinismo los miembros que se caigan o se aparten de la fe no eran y no son creyentes verdaderos sino creyentes superficiales (hipócritas).
            Por eso no es correcto enseñar que no es hermano la persona de la cual Pablo habla en 1 Cor. 5:11, “con el tal ni aun comáis”. ¿Cuál es el propósito de esta doctrina? Obviamente no quieren obedecer este mandamiento. No quieren dejar de comer y asociarse con el hermano que ande desordenadamente, pero recuérdese que este es el plan de Dios para salvar su alma.
1 Corintios 10:12, “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”. ¡Qué exhortación más necesitada! Porque en esa iglesia había problemas serios: la división (1 Cor. 1:10-13); carnalidad (1 Cor. 3:1-3); fornicación (1 Cor. 5); litigación (1 Cor. 6); posibles problemas matrimoniales (1 Cor. 7); problemas con respecto a comer carne que se había ofrecido a ídolos (1 Cor. 8, 10); doctrina errónea sobre la resurrección (1 Cor. 15:12). Además, las exhortaciones con respecto a estos problemas vienen del apóstol Pablo que admitió que él mismo podría ser rechazado (1 Cor. 9:27).
            Gálatas 1:6, “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente”. El ser alejado de Cristo significa que estaban en Cristo. Gálatas 5:4, De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”. ¿Cómo podría el lenguaje ser más claro? ¡Negar este texto es negar la Biblia!
            Gálatas 2:11, “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión”. ¿No era el apóstol Pedro “creyente verdadero”?
         Filipenses 2:12, “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. Si la salvación del creyente es incondicional ¿por qué tenemos exhortaciones como este texto?
         1 Timoteo 4:1-4, “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. La “fe” es el evangelio”. Pablo afirma que algunos iban a apostatar (apartarse) de la fe, pero es imposible apartarse de la fe sin haber estado en la fe. 
         Hebreos 3:12, “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”. Si es imposible que el creyente caiga de la gracia, este texto no tiene sentido. El calvinista trata de salir de su dilema diciendo “Pero tales personas nunca eran verdaderos creyentes”. Sin embargo, es imposible “apartarse del Dios vivo” si en realidad no estaba con Él. Estar con Dios significa tener comunión con Dios. Por lo tanto, si el Calvinista tiene razón y esta persona no era creyente verdadero, entonces era incrédulo y como incrédulo él tenía comunión con Dios. ¿Los Calvinistas creen que los incrédulos tienen con comunión con Dios? 
            Hebreos 6:4-6, 4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio”. ¿Estos no eran “creyentes verdaderos”? ¿Iluminados? ¿Gustaron el don celestial? ¿Partícipes del Espíritu Santo? ¿Todo esto y aun así eran “creyentes superficiales” y no verdaderos? Es muy obvio que los Calvinistas simple y sencillamente rechazan la Biblia. (Deben imitar a los testigos de La Atalaya y publicar su propia “biblia”, una que enseñe sus falsas doctrinas).
            Hebreos 6:18, 19,  para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. 19 La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo”. Se cita este texto enfatizando las palabras “segura y firme ancla del alma”, pero no hay “segura y firme ancla del alma” para los que descuidan la gran salvación (Hebreos 2:3) y se apartan de la fe.
            Hebreos 12:6, Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo”. El calvinista dice que Dios disciplina a sus hijos pero que no les condena al infierno. Entonces, según tales maestros falsos este texto contradice los otros textos en Hebreos que dicen enfáticamente que algunos “recayeron”.
Santiago 5:19, 20, “Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”. ¿Cómo puede alguien leer este texto y afirmar que el cristiano (el creyente verdadero) no puede extraviarse de la verdad y perder su alma?
2 Pedro 1:5-11. Si la salvación del creyente es incondicional y no es posible que el creyente caiga de la gracia, ¿por qué insiste Pedro en que se agreguen todas estas virtudes diciendo, “ Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. Y ¿si no procura hacerlo? Dice Pedro que tal creyente es “ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados”. ¿Será salvo el creyente “ciego” que ha olvidado la purificación de sus pecados?
            2 Pedro 2:20-22, 20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”. Los que son meros “creyentes superficiales” no han “escapado de las contaminaciones del mundo”. Es muy obvio que esta expresión equivale a la conversión. También  es muy obvio que volvieron al mundo.

        
Conclusión

La doctrina calvinista enseñada por Presbiterianos, Bautistas y otros es completamente falsa. Contradice todos estos textos que en términos sencillos indican que el cristiano (el verdadero creyente) puede pecar y caer de la gracia.
         Esta doctrina se basa en el error calvinista de que el hombre nace pecador, totalmente depravado de lo bueno e incapaz de entender y obedecer al evangelio de Cristo, sino que el Espíritu Santo tiene que obrar directamente sobre su corazón para regenerarlo. Entonces puesto que Dios se encarga de convertirle y salvarle también tiene que evitar que se caiga para perderse.


LA GRACIA BÍBLICA Y LA FALSA “GRACIA” CALVINISTA



LA GRACIA BÍBLICA.
Hechos 20:24, 32, “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios … 32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados”.
LA GRACIA Y EL EVANGELIO. Este texto enseña claramente que la gracia de Dios es conferida a través del evangelio y es inseparable de él. Por este motivo todo aquel que rechaza el evangelio desecha la gracia y el que persevera en el evangelio persevera en la gracia de Dios.

PERSEVERAR EN EL EVANGELIO EQUIVALE A PERSEVERAR EN LA GRACIA. Después de oír el evangelio en Antioquía de Pisidia “ Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios”; es decir, perseverar en la enseñanza del evangelio (Hechos 13:43).
GRACIA-EVANGELIO INSEPARABLES. En Hechos 15:11 Pedro dice que “creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos” y Pablo dice (Romanos 1:16) que el evangelio es “poder de Dios para salvación”. Por lo tanto, es obvio que la gracia de Dios y el evangelio son inseparables. Los que prediquen cierta “gracia” sin relacionarla con el evangelio son falsos maestros que predican una gracia falsa. Por ejemplo, el Calvinismo habla mucho de “la gracia capacitadora” (“enabling grace”) pero esta no es la gracia de la cual la Biblia habla.

LA GRACIA BÍBLICA ENSEÑA” LA VOLUNTAD DE DIOS. Tito 2:11, 12, “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”. Obviamente la gracia “enseña” por medio del evangelio, la palabra de Dios.
TODOS PUEDEN ENTENDER EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS. El Calvinismo no enseña que los hombres deben oír y obedecer al evangelio de Cristo. Dicen que el hombre es corrupto, depravado del todo bien y no puede creer, pero esto contradice todos los textos que enseñan que el evangelio  debe ser predicado a todos y que todos deben obedecerlo. El evangelio de la gracia de Dios no es algo oscuro y misterioso, algo inexplicable. Por el contrario, debe ser predicado a todos (Mateo 28:19,  Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
LOS APÓSTOLES LLEVARON A CABO ESTA GRAN COMISIÓN comenzando el día de Pentecostés (Hechos 2) y tres mil personas obedecieron al evangelio (Hechos 2:37-41) y predicaron el evangelio no solamente en Jerusalén sino en toda Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). Todos los casos o ejemplos de conversión demuestran la eficacia del evangelio de la gracia de Dios.


LA  FALSA “GRACIA IRRESISTIBLE” DEL CALVINISMO

El Calvinismo tiene otro “dios” (que hace acepción de personas, es cruel, injusto, que no tiene amor, que no quiere que todos se salven).
Tiene otro “cristo” que no murió por todos, sino solamente por un grupo selecto.
Tiene otro “espíritu santo” que no obra a través del evangelio como vemos en Hechos de los Apóstoles, sino que (según pastores calvinistas) obra directamente sobre el corazón de pecadores para cambiar su carácter.
El Calvinismo tiene otra iglesia, otra religión, que no son mencionadas en la Biblia.
No nos sorprende, pues, que la llamada “gracia” del Calvinismo no sea bíblica. Le llaman “gracia capacitadora”, concepto nunca mencionado en la Biblia.

¿QUÉ HAREMOS PARA SER SALVOS? El día de Pentecostés cuando la gente preguntó “¿qué haremos?” ¿cómo contestó Pedro? ¿Dijo qué no deben hacer nada? ¿Dijo qué esperasen el bautismo con el Espíritu Santo para hablar en lenguas? ¿Dijo qué la “gracia irresistible” iba a cambiar su carácter? En realidad ¿qué dijo Pedro? Hechos 2:38, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados y recibiréis el don del Espíritu Santo”. ¿Hasta cuándo van a oír esta respuesta predicada por algún pastor Calvinista?

SEGÚN EL CALVINISMO EL HOMBRE NO PUEDE IMITAR LOS EJEMPLOS EN HECHOS DE LOS APÓSTOLES.
No puede, de su propia voluntad, simplemente oír el evangelio, creer, arrepentirse, confesar a Cristo y ser bautizados para remisión de pecados (Hechos 2:38 y así a través del libro de Hechos). No hay un solo ejemplo en Hechos de la práctica Calvinista. El Espíritu Santo vino, sí (Hechos 2:1-4) pero ¿qué hizo? Vino sobre los apóstoles y les dio el poder de hablar idiomas que no habían estudiado (un milagro) para convencer a los judíos que el mensaje del evangelio que predicaban era de Dios y no de los hombres.
 Leemos de la obra del Espíritu Santo en Hechos 8, pero ¿qué hizo? Le dio poder milagroso al evangelista Felipe para echar fuera espíritus inmundos y sanar a los paralíticos y cojos (Hechos 8:7) para que la gente creyera el evangelio que predicaba. “Cuando creyeron a Felipe que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres” (Hechos 8:12).
Es cierto que el Espíritu Santo estaba muy involucrado con los apóstoles en la predicación del evangelio, pero nunca obró directamente sobre el corazón de pecadores para regenerarlos, cambiando su carácter para que pudieran creer en Dios.¡Tal práctica simple y sencillamente no existió durante el ministerio de los apóstoles de Jesús!
 Jesús prometió que enviaría al Espíritu Santo a los apóstoles (Juan 16:13) pero ¿para qué? Para guiarles a toda la verdad.

¿CÓMO ES VIVIFICADO EL PECADOR? Dice el Calvinismo que el Espíritu Santo obra directamente sobre el corazón del pecador para cambiarlo y vivificarlo para que pueda creer en Dios, amar a Dios, etc., pero la parábola del sembrador (Mat. 13; Luc. 8) enseña claramente que la vida está en la simiente y la simiente es la palabra de Dios (Lucas 8:11). Santiago 1:21 dice, “Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”. 1 Pedro 1:22, 23, “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdadmediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.
El Calvinismo dice que puesto que el hombre nace corrupto (depravado del todo bien) Dios tiene que enviar su Espíritu para obrar directamente sobre el corazón para regenerarlo y cambiar su carácter. Dicen que esta gracia es irresistible, que aparte de la voluntad del pecador la “gracia irresistible” le cambia y le da fe. Entonces, teniendo fe, puede amar a Dios y hacer buenas obras. Dicen que esa “gracia” es irresistible porque es obra del Soberano Dios. Pero todo esto es pura invención humana. Es doctrina de hombres (Mateo 15:9). No hay ejemplo alguno de tal práctica en Hechos de los Apóstoles que es el libro de conversiones.
En realidad aquí se puede mencionar que a través de la Biblia cuando Dios trató directamente con Abraham, con Moisés, con muchos otros, no era para obrar directamente sobre su corazón para cambiar su carácter. No hay ni un solo ejemplo de esto en toda la Biblia.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA ACERCA DE LOS QUE ESTABAN TOTAL-MENTE CORRUPTOS? ¿Dios les envió al Espíritu Santo para obrar un milagro en su corazón para cambiar du carácter? No. Más bien envió el diluvio. Envió fuego y azufre. Envió diez plagas. Los Calvinistas deben imitar a los testigos de La Atalaya y publicar su propia “biblia” que enseñe sus doctrinas torcidas.

CONCLUSIÓN.
NEGAR EL LIBRE ALBEDRÍO.  El verdadero propósito del Calvinismo es negar el libre albedrío del hombre para quitarle la responsabilidad por sus pecados. En lugar de aceptar la responsabilidad por los pecados que cometen voluntariamente prefieren culpar a Adán y/o sus propios padres por haber heredado el pecado y por haber nacido con naturaleza corrupta, pero el pecado es un acto  que se comete (1 Juan 3:4). No es heredado.
TANTA MALDAD EN EL MUNDO.  En vista de tanta maldad que prevalece en el mundo Agustín y Calvino enseñaron la doctrina falsa de la total depravación hereditaria del hombre; es decir, según ellos la única explicación de tanto pecado en el mundo es que el hombre nace corrupto y depravado del todo bien. Entonces era necesario inventar los otros pasos del Calvinismo: la elección incondicional, la expiación limitada, la gracia irresistible y la perseverancia de los santos. Todo el sistema de principio a fin es falso, doctrina de hombres (Satanás) que engaña a millones para que no obedezcan al evangelio (Romanos 10:16; 2 Tesalonicenses 1:8; 1 Pedro 4:17).
¡HE AQUÍ LA GRAN DIFERENCIA ENTRE LA GRACIA BÍBLICA Y LA FALSA “GRACIA” DEL CALVINISMO!
GRACIAS A DIOS POR EL “EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS” QUE ES EL PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN A TODO AQUEL QUE CREE (ROMANOS 1:16).



Errores enseñados sobre el repudio y segundas nupcias




En este estudio se evita la palabra divorcio porque ahora este término se usa solamente del divorcio legal, pero la palabra que Jesús usa (repudiar) se practica muchas veces sin abogado, juez o documento legal. El repudiar (Mat. 5:32; 19:9) equivale a “separar” (Mat. 19:6) o “separarse” (1 Cor. 7:10, 11, 15) o “abandonar” o dejar (1 Cor. 7:11-13). Así pues en este estudio cuando aparezca la palabra divorcio se escribe entre comillas para indicar que es palabra moderna usada por los que limitan el repudiar a un proceso legal.

2 Tim. 1:13, Es necesario conservar el patrón de las sanas palabras. ¡Muchos no lo hacen! Los errores de que trata este artículo son enseñados por algunos hermanos que profesan ser fieles y "conservadores" (no liberales, centralistas, institucionales, etc.)


Error No. 1 -- Que la enseñanza de Jesús (Mat. 5:32; 19:9) no es para el inconverso, que el inconverso no es responsable frente a la ley de Cristo.

Refutación:
(1) Jesús tiene autoridad, no sólo sobre sus discípulos, sino también sobre los inconversos, pues su enseñanza se dirige a todos (Mat. 28:19) y todos serán juzgados por Cristo y su enseñanza (Jn. 12:47,48);
(2) Jesús no dice "cualquier discípulo", sino simplemente "cualquiera", palabra que abarca a todos;
(3) "donde no hay ley, tampoco hay transgresión" (Rom. 4:15) y 1 Jn. 3:4, "el pecado es infracción de la ley"; pero Rom. 1:26-32; 1 Cor. 6:9-11; etc. hablan de los pecados de los inconversos; por eso, si son transgresores, es porque son responsables frente a la ley de Cristo (pues no hay otra ley que esté de vigencia).
(4) Se dice que los inconversos están bajo "la ley escrita en sus corazones" (Rom. 2:15), pero este texto explica que los gentiles no estaban bajo la ley de Moisés; ahora todos (judíos, gentiles) están bajo la ley de Cristo.
(5) Si los discípulos adulteran cuando repudian no por fornicación y vuelven a casarse, entonces los inconversos hacen lo mismo; negar esto es pura insensatez.  


Error No. 2 – El fornicario repudiado queda libre para casarse otra vez, porque si la parte inocente se casa con otro, ella está ligada al segundo marido, y si la parte inocente no está ligada al fornicario repudiado, entonces el fornicario repudiado no está ligado a ella. Por lo tanto, esto disuelve el matrimonio original, y el fornicario repudiado puede volver a casarse.

Refutación:
(1) Los que enseñan que el fornicario queda libre para casarse emplean lo que se llama "sofistería", el falso razonamiento que suena bien para inducir al error.
(2) Desde luego, si la parte inocente repudia al fornicario, la unión física se disuelve, pero hay que tomar en cuenta el pacto matrimonial (Prov. 2:17; Mal. 2:14; Rom. 7:2,3). Este pacto hecho entre los esposos y Dios impone obligaciones y también restricciones. La parte inocente sí quedó libre para volver a casarse porque claramente el Señor lo autoriza, pues el texto dice, "el que repudia a su mujer, salvo (excepto) por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera", dando a entender que si la repudia por causa de fornicación y se casa con otra NO adultera. Pero Jesús no autoriza que el fornicario repudiado que quebrantó el pacto se volviera a casar, pues él está sujeto a las restricciones del pacto. El que quebranta la ley está sujeto a las demandas de la ley.
(3) Los que dicen que el fornicario repudiado queda libre para volver a casarse usan mal el lenguaje de Rom. 7:3 que se aplica a la viuda ("si su marido muriere, es libre de esa ley"). Pero hay mucha diferencia entre los dos casos. La muerte sí libra pero la fornicación no. El aplicar el lenguaje de Rom. 7:3 al caso del fornicario repudiado es torcer la Escritura, porque Pablo no habla de la fornicación, sino de la muerte.
(4) Esta doctrina falsa premia y bendice al fornicario repudiado por su fornicación. Según esta doctrina falsa, si alguno QUIERE estar libre de su cónyuge, con sólo fornicar y ser repudiado quedaría libre. Esto es pura carnalidad. ¡Píenselo! Si aun el fornicario repudiado puede volver a casarse, ¿quién no puede hacerlo? Entonces, ¿para qué enseñar sobre el tema? ¿Por qué Jesús enseñó sobre el tema?


Error No. 3 -- Que la fornicación y el “divorcio” (o el “divorcio” y el adulterio) disuelven el matrimonio original; es decir, si alguno se divorcia de su cónyuge por causa de la fornicación, o si después del “divorcio” no por fornicación, uno de los dos comete adulterio, en los dos casos el matrimonio queda totalmente disuelto y ambos quedan libres para volver a casarse.

Refutación:
          Este es otro de los argumentos favoritos de los que enseñan error sobre el repudio y nuevas nupcias. Con esto convencen a mucha gente (gente que quiere ser persuadida) que están bien en segundas nupcias aunque no repudiaron a sus cónyuges por fornicación. Esta enseñanza suena muy bien, muy lógica, muy plausible a los carnales, pues dice que "la fornicación + el “divorcio” disuelven el matrimonio". Lo mismo sucede si el “divorcio” no es por fornicación, pero después uno de los dos vuelve a casarse y así comete adulterio, pues en todo caso existen los dos “factores necesarios” para esta doctrina falsa: (1) fornicación y(2) el “divorcio”; o en orden inverso: (1) el “divorcio” (no por fornicación) y (2) la fornicación (adulterio).
          Los falsos maestros enseñan que si existen estos dos factores (en cualquier orden) los dos quedan libres como si fueran solteros o viudos. Pero el problema con esta enseñanza es que es completamente falsa, es pura sofistería, sabiduría humana, para rechazar Mat. 5:32; 19:9. La Biblia no enseña tal cosa ni explícita ni implícitamente, ni por mandamiento, ni por ejemplo.


Error No. 4 -- Que los que “se divorcian” no por fornicación quebrantan el pacto matrimonial y este es el adulterio (figurado) del cual Jesús habla. (Un hermano de California ha enseñado en El Salvador que el adulterio de Mat. 5:32; 19:9 "no se comete en cama"; es decir, que no es adulterio literal, sino figurado. Con esto dan a entender que la pareja no puede "vivir en adulterio", sino que simplemente adultera una vez cuando quebranta el pacto matrimonial).

Refutación:
(1) Los que enseñan este error rechazan la sencilla verdad que es sumamente obvia, que el verbo "adultera" es un acto físico y no se refiere a un solo acto, sino que es verbo en el tiempo presente, indicando acción continua y significa que siguen adulterando (siguen viviendo en adulterio).
(2) Cuando la Biblia habla de la apostasía de Israel como "adulterio" o "fornicación", es obviamente figurado, pero no hay razón alguna para afirmar que Jesús no habla de adulterio literal (físico).
(3) Rom. 7:3, "si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera"; es decir, durante todo el tiempo que esté casada con el segundo hombre la mujer misma será llamada adúltera.


Error No. 5 – Que Cristo y sus apóstoles no enseñaban que el arrepentimiento requiere que se disuelva relaciones matrimoniales (por ejemplo, el día de Pentecostés Pedro no dijo nada de eso).

Refutación:
(1) Tampoco enseñaron explícitamente (en tantas y cuantas palabras) que los que practicaban la poligamia o la homosexualidad deberían disolver sus uniones matrimoniales.
(2) Pero la enseñanza de Mat. 5:32; 19:9; Rom. 7:3, etc. claramente condena toda unión matrimonial que no es lícita ante los ojos de Dios.


Error No. 6 – Que muchos son ignorantes de la enseñanza de Cristo y, por eso, no sería justo aplicar esta enseñanza a ellos.

Refutación:
(1) Hech. 3:17, "Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes" (hablando de su pecado de haber crucificado a Jesús); ¿eran inocentes por ser ignorantes de lo que hacían?
(2) Hech. 17:30, "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia".
(3) Muchos son ignorantes con respecto al bautismo; ¿por eso, no tienen que bautizarse? También son ignorantes de la iglesia verdadera; por eso ¿están bien en las sectas? La ignorancia no justifica. Por más que la gente sea ignorante, "nadie viene al Padre sino por mí" (Jn. 14:6); es decir, nadie viene al Padre sin obedecer y practicar la doctrina de Cristo. (2 Jn. 9, 10).


Error No. 7 – Que aunque estaban mal (viviendo en adulterio) ya se bautizaron y se hicieron nuevas criaturas (2 Cor. 5:17); por eso, pueden seguir unidos en matrimonio.

Refutación:
(1) El bautismo no lava relaciones matrimoniales; más bien, lava los pecados de personas arrepentidas. Así pues, si personas que están viviendo en adulterio quieren bautizarse, primero deben arrepentirse de su adulterio y estar resueltas a dejarlo.
(2) Si los que viven en adulterio no tienen que dejar su adulterio, tampoco los que viven en poligamia o en unión homosexual tendrían que dejar su pecado.


Error No. 8 – Que Pablo dice en 1 Cor. 7:20, 24, "Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede"; por eso, los que están mal en su matrimonio deben quedarse en ese estado.

Refutación:
(1) Léase con cuidado el contexto. ¿De qué está hablando Pablo? ¿Del repudio y segundas nupcias? No, sino de estar casado con incrédulo, de la circuncisión y de la esclavitud. De estos estados está hablando.
(2) Si este texto enseña que los que están mal en su matrimonio pueden quedarse como están, también los que practican la poligamia y la homosexualidad pueden quedarse en el estado en que se encuentran.


Error No. 9- Que el creyente dejado por el incrédulo queda libre para volver a casarse según 1 Cor. 7:15.

Refutación:
(1) Dice el v. 10, "Pero a los que están unidos en matrimonio, mando.. Que la mujer no se separe del marido; 11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer". Pablo no cambia ni contradice esta enseñanza en el v. 15.
(2) La expresión, "no está sujeto a servidumbre" es clara; el creyente no se ha esclavizado a su cónyuge inconverso. La palabra "servidumbre" no se refiere al pacto matrimonial, pues el matrimonio no es servidumbre. Pablo sólo dice que si el incrédulo no consiente en vivir con la hermana, no lo abandone, pero si se separa, sepárese, pero no dice que por eso la hermana queda libre para volver a casarse. Lo que dice en los vers. 10-12 se aplica aquí también.
(3) Esta enseñanza significa que el marido no es dueño del alma de la hermana. El v. 23 dice “Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres”. Esto incluye al marido. La hermana debe estar sujeta al marido en todo lo que no contradiga la voluntad del Señor, pero “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hech. 5:29). Si fuera esclavizada al marido tendría que negar la fe para obedecerle.


Error No. 10 – Que todos los divorciados quedan libres para volver a casarse (1 Cor. 7:27, 28).

Refutación:
(1) Pablo no habla de los divorciados. El pregunta "¿Estás libre de mujer?" y hay hermanos que concluyen que todos los divorciados están libres de cónyuge, pero afirmarlo no es probarlo.
(2) La Biblia enseña claramente quiénes están libres para casarse: el soltero(a), el viudo(a) y el que repudia a su cónyuge por causa de fornicación.


Error No. 11 – Que es imposible vivir célibe y por eso todos deben casarse para evitar fornicaciones (1 Cor. 7:2).

Refutación:
(1) Para los que hablen así Mat. 5:32; 19:9; Rom. 7:3, etc. no deben estar en la Biblia.
(2) Lo absurdo de esta enseñanza es que se está afirmando que se debe cometer adulterio para evitar fornicaciones.
(3) Mat. 5:29, 30, hay requisitos del Señor que son como sacar el ojo derecho o amputar la mano derecha; es decir, nos cuesta seguir a Cristo. Requiere abnegación de sí y muchos sacrificios. Pero vale la pena.


Error No. 12 – Que Rom. 14 cubre este tema, porque es pura opinión; por eso, debemos tener comunión con los que enseñan todos estos errores sobre el divorcio y segundas nupcias.

Refutación:
(1) Rom. 14 enseña que no debemos contender sobre opiniones como el comer o no comer ciertos alimentos u observar ciertos días. No tiene nada que ver con el pecado (y el adulterio es pecado).
(2) Es obvio en este capítulo que Pablo habla de cosas que no afectan la salvación, pues Dios recibe a los que comen y también a los no comen, v. 3, que los dos están sirviendo al Señor, v. 6, habla de cosas que en sí no son inmundos, v. 14, etc. Pero el adulterio sí afecta la salvación. Dios no recibe a los adúlteros no arrepentidos, y los que viven en adulterio no están sirviendo al Señor. El adulterio sí es inmundo. Muchos hermanos "conservadores" que rechazan estos errores tienen y promueven comunión con los que hermanos que sí los enseñan. ¿Qué tan conservadores son éstos? ¡Despiértense, hermanos! muchos comprometen la verdad y tienen comunión con el error.


Error No. 13 – Que en Mat. 5:32; 19:9 Cristo está aclarando la ley de Moisés (Deut. 24:1-4); es decir, que la fornicación de estos textos corresponde a "la cosa indecente" de Deut. 24:1. Además, dicen algunos que hay un solo pacto y que lo que Deut. 24:1-4 enseña se aplica ahora.

Refutación:
(1) En primer lugar, Deut. 24:1-4 no enseña como muchos afirman que la ley de Moisés permitió que los dos divorciados se volvieran a casar. Lea el texto en La Biblia de las Américas (que es la traducción correcta, como se puede confirmar con la Septuaginta, la versión griega del Antiguo Testamento, versión citada a veces por Jesús y los apóstoles). Moisés dice que "Cuando alguno toma una mujer y se casa con ella, si sucede que no le es agradable porque ha encontrado algo reprochable en ella, y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, y ella sale de su casa y llega a ser mujer de otro hombre, si el segundo hombre la aborrece y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, o si muere este último marido que la tomó para ser su mujer, al primer marido que la despidió no le es permitido tomarla nuevamente como mujer, porque ha sido menospreciada (margen, manchada); pues eso es abominación ante el Señor". Así pues, Moisés no permitió segundas nupcias, sino que regulaba un aspecto del divorcio que permitía, a saber, que el marido original no podía volver a tomar a su mujer por esposa si ella había vivido con otro hombre.
(2) En segundo lugar, Jesús habla de lo que Moisés permitió y luego dijo, "Pero yo os digo…" y dio su propia ley sobre el asunto (Mat. 19:9).



Conclusión:


Es muy obvio que muchos hermanos que profesan ser "conservadores" rechazan la enseñanza de Cristo y los apóstoles (el Espíritu Santo) simplemente porque no les conviene aceptarla. No son hermanos "conservadores" porque su enseñanza es muy liberal y sectaria. Muchísimas personas han violado la enseñanza de Cristo y están mal en su matrimonio (viven en adulterio), pero desde luego no quieren separarse y, por eso, buscan salidas y sacan rodeos para no aceptar la verdad sobre el asunto. Es cierto que es "dicho duro" pero es necesario aceptar la verdad cueste lo que cueste.