¿Puede la mujer ejercer dominio sobre el varón fuera de las reuniones de la iglesia local?



Los que amamos la verdad, bien entendemos y aplicamos lo que enseña el patrón de Cristo respecto a la mujer en la asamblea local, "Y si quieren aprender algo en particular, pregunten a sus mismos maridos en casa: porque es cosa indecorosa que una mujer hable en la asamblea" (1 Cor. 14:35, VM).

"En las iglesias humanas (católicas y protestantes) en los tiempos de la actualidad más y más se está introduciendo la mujer en la dirección de los cultos públicos y en la administración (el clero) de dichas iglesias.  Esto se debe al modernismo clásico que controla a las denominaciones principales de hoy en día.  Más y más iglesias de Cristo en los EE.UU. se están moviendo en la misma dirección antibíblica" (Notas sobre 1 de Corintios, Bill H. Reeves).

"Los modernistas acusan a Pablo, y a los que hoy en día abogamos por la doctrina apostólica (Hech. 2:42; 1 Jn. 4:1-6) de ser machistas o  chauvinistas, mal representándonos de tener prejuicios en contra de la mujer, al no permitir que ella participe en el liderazgo de la iglesia local.  Pero el caso es todo lo contrario: son ellos los que tienen prejuicios, teniéndolos en contra de la Palabra de Dios.  ¡No temen a Dios, ni respetan su palabra!  Ellos acusan a Pablo de prohibir a la mujer hablar en la iglesia (en el sentido del contexto que estamos comentando) porque era soltero, y no hombre casado.  Tal argumento implica que las Sagradas Escrituras son la palabra de hombres ordinarios, y por eso nada inspirados por el Espíritu Santo.  ¡Los modernistas niegan la inspiración de las Escrituras!  Mis hermanos en la fe, que hacen los mismos argumentos que se basan en la cultura del día, revelan que están contagiados del modernismo.  Tampoco respetan éstos la inspiración de las Escrituras.  La cuestión del papel de la mujer en la iglesia no tiene nada que ver con la cultura del día" (Ibíd).


El apóstol Pablo, por el Espíritu, también dijo “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre…” (1 Tim. 2:12). Entonces, la prohibición de “enseñar” impuesta a la mujer está calificada por la frase “sobre el hombre”. Lo mismo sucede con “ejercer dominio”.
Obviamente, la mujer nunca puede “ejercer dominio sobre el hombre” y querer agradar a Dios al mismo tiempo (1 Tim. 2:12-15; 1 Cor. 14:34-35).

¿Por qué?
1) Porque Adán fue formado primero, después Eva (1 Tim. 2:13).
2) Porque Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión (1 Tim. 2:14).
El Espíritu Santo, revela dos razones por las cuales existe este orden de autoridad, y son: 1) “El orden de creación”. 2) “Las circunstancias que rodearon el fracaso en el Edén”.

Recordemos, además, que esta verdad de Dios el apóstol Pablo la enseñaba “en todas partes y en todas las iglesias” (1 Cor. 4:17).

Alguno dirá: “ESTA ENSEÑANZA ESTÁ LIMITADA A LAS REUNIONES DE LA IGLESIA LOCAL”.

- Pero, el apóstol no dijo “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre EN LAS REUNIONES DE LA IGLESIA LOCAL”.

- El Espíritu Santo reveló claramente, por boca de Pablo, “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre…” Y esta declaración no está limitada a LAS REUNIONES DE LA IGLESIA LOCAL.

- La Escritura también dice: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” (1 Cor. 11:3). Por lo tanto, la doctrina de Cristo revela claramente EL ORDEN DE AUTORIDAD en el patrón de Dios, es decir, el significado y aplicación de ser “cabeza” en la voluntad del Señor. Esta cuestión de liderazgo es la idea central que corre a través del capítulo 11 de la 1 de Corintios.

- El Señor Jesús se ha sujetado al Padre, aun siendo igual a él en poder, en gloria y naturaleza divina (Cristo es Dios, Jn. 1:1; Rom. 9:5; Col. 1:15). La sujeción de Cristo al Padre no significa alguna inferioridad, sino subordinación (Jn. 8:29). Así también, la sujeción de la mujer al varón no involucra su inferioridad sino la sujeción de ella en el orden de autoridad de Dios, su subordinación obediente por temor del Señor, y esto bajo la voluntad de Cristo, es decir “sujeción en el Señor” o “conforme a la voluntad del Señor”.

- La mujer piadosa no intentará ejercer alguna autoridad por sobre el varón en ningún momento o lugar, porque esto simplemente no agrada a Dios, no es parte de la voluntad de Cristo y la quita de su verdadero rol revelado claramente en la páginas del Nuevo Testamento (1 Tim. 2:15; 5:14; Tito 2:3-5).

ENOJO


Introducción.
          A. Efesios 4:31, “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”. El “enojo” de este texto obviamente es enojo malo, condenable, el enojo que está asociado con amargura, etc.
          B. Pero no se debe afirmar que todo enojo es malo. Efesios 4:26, “Airaos, pero no pequéis”.

I. EL ENOJO DE DIOS.
          A. 1 Reyes 11:9, “Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces”.
          B. 2 Reyes 17:8, “Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá”.
          C. Salmo 7:11, “Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días”.
          D. Salmo 79:5, 6, “¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre?
¿Arderá como fuego tu celo? Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre…80:4, 5, “Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la oración de tu pueblo? Les diste a comer pan de lágrimas, Y a beber lágrimas en gran abundancia”.
          E. Algunos creen que el Dios de ira es el Dios del Antiguo Testamento, pero Juan 3:36 dice, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. La Biblia de las Américas (LBLA) dice, “el que no obedece[a] al Hijo”. Romanos 1:18, “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”. Efesios 5:6, “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia”.
          F. Es indispensable que el hombre aprenda lo que dice Hebreos 10:31, “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” y12:29, “nuestro Dios es fuego consumidor”.
          G. Muy pocos creen en Dios. No lo conocen. Tienen conceptos muy limitados de su “amor” y “gracia” y no saben nada de su ira y venganza contra la rebelión, la desobediencia y el pisotear la verdad.
          H. Los hijos de Dios deben imitar a Dios. La rebelión, la desobediencia y el pisotear la verdad deben producir enojo en nosotros. Desde luego, la venganza pertenece a Dios (Rom. 12:19), pero el cristiano debe sentir indignación justa y emplear la “espada del Espíritu” (Efesios 6:17) para luchar contra Satanás y sus asechanzas.

II. EL ENOJO DE CRISTO.
          A. Marcos 3:5, “Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana”. El enojo de Cristo procedió de su amor por el hombre afligido y su disgusto con los que se oponían a esta buena obra. Su enojo era indignación justa.
          B. Juan 2:13-17, “Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. 17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume”.
          C. Aparte de comerciar con la palabra de Dios (2 Cor. 2:17, LBLA), hay otra cosa que sin duda provoca al Señor. Me refiero a la indiferencia hacia los servicios de la iglesia. Por lo general se establecen tres reuniones (algunas iglesias tienen más y otras menos): el domingo por la mañana y por la tarde (noche) y el miércoles por la noche. Seguramente este arreglo representa un mínimo de tiempo en que la iglesia (como asamblea o congregación) se reúne para adorar a Dios. Sin embargo, en muchos lugares si la iglesia dejara el sitio de reunión cerrado el domingo por la tarde (noche) y el miércoles, muchos miembros ni siquiera estarían conscientes de esta omisión. Además para muchos miembros el ausentarse de los servicios para trabajar es completamente justo y aceptable (aunque trabajen todo el día domingo sin participar de la cena del Señor). Se habla de “responsabilidades de empleo” como si fueran tan sagradas como el reunirse para adorar a Dios. ¿Qué diría Cristo a todo esto? Ya lo dijo: Mateo 6:25, 33, “No os afanéis por vuestra vida … buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidos”; es decir, el ganarse la vida no es primero, poner el reino (los servicios y la obra de la iglesia) primero, y Dios le ayudará para ganarse la vida.
          D. Cristo es nuestro perfecto ejemplo de enojarse sin pecar. Efesios 4:26, “Airaos, pero no pequéis”.
          E. Los cristianos no deben ser indiferentes hacia el pecado y el error religioso que destruyen almas.
         
III. ¿CUÁNDO SE CONDENA EL ENOJO?
          A. Cuando nos mueve a vengarnosRomanos 12:17-19, “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mia es la venganza, yo pagare, dice el Señor”. Mateo 5:38-41, “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos”.  1 Pedro 2:20-23, “Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Pero si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente”.
          B. Cuando el enojo resulta en “guardar rencor”Efesios 4:26, “no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”. Sin duda la persona que guarda rencor da lugar al diablo para hacer mucho daño. Eclesiastés 7:9, “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa (se anida, LBLA) en el seno de los necios”. El que no sabe perdonar da lugar al diablo. Efesios 4:31, 32, “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.
          C. Cuando se quita el freno de la boca. Santiago 3:3, “He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo”. Santiago 1:26, “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana”. Proverbios 29:11, “El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega”.
          D. Cuando no hay dominio propio. Prov. 16:32, “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad”.
          E. Cuando produce contiendas. Proverbios 30:33, “Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre; Y el que provoca la ira causará contienda”.

III. EL ENOJO Y LA IRA SON COMPAÑEROS.
          A. "Iras", 2 Cor. 12:20; Efes 4:31; Col. 3:8, explosiones de enojo, enojo "caliente", cólera, furia. Las iras son las explosiones momentáneas del enojo.
B. Indican falta de amor, falta de pa­ciencia, falta de muchas cosas, y que uno no tiene dominio propio.
          C. El genio fuerte. Las emociones se sueltan, se dicen y se hacen cosas muy dañinas. Muchos quieren justificar tal conducta diciendo "Así soy yo, así es mi genio", pero se engañan solos. "Así son" pero deben arrepentirse para no ir al in­fierno. La persona con temperamento ex­plosivo no sólo está en pecado (su corazón es carnal), sino también es capaz de hacer toda clase de maldad porque no tiene con­trol, no es "dueño de sí" (Tito 1:8). Los "iracundos" no deben ser ancianos (Tito 1:7), ni predicadores. Tampoco deben casarse.
          D. Lo absurdo es que los tales se en­furecen, hieren y lastiman a otros, pero en pocos minutos se acaba su furia y no sólo quieren olvidar el suceso, sino también quieren que los heridos lo olviden, y estar listos para otro ataque sin aviso. Los ira­cundos son insoportables. "Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas" (Prov. 27:3).

IV. LO NECIO DEL ENOJO CARNAL.
          A. Se observa en Jonás. Cuando Dios perdonó a Nínive Jonás “se apesadumbró en extremo y se enojó” (Jonás 4:1), pero el que rehúsa perdonar lastima a sí mismo. El perdonar es una rica bendición para el alma del hombre. El no perdonar y guardar rencor envenena el alma y produce pura miseria.
          B. Sansón era instrumento de Dios para destruir a los filisteos, pero la acción de Sansón presenta una ilustración práctica para nosotros. Hizo caer la casa sobre los principales y sobre todo el pueblo que estaba en ella, pero al tumbar la casa del enemigo se destruyó a sí mismo. En nuestro caso mejor destruir al enemigo convirtiéndole en amigo. (Jueces 16:30, 31).
          C. El hijo mayor quería castigar a su padre y su hermano pero obviamente el castigado era él mismo porque cuando “oyó la música y las danzas” que celebraban el retorno del hijo pródigo, “se enojó, y no quería entrar” para participar en las festividades placenteras (Lucas 15:25-30). Se robó a sí mismo. Se quedó afuera (¿en la bodega?), sin duda como Jonás, justificándose por estar enojado cuando podía haber disfrutado la fiesta. De veras ¿a quién castigó? Así son los miembros de la iglesia que se molestan con alguien (predicador, ancianos, otros) y ya no quieren entrar para participar en las actividades celestiales de la iglesia. Dejan que el enojo tenga control de su corazón y se roban a sí mismos de la experiencia más grata de la vida (la adoración a Dios). Quieren castigar a otros pero en realidad ¿a quién castigan?
          D. Lo necio del enojo se observa en el mecánico que da patadas al vehículo que no puede reparar o en el jugador del golf que tira su palito cuando la pelota va mal o el sembrador que maldice a las mulas que no le hacen caso. ¡Cuántos hombres y mujeres “inteligentes” hacen locuras cuando enojados(as)! 

CONCLUSIÓN.
          A. Conducta apropiada. 2 Timoteo 4:2, “redarguye, reprenda, exhorta con toda paciencia y doctrina”. Esto no se hace con enojo. Es acto de amor con el propósito de salvar almas. Lo mismo Lucas 17:3, “Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale”.
          B. Santiago 1:19, 20, “todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios”.
          C. Examinemos el corazón. Practiquemos el dominio propio. Que nuestro enojo sea como el de Cristo, como acto de amor y no como acto del egoísmo, no para tomar venganza.
          D. Recordemos siempre que la persona con enojo carnal castiga a sí misma.
          E. Por lo tanto, “que todo hombre sea tardo para airarse”; “airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”.


¿Cantar en lugares públicos con el objetivo de evangelizar?




Los cristianos reconocemos la importancia de enseñar el evangelio al mundo perdido. Sabemos que el evangelio de Cristo es es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Rom. 1:16). Sabemos que muchas almas se perderán si yerran en el aprendizaje o se niegan a obedecer a Cristo (2 Cor. 4:3-4, Rom. 2:8; 10:16; 2 Tes. 1:8-9). Los cristianos amamos a nuestros vecinos y, al igual que Dios,  queremos que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1 Tim. 2:4; cf. Mat. 22:39). En fin, queremos compartir con todos nuestra esperanza eterna en Cristo. Estas verdades nos motivan a enseñar y vivir el evangelio (Hech. 8:4; Mat. 5:16).
Lamentablemente, la noble tarea de la evangelización es a veces obstaculizada por métodos evangelísticos no bíblicos. En tales casos, el celo por anunciar el evangelio anula el patrón del Nuevo Testamento. Los errores van desde el uso de organizaciones evangelísticas humanas, hasta los arreglos de la Iglesia Patrocinadora con su centralización e institucionalismo. Las diversas formas de programas y artimañas de la sabiduría humana, abarcan desde el entretenimiento neto hasta diversas actividades sociales que se utilizan como un pretexto y una plataforma para enseñar el evangelio. Sin embargo, no hay autoridad bíblica para ninguno de estos proyectos y programas.
El propósito de este artículo no es amortiguar el fervor evangelístico de alguno, sino advertir a los hermanos en contra de la utilización de métodos no aprobados por el patrón de las sanas palabras (2 Tim. 1:13).


¿Cánticos para evangelizar?

Recientemente nos hemos enterado de una práctica nueva entre los hermanos con la cual pretenden llegar a la gente de una manera “espiritual”. Esta actividad consiste en una reunión de cristianos en un lugar público (una estación de trenes, un mall, un parque, etc) que comienzan a cantar canciones espirituales a los transeúntes.
A primera vista, parece una práctica inofensiva y buena. Obviamente, no hay nada malo en que varios cristianos se reúnan un lugar para cantar canciones espirituales. El apóstol Pablo escribió por el Espíritu: hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones (Ef. 5:19). Como sabemos, el cantar indicado en éste pasaje no se limita a los servicios de la iglesia local. Por lo tanto, ¿Qué problema bíblico habría si diversos cristianos se reúnen a cantar en lugares públicos con el objetivo de evangelizar?

Ya que toda actividad espiritual está regulada por Dios (2 Ped. 1:3), debemos tener autoridad bíblica para todo lo que hacemos en su nombre (Col. 3:17; 2 Tim. 3:16-17). Al invocar pasajes de la Escritura para alguna práctica en particular, también invocamos las definiciones y normas que tales pasajes imponen a la práctica definida. Al cantar salmos, himnos y cánticos espirituales uno se restringe a las obligaciones de la legislación divina que gobiernan el uso de este tipo cántico.
La razón por la que varios hermanos están reuniéndose en lugares públicos a cantar salmos, himnos y cánticos espirituales es con la intención directa de evangelizar. Pero hay un problema con esto, en ninguna parte del Nuevo Testamento los cristianos se reunieron a cantar para evangelizar a los transeúntes. En lugar de ello, el Nuevo Testamento describe el propósito de cantar como una forma de alabanza a Dios y enseñanza entre cristianos.
Algunos ven en la epístola de Pablo a los Colosenses una defensa de los coros evangelísticos. Pablo escribió: La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales (Col. 3:16). Se argumenta que cuando Pablo dijo “enseñándoos” (gr. “didasko”) indicando al canto como un método de evangelización. Si bien es cierto que el verbo “didasko” es de uso común en todo el Nuevo Testamento para diversas circunstancias en que ocurre enseñanza, Pablo aquí lo utiliza en un contexto de acción mutua y recíproca. Son santos los que se enseñan y amonestan unos a otros. Ni en Colosenses 3:16, ni en Efesios 5:19, ni en ningún otro pasaje novotestamentario, el canto es utilizado como método evangelístico para que los pecadores se conviertan a Cristo. los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio (Hech. 8:4). ¡No iban por todas partes cantando a los inconversos!
El cantar del patrón de Cristo, obviamente, tiene un propósito diferente. Como se observa en el Nuevo Testamento, el canto de salmos, himnos y cánticos espirituales es “al Señor”, como acto de adoración cristiano. A la vez, el cántico es un método de enseñanza y amonestación entre los santos (Col. 3:16; Ef. 5:19). La entonación de salmos, himnos y cánticos espirituales no es show para los espectadores, no es para entretener los oídos. Obviamente, el cántico de invitación, luego de la predicación de la palabra (no en lugar de la palabra), moverá los corazones buenos al arrepentimiento. Vea el caso presentado por Pablo a los corintios. Ellos cantaban en sus servicios públicos, pero era la predicación de la palabra era el método directo de evangelización (cf. 1 Cor. 14:23-25). Si desea profundizar en éste punto consulte la obra “Coro de Cantos Acapella


Un “coro” para los oyentes

Los cristianos cantantes en lugares públicos, se vuelven literalmente “un coro” para los no cristianos, en un esfuerzo para enseñarles y despertar su interés en las cosas espirituales. Y en esta circunstancia se forman dos grupos: Los cantantes cristianos organizados para el espectáculo y los oyentes inconversos que escuchan las alabanzas. El grupo de cantantes entona deliberadamente al grupo de oyentes su repertorio. Y esto no es más que un acuerdo de coro, por su diseño y por su violación directa de la pauta establecida en Efesios 5:19 y Colosenses 3:16. Para más información de éste punto, vea la obra “Intercambio Rodríguez-Hernández
Considere lo siguiente. Si la disposición de un coro para deleitar a un grupo de simples oyentes está autorizado en los centros comerciales, estaciones de trenes y otros lugares públicos, como coros, solos, dúos, etc., entonces también está autorizado en las asambleas de la iglesia. Un grupo podría cantar mientras los demás se deleitan con las voces.
Además de la falta de autoridad bíblica, hay otro problema con el uso del canto como método de evangelismo, da como resultado un show, una actuación. Las denominaciones comúnmente realizan interpretaciones vocales de himnos y cánticos religiosos. Pero esto no lo deben copiar los cristianos. Una vez más, el cántico de salmos, himnos y cánticos espirituales es para enseñanza mutua cristiana y para alabanza a Dios, no para entretener. 
Lo anterior se puede también probar por la reacción de transeúntes oyentes de los cánticos, que al considerar el show como una actuación más entre muchas otras, llegan hasta aplaudir lo que consideraron una interpretación secular.

Ahora bien, el llamar a este esfuerzo una “actuación” no es un intento por juzgar los corazones e intenciones de los participantes, condenándolos por centrarse demasiado en sonar bien y entretener. Ellos pueden tener magníficas intenciones. Pueden ser muy sinceros. Sin embargo, es obvio que el resultado de su ejercicio es un show a los oyentes y una violación del patrón de Nuevo Testamento. 


Hechos 16 y el carcelero de Filipos

Algunos han intentado defender los “Coros Cristianos” citando a Pablo y a Silas en la cárcel de Filipos. Lucas escribió: Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían (Hech. 16:25).  Los que usan éste pasaje para defender los Coros Cristianos y sus presentaciones luego saltan a los versículos 30-33, alegando que el canto de Pablo y Silas movió al carcelero a la conversión. Pero, hay varios problemas con semejante argumento:

1. En primer lugar, leamos el texto: Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban(Hech. 16:25, LBLA). Notemos que “Pablo y Silas oraban y cantaban a Dios”. No le cantaban al carcelero, ni le cantaban a los presos. Lucas registró claramente que la oración y el canto de Pablo y Silas fue dirigido a Dios. Al igual que Colosenses 3:16 dice cantando a Dios (LBLA), y Efesios 5:19 dice cantando y alabando con vuestro corazón al Señor (LBLA). El hecho de que los presos los oían fue algo incidental.
2. Lucas registró claramente que eran los “presos” quienes “los escuchaban” (LBLA). En ninguna parte la Escritura registra que el carcelero estaba oyendo los cánticos y oraciones de Pablo y Silas.
3.  Considérese que el carcelero estaba dormido mientras Pablo y Silas oraban y cantaban en el calabozo de más adentro (16:24). La Biblia dice: Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido (Hech. 16:27). Alguien podría suponer que el carcelero se quedó dormido después de que Pablo y Silas oraron y cantaron, y que luego se despertó con el terremoto, pero ninguna Escritura se puede citar para semejante deducción sin base, esta inferencia no está implicada en el pasaje.
4.  El carcelero no creyó con toda su casa en el momento de preguntar Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?(Hech. 16:30). Pablo le dijo que él primero debía creer, y para ello primeramente le predicó a Cristo (Hech. 16:31). La Biblia dice Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa(16:32). Sabemos por Romanos 10:17 y Hechos 15:7 que la fe siempre es producida por la predicación del evangelio. Recordemos agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación (1 Cor. 1:21).
5.  Si el cántico es un método eficaz de evangelismo es extraño que el Espíritu Santo no lo mencione como tal, y sólo deje un pasaje en el que supuestamente un carcelero oyó los cánticos y luego se durmió para luego despertar y arrepentirse. Más bien, el texto deja bien claro que el único de la cárcel que fue convertido estaba durmiendo cuando Pablo y Silas oraron y cantaron. Así, pues, el libro de los Hechos especifica la predicación del evangelio como el método divino para la salvación de las almas (Hech. 2:40-41; 4:1-4; 8:4-5,12; 11:20-21; 17:2-4).
6.  Si Hechos 16:25 constituye un permiso para Coros cristianos también constituye permiso para shows de Grupos de Oración.

El carcelero de Filipos se convirtió al Señor, no por los cánticos, sino por la predicación del evangelio, como siempre sucede en todos los ejemplos de conversión del Nuevo Testamento.


El respeto por el libre albedrío y derecho de las personas 

La historia de Ananías y Safira muestra que Dios otorga a las personas el derecho y control sobre su propiedad personal (Hech. 5:4). Además, en Hechos 4:34 se describe a algunos cristianos que poseían heredades o casas. Bernabé se identifica específicamente como uno que vendió su heredad.

La responsabilidad y el acto de enseñar a otros no exige, ni permite, el violar los derechos de propiedad personal y/o invadir su privacidad. Los cristianos podemos predicar casa por casa o en la plaza pública, por ejemplo, y tales esfuerzos son nobles y buenos. Sin embargo, el deseo de enseñar la verdad no es una autorización divina para invadir la propiedad de alguien o instalar un artefacto indeseado con el pretexto de predicar.
Simplemente, los maestros del evangelio no tienen el derecho a imponerse sobre otras personas interfiriendo en sus vidas. El evangelio de Cristo está divinamente diseñado para atraer a cada persona sin vulnerar su libre albedrío y derecho. No obligamos a la gente a escucharnos. Este hecho se hace evidente en las instrucciones de Cristo registradas en Mateo 10, en lo que llamamos “La Comisión Limitada”. Los apóstoles no iban a forzar su mensaje sobre los demás: “Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros. Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies” (Mateo 10:13,14). Este principio también se enseña en Hechos 13:46, “Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles”.

Actualmente, varios grupos denominacionales imponen su mensaje y molestan a las personas utilizando, incluso, altavoces y causando desorden y confusión. Los cristianos no deben seguir este mal ejemplo. Si las personas no quieren oír una presentación de cantos y predicaciones, no debieran ser obligados a ello por los que dicen seguir las pisadas del Maestro (cf. Mat. 12:19). Cada cristiano debe recordar los derechos ajenos.
Todos hemos presenciado aquella desagradable “predicación” de grupos denominacionales que molestan a los transeúntes.  Jamás vemos tal desorden en las páginas del Nuevo Testamento. Esta es una marca de apostasía en aquellos que pretenden predicar a Cristo. No importa si tales personas se “sienten bien” presentando su “mensaje”, la realidad es que están vulnerando el libre albedrío de las personas haciendo caso omiso de los derechos de sus semejantes. Esto es una violación de la regla de oro (Mat. 7:12) y no es la predicación del evangelio.

Obviamente, un grupo de cristianos podría obtener el permiso para predicar decentemente y con orden el evangelio de Cristo. Recordemos, los cristianos queremos hacer todo decentemente y con orden (1 Cor. 14:40). En tal caso los transeúntes son respetados y pueden aprender de Cristo si quieren, o llevar algún tratado evangelístico de los que solemos distribuir.

Algunos podrían pasar por alto el argumento anterior, aludiendo a los casos de disturbio registrados en el Nuevo Testamento. Sin embargo, bien sabemos que los disturbios fueron generados por los opositores al evangelio y no por los predicadores de la verdad:
  • En la sinagoga de Antioquía de Pisidia, la predicación de Pablo y Bernabé atrajo la atención de casi toda la ciudad(Hech. 13:44). Entonces, Los judíos se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando” (Hech. 13:45). Pero, cuando su artimaña falló y “la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia” (Hech. 13:49), “los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites” (Hech. 13:50).
  • En la sinagoga de Iconio, la predicación de Pablo y Bernabé fue tal “que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos” (Hech. 14:1). “Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos” (Hech. 14:2).
  • En Listra, después de sanar a un cojo de nacimiento, Pablo y Bernabé con gran dificultad lograron evitar que la muchedumbre les ofreciese sacrificios (Hech. 14:8). Sin embargo, la mentalidad de la muchedumbre cambió rápidamente: “Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto” (Hech. 14:19).
  • En la sinagoga de Tesalónica, algunos “creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas” (Hech. 17:4). No obstante los problemas pronto llegaron: “Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo” (Hech. 17:5).
  • En la sinagoga de Berea, después que Pablo y Silas escaparon de los judíos rebeldes de Tesalónica, predicaron la palabra del Señor de manera “que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres” (Hech. 17:12). Pero: “Cuando los judíos de Tesalónica supieron que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron a las multitudes” (Hech. 17:13).
  • En Corinto, Pablo “discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos” (Hech. 18:4). Sin embargo, fue acusado falsamente (Hech. 18:11-13) y cuando los judíos no recibieron una sentencia favorable del procónsul, se apoderaron de Sóstenes “principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal; pero a Galión nada se le daba de ello” (Hech. 18:17).
  • En Éfeso, Pablo predicó con denuedo en la sinagoga por espacio de tres meses, “Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno. Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús” (Hech. 19:9-10).
  • También en Éfeso, Lucas nos informa: “Hubo por aquel tiempo un disturbio no pequeño acerca del Camino” (Hech. 19:23). Esto no fue ocasionado por la predicación de Pablo, sino porque Demetrio el platero agitó a la multitud en un alboroto porque su negocio de engaño iba en declive por el evangelio (Hech. 19:24-40).
Como podemos ver, cada disturbio registrado en el libro de los Hechos, sucedió luego de la predicación del evangelio no por cantar salmos, himnos y cánticos espirituales. Además, debemos insistir, el desorden nunca fue ocasionado por el predicador de la verdad sino por los opositores al evangelio. Cuando Pablo fue acusado ante Félix, dijeron de él: “este hombre es verdaderamente una plaga, y que provoca disensiones entre todos los judíos por el mundo entero, y es líder de la secta de los nazarenos” (Hech. 24:5, LBLA), y Pablo se defendió con éstas palabras: “ni en el templo, ni en las sinagogas, ni en la ciudad misma me encontraron discutiendo con nadie o provocando un tumulto” (Hech. 24:12, LBLA).

La predicación del evangelio a menudo condujo a alteraciones de parte de los rebeldes. Sin embargo, esto nunca sucedió porque algún predicador del evangelio estaba tratando de hacer una escena para captar la atención en la calle. Lo que sucedió, evidentemente, fue una reacción de inconversos que motivados por celos instigaron a las multitudes a causar un alboroto.


Conclusión

Es bueno cuando los cristianos entonamos salmos, himnos y cánticos espirituales, siempre que lo hacemos como está divinamente autorizado por Dios (Mat. 26:30; Hech. 16:25; Rom. 15:9; 1 Cor. 14:15,26; Ef. 5:9; Col. 3:16; Heb. 2:12; Sant. 5:13).
El canto fue diseñado por Dios como un acto de adoración y como un medio de edificación mutua entre los santos. Debemos respetar éste patrón de la sabiduría divina sin asignarle otros fines.
Cantar alabanzas no es evangelismo. Esto es evidente por el hecho de que los cánticos espirituales no forman parte del patrón evangelístico revelado en el Nuevo Testamento. Nunca se cantó el plan de salvación. Este no es el fin de Dios para el cantar cristiano (Ef. 5:19; Col. 3:16). La fe obediente es adquirida, no por el canto, sino por la predicación del evangelio (Rom. 10:17).
“Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo… se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe (Rom. 16:25-26, énfasis mío, jh).


Evidencia Bíblica en el Lenguaje Chino



Una de las evidencias más sorprendentes  de que el cataclismo universal en el tiempo de Noé es una historia real, se codifica en el idioma chino.  

Por ejemplo, “buque” o “barco grande” es simbolizado en la palabra Chuán, la cual es una palabra compuesta de: "OCHO", "PERSONAS", "EMBARCAR". 
Asombroso ¿no le parece?, la palabra “barco grande” literalmente significa “ocho personas embarcadas”:


A su vez, la palabra para simbolizar “barco”  es Fangzhou.  Esta palabra es compuesta: Fang, que significa RECTÁNGULO, y  Zhou, que significa BARCO.  Esto es, literalmente, lo que era el ARCA, una caja RECTANGULAR que flotaba como un BARCO:


Imprima los símbolos anteriormente descritos, corra a su restaurante chino preferido y solicite al personal que le indique lo que significan estas palabras en español.  ¡Véalo por usted mismo!  ¡Esto es increíble!

Esta es una poderosa evidencia de la verdad de las Escrituras, tanto así que muchas personas de habla china se han convertido en cristianos como resultado. 

Estimado lector, estudie la obra "Evidencia Bíblica en el Lenguaje Chino" en la sección "EVIDENCIAS" del sitio Web www.JosueEvangelista.com



"DEFENDER LA CAUSA DE LOS POBRES Y NECESITADOS"

"DEFENDER LA CAUSA DE LOS POBRES Y NECESITADOS"
Prov. 31:9



INTRODUCCIÓN:
         A. La Biblia tiene mucho que decir acerca de los pobres y las obligaciones de los hijos de Dios de ayudarles individualmente y también las obligaciones de la iglesia de usar la ofrenda para ayudar a "los pobres de entre los santos" en otros lugares (Rom. 15:26 ).
         B. Como dice el Sr. W. E. Vine en su Diccionario Expositivo: "Hay constantes instrucciones instando a asistir a los pobres".
         C. Dios nos ha bendecido muy ricamente, no sólo suple todas nuestras necesidades, sino también muchas comodidades y lujos. Él nos bendice para que podamos ser una bendición para otros.  Efes. 4:28.
         D. Dios es misericordioso. Él quiere que tengamos un corazón compasivo y una mano benévola con el fin de ser "imitadores de Dios como hijos amados" (Efesios 5:1).
         E. Vamos a examinar lo que las Escrituras dicen sobre el tema de los pobres.

I. DESCRIPCIÓN BÍBLICA DE LOS POBRES.
         Debemos dejar que la Biblia defina y describa los términos bíblicos. Es precisamente lo que  decimos a nuestros hermanos liberales y amigos sectarios. Por eso, cuando citamos Rom. 15:26 y hablamos de "los pobres de entre los santos ", dejemos que la Biblia describa a los pobres.
         A. Lev. 25: 25, El pobre todavía tenía posesiones. "
Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido”.
         B. Lev. 14:21, El pobre podía ofrecer un cordero y palomas. Lev. 14:21,22, "Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse, y una décima de efa de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite, 22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto”.
         C. Lev. 19:10 El pobre podía recoger fruto. "Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios”.
La Biblia no dice que hubo algunas personas pobres que no estaban lo suficientemente pobres para espigar.
         D. Lev. 25:35, 40, Si el pobre fuera vendido él podría trabajar como jornalero . "
Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo. 40  Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá”.
         E. No es necesario tener doctorado en idiomas para entender la palabra "pobre." Dejemos que la Biblia la defina y evitemos discusiones acerca de qué tan miserablemente pobre alguno tenga que ser para clasificarse como "pobre" (la Biblia no lo hace y no debemos hacerlo).
         F. Se trata de "pobre",  no de indigente, ni de devastado.  Dice el diccionario de Webster: "pobre es el término simple y directo para describir a aquel que no posee los recursos para vivir de manera razonablemente cómoda."
         G. Es cierto que la pereza puede producir la pobreza (Prov. 6:11), pero de ninguna manera se puede decir que la pereza sea la causa de la pobreza de los cristianos. Si fuera así, el Espíritu Santo no habría ordenado la ofrenda de las iglesias para ministrar a ellos (1 Cor. 16:1, 2; 2 Tes. 3:10).
         H. Entonces, ¿por qué eran pobres estos que son mencionados y descritos en Levítico? ¿Por qué existen pobres en la iglesia en la actualidad? ¿Puede un hermano llegar a ser pobre por haber perdido su empleo o la cosecha? Una que otra vez todos los hermanos de la iglesia de San José de la Montaña, Nicaragua, han perdido sus cosechas por causa de inundaciones. También hay sequías. Además, hermanos pueden ser reducidos a la pobreza por los terremotos, huracanes, incendios y otros desastres naturales. Sin embargo, la causa más común es alguna enfermedad peligrosa como el cáncer que sin la costosa atención médica mata y pronto.
         En tales casos el Señor espera que sus siervos, tanto como congregaciones como individuos, muestren el amor fraternal hacia los tales. Que se preocupen por ellos y compartan sus bienes con ellos.
         La “necesidad” de los hermanos pobres no es más grande que la “necesidad” de las iglesias de tener comunión con los necesitados. Esta es una necesidad de mucha urgencia. Dicho de otro modo: La “necesidad” de DAR es de tanta urgencia como el RECIBIR.
         Una iglesia por pobre que sea que ocupe la ofrenda solamente en sus gastos locales, es iglesia egoísta y no se puede comparar con las iglesias mencionadas en las cartas de Pablo a los romanos y corintios. Léanse los textos que hablan de la ofrenda de la iglesia. ¿Qué tanto hablan sobre la ofrenda para gastos locales?

II. DIOS ESPERA QUE LOS HIJOS DE DIOS SE PREOCUPEN POR LOS POBRES, mayormente por sus hermanos pobres y que nunca sean indiferentes hacia ellos.
         A. Prov. 14:21, "El que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado."
         B. Prov. 22:9 "
El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente”.
         C. Job 30:25 " ¿No lloré yo al afligido? Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?      
D. Salmo 41:1 "Bienaventurado el que piensa en el pobre (enfermo, débil, v. 3); en el día malo lo librará Jehová”.
                   1. Lo contrario de "preocuparse" es ignorar, ocultar nuestros ojos, hacerse el sordo a su petición de ayuda, ser indiferentes hacia ellos.
                   2. Es fácil criticar al levita de Lucas 10:31, 32 que vio al hombre herido y "pasó por el otro lado del camino". 
                   3. Pero eso es exactamente lo que hacemos cuando ocultamos los ojos y hacemos el sordo al llamamiento de las iglesias que piden ayuda para "los pobres de entre los santos" en muchas partes del mundo.

III. LOS POBRES SON DESPRECIADOS.
         A. Prov. 14:20, “
El pobre es odioso aun a su amigo; pero muchos son los que aman al rico”.
                   1. Prov. 19:4, “Las riquezas traen muchos amigos; mas el pobre es apartado de su amigo”.
                   2. A veces la gente se avergüenza de sus parientes pobres. Prov. 19:7, “Todos los hermanos del pobre le aborrecen; ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él!”
                   3. Los repudian y los rechazan, no quieren tenerlos en cuenta. Oyen pesadamente cuando piden ayuda. No quieren tener nada que ver con ellos.
         B. Tenemos muchos "parientes pobres" en varios países. Son nuestros "hermanos y hermanas en Cristo." Ellos están tan necesitados como lo fueron los "pobres de entre los santos de Jerusalén" (Rom. 15:26), pero lamentablemente son ignorados por muchos de sus propios hermanos.

IV. EL MINISTRAR A “LOS POBRES DE ENTRE LOS SANTOS” (ROM. 15:26) ES MINISTRAR A CRISTO MISMO.
         A. Prov. 19:17, “A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”. ¿Se imaginan eso? ¿Prestar al Señor? ¡Tener crédito con el Señor! Eso es exactamente lo que Cristo piensa cuando servimos a los hermanos pobres.
         B. Esto suena como Mat. 25:35-46. Jesús dice (v. 40), “
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”.
         C. Prov. 28:27: " El que da al pobre no tendrá pobreza; Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones”. No debemos esconder nuestros ojos de ellos, porque si lo hacemos, escondemos los ojos del Señor mismo en su aflicción.
         D. Prov. 21:13, " El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído”. Este es un asunto muy serio. De hecho, ¡es alarmante! No debemos tener una actitud descuidada hacia el ayudar a nuestros hermanos pobres porque si ignoramos su clamor, Dios no hará caso a la plegaria nuestra.

V. CRISTO Y LOS POBRES
         A. Lucas 4:18, el evangelio fue predicado a los pobres. "El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres”.
         B. A lo largo de su ministerio, mostró gran preocupación por los pobres. Mat. 19:21, " Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”.
                   1. Jesús no dijo: "Los pobres son indigentes pero así son, así viven, no se preocupen por ellos”.
                   2. Él no dijo: "Dudo que ellos sean lo suficientemente pobres como para recibir ayuda."
                   3. Tampoco, "Asegúrese de que no haya otros más pobres que ellos."
         C. Algunos hermanos son indiferentes hacia los cristianos (nuestros hermanos, nuestra familia, nuestros "parientes pobres"), pero recuerda que Jesús se identificó con "los más pequeños de estos mis hermanos más pequeños".
         D. Las iglesias “conservadoras" no ayudan "a los pobres de entre los santos" a través de iglesias patrocinadoras ni por instituciones establecidas por iglesias de Cristo, pero ¿lo hacen en absoluto?  ¿Vamos al cielo en base a lo que no hacemos?

VI. EL NUEVO TESTAMENTO ENSEÑA QUE LA IGLESIA DEBE USAR LA OFRENDA PARA MINISTRAR A "LOS POBRES DE ENTRE LOS SANTOS."
     (Todos los siguientes textos se refieren a la ofrenda del día del Señor (no a la ayuda personal de los miembros).
         A. 1 Cor. 16:1, 2 "
En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas”.   
                   1. Muchas Escrituras enseñan que es el deber personal, el deber de cada cristiano, ayudar a los hermanos pobres, pero estas Escrituras que hablan de la "ofrenda” no hablan de la ayuda que los cristianos ofrecen personalmente a los necesitados.  Pablo dice claramente "iglesias";  por eso, estos textos se refieren a la ofrenda de la IGLESIA.
                   2. Hay que tener cuidado con pedir que los miembros ayuden individualmente "a los pobres de los santos", porque si ofrendamos el día del Señor como Dios nos ha prosperado y aún más allá de nuestra capacidad como lo hicieron los macedonios, lo que hacemos individualmente bien podría afectar nuestra ofrenda a la iglesia (un hermano me dijo que en su caso así sería). Cristo no quiere que solamente ministremos a los hermanos pobres como individuos. Estos textos enseñan claramente que debe haber ofrenda de la iglesia para este propósito y de esa manera todos los miembros (como iglesia) tienen comunión con los hermanos pobres (2 Cor. 8:4, “participar” significa “tener comunión”).
                   3. Citamos 1 Cor. 16:1, 2 libremente para mostrar autoridad para la ofrenda el primer día de la semana, y con razón, pero lamentablemente a veces el propósito de la ofrenda se ignora." Dice Pablo, “En cuanto a la ofrenda para los santos..."
                   4. Algunos hermanos consideran que este texto era un caso muy especial, un evento de una sola vez, y por lo tanto que no es un ejemplo para nosotros. Si 1 Cor. 16:1, 2 no es mandamiento y ejemplo para nosotros, entonces debemos olvidar por completo la ofrenda del día del Señor, no podemos tener nuestro pastel y comerlo también.
                   5. Por otra parte, si 1 Cor. 16:1, 2 no ordena que la iglesia de hoy haga ofrenda para ayudar a los "pobres de entre los santos", entonces también olvídese de Hechos 20:7, "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche”. Alguien dirá, "Oh, pero eso tuvo que ver con la iglesia de Troas. Por casualidad Pablo llegó con ellos y aprovecharon la ocasión para participar de la cena del Señor pero no tiene significado para nosotros”. Si hemos de entender este texto de esa manera, entonces no sabemos cuándo deberíamos participar de la cena del Señor. De la misma manera, si 1 Cor. 16:1, 2 no es patrón  (si no debemos aceptarlo como mandamiento y ejemplo para nosotros) entonces no sabemos cuándo ofrendar ni con qué propósito). Además, si estos textos no son ejemplos para la iglesia de la actualidad, podemos echar fuera todo el Nuevo Testamento.
         B. Rom. 15:26, " Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén”.
            Ignoramos la causa de la pobreza de los de Jerusalén. El hambre de Hech. 11 ocurrió unos 14 años antes. No estamos diciendo que había miembros en Jerusalén que necesitaran atención médica pero no se puede negar que en la actualidad esta es una de las necesidades más grandes. Tampoco decimos que en Jerusalén existieran clínicas que pudieran administrar exámenes costosos como el MRI, echogram, sonogram, laser, quimioterapia, etc. pero si estos medios hubieran existido en el primer siglo para salvar vidas ¿habría sido incorrecto que las iglesias de Galacia, Macedonia y Acaya les ayudaran con esos gastos?
            En la actualidad hay casos de gran “necesidad” (si es que el salvar la vida es “necesidad”) y hay hermanos cuyos recursos no les alcanzan para pagar las clínicas y son, por esa causa, casos especiales de pobreza. La iglesia es pobre porque tampoco puede pagar la clínica y el hermano enfermo es el “pobre DE ENTRE los santos” pobres.
                   1. La ofrenda de las iglesias de Galacia, Macedonia y Acaya era "para los pobres de entre los santos que están en Jerusalén." Todos los santos de Jerusalén no eran pobres, pero la iglesia de Jerusalén no tenía suficientes recursos como para ayudar a todos los hermanos pobres y, por eso, las otras iglesias enviaron fondos para suplir “la escasez” de ellos (2 Cor. 8:14).
         Las peticiones más comunes que conozco de parte de hermanos de países latinos son para atención médica. Hay clínicas  que pueden atender a los más enfermos con especialistas y la tecnología más moderna y terapias de toda clase pero hermanos NO indigentes económicamente (tienen alimento y ropa), pueden morir en la sombra de tales clínicas porque no tienen los recursos necesarios para aprovechar esa preciosa atención médica. Esto no es teoría, es historia.
            Hay muchísimas congregaciones pobres pero aun así puede haber en cierta congregación algún miembro o algunos miembros que por varias causas tengan necesidades especiales que la congregación no pueda suplir, tal vez un miembro o miembros muy enfermo(s) y la ofrenda de esa congregación no sea adecuada para suplir la escasez de él (o ellos), aunque sea para salvar su vida con cirugía o quimioterapia y, por eso, esa iglesia necesita de las ofrendas de otras iglesias que aunque estén en “profunda pobreza” no tienen tales casos de emergencia.
            Además, las iglesias más pobres deben tener comunión con evangelistas en nuevas obras, enviándoles ayuda económica para sus necesidades (Fil. 4:15, 16). Pero lo que pasa es que muchas iglesias piensan solamente en su situación local (“nuestro” esto y “nuestro” aquello) y se contentan diciendo “somos pobres”.
            Este es el meollo del tema. Mi preocupación no tiene que ver con “el mantenimiento de cada día” en el sentido ordinario sino con la emergencia de no poder aprovechar la atención médica. Es importante aclarar que el hermano que muera por falta de atención médica es tan muerto como si hubiera muerto durante el hambre de Hech 11.
                   2. ¿No puede la ofrenda ser utilizada para las necesidades de la iglesia local? Por supuesto que sí. Se nos manda a reunirnos y para esto necesitamos un lugar para este propósito, pero según las Escrituras ¿es la reunión la única función de la iglesia? ¿Existe solamente para reunirse y habiendo cumplido con esto son fieles y aceptables?  ¿Qué textos nos instruyen sobre el uso de la ofrenda para gastos de la iglesia local? ¿Cuántos textos hablan de sitios de reunión climatizados, con buenas bancas, y lugar pavimentado para el estacionamiento? Aparte de reunirse regularmente la iglesia local tiene funciones muy importantes que son delineadas en 1 Cor.16:1, 2; 2 Cor. 8, 9; Rom. 15:26; Fil. 4:15, 16. ¿No hay iglesias exentas de estas instrucciones? ¿No debemos nombrar todas las excepciones? ¿No debemos decir “excepto” o “a menos que” o “cuando sea conveniente”? Al escribir 1 Cor.16:1, 2 Pablo no dijo “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también” a menos que tengan que usar toda la ofrenda para el sitio de reunión y otros gastos de la iglesia local”.  Otra pregunta importante: cuando enseñamos que las funciones principales de la iglesia aparte de la adoración son la edificación, el evangelismo y la benevolencia limitada, ¿creemos que estas son las funciones de solamente ciertas congregaciones? ¿Cuáles son las funciones de las congregaciones que están exentas de estas funciones bíblicas?
                   3. De ninguna manera se puede ignorar este propósito específico ("ofrenda para los santos”), nombrado explícitamente en la Escritura. De esta manera los bautistas tratan Hechos 2:38, ser bautizados, sí, pero no con el propósito mencionado en el texto: para la remisión de los pecados.
                   4. Pero de esa manera algunos tratan 1 Cor. 16:1, 2. Debe haber ofrenda de la iglesia, sí. El primer día de la semana, sí. Para los pobres santos en el extranjero, ¡NO! Se puede hacer de forma individual, pero no de la ofrenda de la iglesia porque tenemos muchos gastos y compromisos. En cuanto a la “necesidad” de hermanos en otros países “no los conocemos”, “así viven ellos”, “la pobre comida de ellos sería banquete en otro país”, etc.
                   5. Si 1 Cor. 16:1, 2 no es un patrón (ejemplo) para nosotros, tampoco lo son 1 Cor. 11:23-27 y Hechos 20:7 para la cena del Señor. Si podemos ignorar 1 Cor. 16:1,2, podemos ignorar 1 Cor. 11:23-27 y Hechos 20:7.
         C. 2 Cor. 8 :1-4, "
Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos”.
                   1. Esto se llama "servicio para los santos." 2 Cor. 9: 1, " Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba”.  Nosotros predicamos y enseñamos mucho acerca de "servir" al Señor y hacer "buenas obras". Este es un excelente ejemplo de cómo la iglesia debe hacer "buenas obras": el uso de la ofrenda para ministrar a los pobres de entre los santos.
                   2. Observe la palabra “participar” que significa "comunión". Nuestra ofrenda para ministrar a los hermanos pobres de entre los santos es tener comunión con ellos. Y esto fortalece los lazos familiares entre aquellos que dieron y los que reciben (2 Cor. 9:12-15).
                   3. Muchas iglesias necesitan con urgencia practicar este ministerio. Muchos hermanos no se preocupan por sus hermanos de otros lugares.
                   4. Tenga en cuenta también que las iglesias de Macedonia estaban ansiosas de hacer esto y que incluso dieron más allá de sus medios para hacerlo. Ellos no querían ser excluidos de este ministerio y la comunión a causa de su pobreza. Ellos querían “participar” (tener comunión) en ella.
         D. 2 Cor. 9: 6, 7 "
Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”.
                   1. Esto es a menudo citado para motivarnos a ofrendar generosamente, pero el propósito de la ofrenda que Pablo menciona no era para las necesidades locales, sino para ayudar a los pobres de entre los santos en otros lugares.
                   2. ¿Es esa la forma en que la utilizamos? ¿O citamos estos versículos solamente para promover más ofrenda para los gastos locales?
         E. Gál. 2:9, 10 "
 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.  Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer”.
                   1. Observe que el ministrar a los pobres se menciona, se conecta, con el ir a los judíos y gentiles con el Evangelio.
                   2. Y que esto estaba relacionado con el tener comunión unos con otros en la obra.

CONCLUSIÓN.
         A. Dios ama a los pobres. Jesús demostró su amor hacia los pobres durante su ministerio repetidas veces y cuando Él habló de “pobres” también habló de mancos, cojos y ciegos (Luc. 14:13, 21). El Juicio Final tendrá que ver con la atención a Cristo en la persona de los hambrientos, los desnudos y los enfermos (Mat. 25:44).
         B. Igualmente los apóstoles expresaron su preocupación por los pobres varias veces.
         C. Cada texto que habla de la ofrenda el día del Señor indica que fue con el propósito de ministrar a los pobres de los santos.
         D. Por lo tanto, toda iglesia que profesa ser una "iglesia de Cristo" debe recordar que Jesucristo está identificado con los "pobres de entre los santos" dondequiera que estén. Ese gran día que nos diga: "
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mat. 25:45).

         E. Y en vista de todos los textos que conectan el día del Señor con la ofrenda para los "pobres de entre los santos", no tiene sentido decir que esto sólo se aplica al deber individual de los cristianos.
         F. He preparado esta lección porque quiero que seamos salvos. ¡Quiero que estemos a la mano derecha de Cristo en ese gran día!