“SIEMPRE PREPARADOS PARA PRESENTAR DEFENSA”



INTRODUCCIÓN.
          A. Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).
          B. Ejemplo de Jesús: Pasó mucho tiempo en controversia con los líderes de los judíos. Discutió varios temas con ellos. Mateo 22:29, dijo a los saduceos, “Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”. Acusó a los fariseos y escribas de ser hipócritas.
          B. “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. (Judas 3).
          C. “… estoy puesto para la defensa del evangelio” (Filipenses 1:17). Pablo “discutía en la sinagoga todos los días de reposo,[a] y persuadía a judíos y a griegos” (Hechos 18:4).
          D. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16-17). Este texto nos asegura que las Escrituras son adecuadas para prepararnos o equiparnos para la obra de defender la fe.
          E. El miembro de la iglesia que diga que no le gusta la controversia y no cree que sea necesario discutir y defender la verdad en realidad piensa que el error es tan bueno como la verdad.
          F. Una idea muy popular entre muchos religiosos es que “no importa lo que uno crea”, pero si no importa lo que uno crea, entonces no importa si cree o no cree.

I. PARA PRODUCIR FE EN DIOS Y FE EN SU PALABRA.
          A. Hebreos 11:6, “Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es galardonador (remunerador) de los que le buscan”.
                   1. La bondad de Dios es muy grande. Romanos 2:4, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”
                   2.  Es el Creador de todo ser humano y le bendice más allá de toda comprensión. Por eso, todos deben honrar, adorar y obedecer a Dios.
                   2. El que no lo haga refleja su falta de fe en Dios y su plena ingratitud hacia Él. Da espaldas a su Creador.
          B. Hechos 14:15-17, Los de Listra querían adorar a Pablo y Bernabé cuando Pablo sanó a un cojo, pero Pablo les dijo, “Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. 16 En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; 17 si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”. ¿Cómo sería el hombre si Dios no nos diera “lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”? Es totalmente injusto e irrazonable que el hombre reciba todas estas bendiciones y recompensar a Dios con indiferencia y desobediencia.
          C. Hechos 17:24, 25, 28, El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas … en él vivimos y nos movemos, y somos…
                   1. Todo hombre VIVE cada momento porque Dios “da a todos vida y aliento y todas las cosas”, pero la mayoría de los hombres rehúsan creer en Él, persisten en dar espaldas a Dios, no le dan gracias, no obedecen al evangelio, Hechos 6:7; Romanos 10:16; 1 Pedro 4:17. ¡Cristo viene en llama de fuego para castigar a los que no obedecen al evangelio! 2 Tesalonicenses 1:8.
                   2. Recuérdese Romanos 2:4, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” Esto es precisamente lo que hacen los que no obedecen al evangelio: MENOSPRECIAN las riquezas de la benignidad, paciencia y longanimidad de Dios.
          D. Romanos 1:20,   “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”.
                   1. Este texto enseña que todos pueden y deben emplear la inteligencia que Dios da a todo ser humano para creer en Él. Las Escrituras revelan la voluntad de Dios, pero “las cosas hechas” demuestran su “poder y deidad”.
                   2. Por lo tanto, no tienen excusa los que vivan en los lugares más remotos o aislados si no creen en el único Dios vivo, el Creador y Sustentador.
                   3. Es cierto que después de creer en Dios “por medio de las cosas hechas” el hombre debe aprender la voluntad de Dios por medio de las Escrituras. Por lo tanto, por la providencia de Dios las Escrituras están disponibles in muchísimos idiomas y dialectos y Pablo dice que los que busquen a Dios lo pueden hallar (Hechos 17:27). También Jesús dice (Mateo 7:7), “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad y se os abrirá”.
          E. Creer en Dios significa creer, aceptar y obedecer su Palabra. Los que no obedezcan al evangelio no creen en Dios porque no creen su Palabra. No creen en la vida eterna con Dios ni en el infierno porque no hay ser humano bien convencido de la existencia del hogar celestial como también del lugar de castigo eterno en el infierno que no se prepare para el Día de Juicio.  Yo no digo “lo que uno profese creer,” sino lo que en verdad cree.
Todos somos movidos por lo que verdaderamente creemos.
          F. Algunos se atreven a “discutir” con Dios. Isaías 45:9, "¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ... ¿Dirá  el barro al que lo labra: Qué haces?" Romanos 9:20, Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?” Isaías 54:17, "condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio".

II. ALGUNOS DICEN QUE NO CREEN EN DIOS PORQUE DIOS ES INJUSTO, CRUEL E INCONSECUENTE.
       A. Dicen que Dios creó al hombre sabiendo que iba a pecar. Por eso, lo creó para castigarlo y destruirlo.
           1. Génesis 1:26, todo ser humano es creado en la imagen de Dios con inteligencia, emociones y voluntad (libre albedrío). No es máquina ni robot. El hombre podía haber comido del  árbol de la vida para vivir para siempre en el paraíso (Génesis 2:9).
            2. Pero ¿qué hizo el hombre con su libre albedrío? Génesis 6:5,  “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”.
        B. Por lo tanto, lo que Dios ha hecho con el hombre no fue decidido por Dios, sino por el hombre mismo.
          C. Nadie tiene que ser castigado. Juan 3:16, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Dios ha hecho amplia provisión para nuestra salvación del pecado y para que tengamos vida eterna.

III. ALGUNOS DICEN QUE NO CREEN EN DIOS PORQUE MANDÓ AL REY SAÚL QUE MATARA A MUJERES Y NIÑOS, 1 Samuel 15:3, Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos”.
          A. Véase Génesis 15:13-16,  “Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. 14 Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. 15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. 16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí”. Según este texto Dios les dio 400 años para arrepentirse.
        B. Deuteronomio 7:2,  “y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia”. Compárese Génesis 6:5,  Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”.
          C. La destrucción de los cananeos era como la del diluvio y como la de Sodoma y Gomorra.
                   1. Lo que Dios hizo con Sodoma y Gomorra era justo. Deuteronomio 32:4, “Dios es justo y recto”.
                   2. Nehemías 9:31, aunque “eres Dios clemente y misericordioso”, v. 33, Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo”. Nehemías reconocía que cuando Dios castigó la rebelión del pueblo de Israel, era perfectamente justo.
                   3. Asimismo dice Pablo con respecto al juicio final: 2 Tesalonicenses 1:6-8, “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo”. Obedecer al evangelio está bien explicado e ilustrado en el Nuevo Testamento. Significa oír el evangelio (Romanos 10:17); creer (John 3:16); arrepentirse (Lucas 13:3, 5; Hechos 17:30); confesar que Cristo es el Hijo de Dios (es decir, que es Dios, Mateo 10:32, 33; Hechos 8:37; Juan 1:1; Romanos 9:5); ser bautizado (sepultado en agua, Romanos 6:4; Hechos 8:36; 10:48) en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19) para el perdón de los pecados (Hechos 2:38; 22:16).
                   4. Muchos se atreven a altercar con Dios y enseñar que no será justo que los que no obedezcan al evangelio sean echados en el infierno de fuego, pero el apóstol Pablo dice que sí es justo (2 Tesalonicenses 1:6-8). Dicen algunos que no es justo que “gente buena” sea castigada de esa manera tan excesiva simplemente por no haber sido bautizada, pero ¿qué tan buena es la gente que da espaldas a Dios y desprecian el sacrificio de Cristo? Lo opuesto a obediencia es desobediencia: Juan 3:36, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (La Biblia de las Américas).
                    5. Los que rehúsen, por cualquier motivo, obedecer al evangelio deben despertarse y tomar muy en cuenta lo que hacen: en realidad están pisoteando al Hijo de Dios, teniendo por inmunda la sangre que derramó para salvarnos, y hacen afrenta al Espíritu de gracia porque el evangelio es revelación inspirada, la verdadera palabra de Dios que el hombre debe obedecer. Dios dice “Mía es la venganza”. “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” A los que no obedezcan al evangelio habrá “una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego” (Hebreos 10:27-31). Romanos 2:4-10 “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? 5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, 6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, 8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, 10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno…”

IV. ALGUNOS SE ATREVEN A ALTERCAR CON DIOS PORQUE LES QUITÓ A LOS CANANEOS SU TIERRA PARA DÁRSELA A LOS ISRAELITAS. (Les gusta a los incrédulos comparar a Josué y los israelitas con Hitler).
          A. Pero recuérdese Génesis 15:13-16, llegó a su colmo la maldad de los cananeos y no solamente perdieron su tierra sino también su vida.         
          C. Léase Lev. 18La justicia de Dios demanda que el pecado sea castigado. Primero, dio la tierra de los cananeos depravados a Israel y después cuando Israel se corrompió, Dios dio su tierra a los paganos.

V. ACUSAN A DIOS DE PERMITIR GUERRAS.
          A. Pero ¿por qué culpar a Dios? Véase Santiago 4:1,   ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?”
          B. Recuérdese siempre que el hombre siendo hecho a la semejanza de Dios tiene libre albedrío. ¿Prefieren los incrédulos que el hombre sea robot o títere?

VI. OTRA ACUSACIÓN CONTRA DIOS ES QUE PERMITE SUFRIMIENTO.
          A. Todo efecto tiene su causa, y toda causa tiene su efecto. Gálatas 6:7, “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
          B. Este  es un principio de vida ineludible. El mundo está lleno de hombres deshonestos, crueles, injustos, borrachos, pleitistas, etc. y sus pecados causan sufrimiento.
          C. Pero no se puede afirmar que todo sufrimiento es causado por el pecado. Juan 9:1-3, Cristo dijo que en cuanto al hombre “ciego de nacimiento”, “No es que pecó éste, ni sus padres”. Timoteo, Trófimo y otros tuvieron enfermedades y no hay indicación que estuvieran relacionadas con pecados.
          D. También el uso del libre albedrío para inventar maquinaria, automóviles, aviones, armamentos, etc., causan accidentes, muertes y sufrimiento. Recuérdese Job 1:22, "En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno (no culpó a Dios)".
          E. Romanos 5:3-5, los beneficios espirituales del sufrimiento. Santiago 1:2-4, 12.
                   1 ¿Por qué permite que sus hijos sufran? Porque son hijos y necesitan disciplina, Hebreos 12:5-11.
                   2. Nos hace más compasivos, Hebreos 2:18.
                   3. Nos hace anhelar el hogar celestial, Hebreos 11:14-16
                  
VII. UNA ACUSACIÓN MUY POPULAR ES QUE DIOS ERA INJUSTO PORQUE ENDURECIÓ EL CORAZÓN DE FARAÓN Y LUEGO LO CASTIGÓ.
      A. Sí, la Biblia dice que Dios endureció su corazón, pero ¿cómo lo hizo?
          B. No como si fuera robot o marioneta, sino por su mandamiento. Dios le dio el mandamiento de dejar que su pueblo saliera al desierto para adorarle y este mandamiento provocó el endurecimiento del corazón de Faraón. No era en ningún sentido una intervención milagrosa para endurecer su corazón.
          C. Dios hizo lo que su mandamiento hizo. Compárese Hechos 16:14, “el Señor abrió el corazón” de Lidia, pero ¿cómo? Dice el versículo anterior que “hablamos a las mujeres que se habían reunido” y Lidia “estaba oyendo” y el Señor abrió su corazón. ¿Milagro? Claro que no. ¿Obra del Espíritu Santo? Sí, pero por medio de la palabra del Espíritu Santo predicada por Pablo y Silas.
          D. Véase Éxodo 8:13-15,  E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos … 15 Pero viendo Faraón que le habían dado reposo, endureció su corazón y no los escuchó, como Jehová lo había dicho”.
          E. Esto indica que  primero, Faraón endureció su propio corazón.


TODOS LOS REQUISITOS PARA SER SALVOS SE REFIEREN A LA OBEDIENCIA AL EVANGELIO



“SALVACIÓN” EXPRESADA DE VARIAS MANERAS

Introducción.
          Cualquier persona en su juicio cabal sabe que la salvación es por gracia; es decir, que el hombre no puede salvarse solo y que era necesario que Cristo viniera al mundo para ser nuestro Salvador, siendo el perfecto sacrificio por los pecados del mundo. Este es el evangelio de la gracia de Dios, Hechos 20:24.
          Sin embargo, la misma persona que entienda que la salvación es por gracia también tiene que admitir que la salvación no es universal. Cristo dice (Mateo 7.14) que “pocos son los” que hallan el camino que lleva a la vida. Hebreos 5:9 dice Cristo “vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.
          Dios especifica ciertos requisitos que el hombre debe cumplir para ser salvo. Esto se llama “obedecer al evangelio” (Romanos 10:16; 2 Tesalonicenses 1:8; 1 Pedro 4:17). También se llama “obedecer a la fe” (Hechos 6:7) y “obediencia a la verdad” (1 Pedro 1:22). Hay varios ejemplos de los que obedecieron al evangelio en Hechos de los Apóstoles 2:37-41, 8:12; 8:35-39; 9:18 (22:16); 11:14; 10:48; 16:15; 16:30-34; 18:8; 19:5.
          Muchos insisten en que la salvación es por “fe sola” porque cuando el carcelero preguntó, “¿Qué debo hacer para ser salvo? Pablo y Silas contestaron “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”, pero entonces “le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa” (Hechos 16:30-32) y esa “palabra” que les hablaron era el evangelio que incluyó el bautismo, y el carcelero y su casa, habiendo oído el evangelio de Cristo querían obedecerlo, y fueron bautizados esa misma hora (Hechos 16:33; el v. 25 dice media noche).
          Por lo tanto, este estudio tiene que ver con los requisitos nombrados por Dios que el hombre debe cumplir para ser salvo, enfatizando que hay un solo evangelio, un solo plan de salvación. Por eso, todos los requisitos que son nombrados para ser salvos se refieren a la obediencia al evangelio.
          El punto enfatizado en este estudio es que cada requisito nombrado en los varios textos que citaremos es una parte del todo del plan de salvaciónEste es lenguaje figurado llamado “sinécdoque” (“designar un todo con el nombre de una de sus partes”). Por no reconocer y aceptar este lenguaje figurado muchos enseñan error, por ejemplo, diciendo que la salvación es por la fe sola.
          Citan Juan 3:16, “todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” pero no aceptan que la palabra “cree” de ninguna manera significa “fe sola”, sino la obediencia al evangelio para obtener el perdón de pecados.
          Obviamente Juan 3:16 habla de la salvación (tener vida eterna) y Hechos 2:38 dice arrepentirse y bautizarse para el perdón de los pecados. Por lo tanto, si los dos textos nombran requisitos de la salvación, obviamente los dos hablan de obedecer al evangelio. La salvación de Juan 3:16 (tener vida eterna) no es distinta de la salvación de Hechos 2:38 (el perdón de los pecados).

TEXTOS QUE DICEN SALVAR (O ALGUNA FORMA DE SALVAR)
1.    Mateo 1:21, “21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
2.    Lucas 9:56, “56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas”.
3.    Juan 12:47, “no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo”.
4.    Santiago 5:20, “sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”.
5.    Marcos 16:16, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
6.    1 Pedro 3:21, “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”.
Desde luego hay muchos otros textos que hablan de “salvar”.

PERDONAR PECADOS (DEUDAS) = LA SALVACIÓN
1.    Mateo 6:12, “12 perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
2.    Marcos 2:7, “¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?”        
3.    Hechos 2:38, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Si Dios nos perdona los pecados, somos salvos.
4.    Efesios 4:32, “32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.
1.    Es muy obvio que si Dios nos perdona los pecados, somos salvos.

JUSTIFICACIÓN = LA SALVACIÓN
“Justificar” significa hacer rectos o justos en el sentido de tener relación correcta con Dios. Obviamente los justificados son los salvos.
1.    Romanos 5:1, “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
2.    Santiago 2:24, “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”.
3.    Gálatas 3:8, “Dios había de justificar por la fe a los gentiles…”
4.    Romanos 5:9, “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.

VIVIR, TENER VIDA = LA SALVACIÓN
1.    Juan 5:25, “Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán”.
2.    Juan 5:40, “y no queréis venir a mí para que tengáis vida
3.    Juan 6:53, “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”.
4.    Hechos 11:18, “también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida”.

TENER LA ESPERANZA DE LA VIDA ETERNA = LA SALVACIÓN
1.    1 Juan 2:25, “Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna”. Muchos enseñan erróneamente que la vida eterna es una posesión actual, o sea que el creyente posee la vida eterna ahora y no la puede perder, pero 1 Juan 2:25 corrige este concepto erróneo: la tenemos como promesa y no como posesión actual. Los infieles (los que caen de la gracia) (Gálatas 5:4; 2 Pedro 2:20-22) no heredan la vida eterna.
2.    Juan 6:54, “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”. Juan 6:40 explica este versículo: “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”. Obsérvese la misma recompensa: la vida eterna para el que cree y vida eterna para el que come mi carne y bebe mi sangre. Es lenguaje figurado para dar énfasis a lo importante de creer en Cristo y obedecerle.
3.    Pero  obviamente los que tienen la promesa de la vida eterna son los salvos.

EL HOMBRE TIENE QUE OBEDECER PARA SER SALVO
Hebreos 5:8, 9 “ Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.
1.    OÍR EL EVANGELIO. Juan 5:25, “De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán”. Romanos 10:14,17, 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.
“Hechos de los Apóstoles” registra la conversión de varias personas y en cada caso de conversión, comenzando con los 3000 que fueron convertidos el día de Pentecostés (Hechos 2:37-41) el primer paso era que oyeron la predicación del evangelio.
2.    CREER. Juan 3:16, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Este es el texto favorito de mucha gente y es muy precioso, pero hay que estudiarlo a la luz de los demás textos que especifican lo que el hombre debe hacer para ser salvo.
3.    ARREPENTIRSELucas 13:3, “si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”. Hechos 3:19, “19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”. Tener los pecados “borrados” significa tenerlos perdonados. Hechos 17:30, “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”. Romanos 2:4, ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”
Arrepentirse significa cambiar y esto es precisamente lo que la mayoría de la gente no quiere hacer, pero Jesús dice “cambiar o perecer”.
Hechos 11:18, “también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida”.
4.    CONFESAR A CRISTO. Mateo 10:32, 33, “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos”. Hechos 8:37, 38, “36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó”. Romanos 10:10, 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”,
¿Qué significa confesar a Cristo, “Yo creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”? Significa que Cristo es “igual a Dios” (Juan 5:18) porque Él Mismo es Dios (Juan 1:1; Romanos 9:5; Tito 2:13; 2 Pedro 1:1). Es el Creador (Juan 1:3; Colosenses 1:16Hebreos 1:2). Estando aquí en la tierra era adorado, perdonaba pecados,  leía pensamientos, y sólo Dios es adorado, perdona pecados y lee pensamientos.
5.    SER BAUTIZADO EN AGUA PARA EL PERDÓN DE PECADOS. Mateo 28:19, “19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. Marcos 16:16,El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”. Hechos 2:38,  Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Es muy importante observar que el bautismo es para ser salvo (Marcos 16:16). Si no lo es, tampoco lo es el creer porque los dos mandamientos están conectados e inseparables. El bautismo es para el perdón de pecados (Hechos 2:38). Si no lo es, tampoco lo es el arrepentimiento, porque estos dos mandamientos están conectados como dos vagones de tren con el conjuntivo “y”.
INVOCAR EL NOMBRE DEL SEÑOR. Hechos 2:21, “Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. Hechos 22:16, Ananías preguntó a Saulo de Tarso, “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”.

CONCLUSIÓN INELUDIBLE
          Juan 5:25, oír para vivir, equivale al obedecer al evangelio. Nadie cree que somos salvos por solamente oír. Obviamente el “oír” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          Juan 3:16, creer para tener la vida eterna, equivale al obedecer al evangelio. Santiago 2:24 dice enfáticamente que no somos salvos por la fe solamente. Obviamente el “creer” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          Lucas 13:3, arrepentirse para no perecer. Hechos 11:18, arrepentimiento para vida, pero no por el arrepentimiento solo, sino por obedecer al evangelio (Hechos 10:48). Obviamente el “arrepentirse” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          Romanos 10:10, confesar a Cristo para salvación, equivale a la obediencia a la verdad (obediencia a la fe, obediencia al evangelio), como observamos en el caso del etíope, Hechos 8:35-39. Obviamente el “confesar” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          1 Pedro 3:21, bautismo nos salva, no por el bautismo solo. Obviamente una parte del plan de salvación (el bautismo) se pone por el todo de la obediencia al evangelio. Obviamente el “bautismo” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          Hechos 2:38, arrepentirse y bautizarse para el perdón de pecados. Muchos sectarios se oponen fuertemente al bautismo para el perdón de pecados. Los tales adulteran la palabra de Dios. Por ejemplo, el muy famoso Bautista “erudito” A. T. Robertson dice en su libro, “Imágenes Verbales del Nuevo Testamento”, “Pedro apremia al bautismo para cada uno de aquellos que ya se había vuelto (arrepentido), y que ello fuera hecho en el nombre de Jesucristo sobre la base del perdón de pecados que ya habían recibido”. Robertson completamente tergiversa el texto separando el mandamiento de arrepentirse del mandamiento de bautizarse. Enseña que Pedro mandó el arrepentirse y luego los que se arrepintieron, ya siendo salvos, recibieron el otro mandamiento de bautizarse (pero no para el perdón de los pecados). ¡No me gustaría estar en los zapatos de este “erudito” en el Día del Juicio!
          ¿Texto complicado y difícil? De ninguna manera. Un niño de primaria puede entenderlo perfectamente. Sin comentar deje que él lea el texto y pregúntele qué se debe hacer para el perdón de los pecados.
          La “explicación” de Robertson no es interpretación sino torcer la Escritura (2 Pedro 3:16), es adulterar la palabra (2 Corintios 4:2), corrompiéndola para engañar y cooperar con Satanás para evitar la obediencia al evangelio.
          Hechos 2:21, invocar el nombre del Señor para ser salvo. Obviamente el “invocar” de este texto es comprensivo; comprende o abarca todos los pasos contenidos en el mandamiento de obedecer al evangelio.
          Cada uno de estos mandamientos es para obtener la salvación.
          El “creer” de Juan 3:16 incluye el “oír” de Juan 5:25, el “arrepentirse” de Hechos 11:18, la confesión de fe de Romanos 10:10, y el “arrepentirse y bautizarse” de Hechos 2:38, porque los requisitos nombrados en cada texto, comenzando con Juan 3:16, son para obtener la salvación.
          Cada uno de estos textos se refiere a la obediencia al evangelio (Romanos 10:16; 2 Tesalonicenses 1:8; 1 Pedro 4:17), a la obediencia a la fe (Hechos 6:7), a la obediencia a la verdad (1 Pedro 1:22).
          HAY UN SOLO PLAN DE SALVACIÓN Y ESTOS VARIOS REQUISITOS QUE HEMOS MENCIONADO EN ESTE ESTUDIO SE REFIEREN A ESE PLAN DE SALVACIÓN. Se refieren a la obediencia al evangelio para ser salvo.
          Los que nieguen esta conclusión son culpables de enseñar que las Escrituras no son consecuentes al nombrar los requisitos para obtener la salvación. Tendrán que enseñar que algunos deben hacer una cosa y otros deben hacer otra cosa para obtener la salvación. Según este concepto erróneo y absurdo, hay varios evangelios.
          Obsérvese bien que los que enseñen la salvación por la fe sola hablan por los dos lados de la boca porque bien saben y aceptan que es necesario arrepentirse, confesar a Cristo e invocar su nombre. Entonces ¿qué es todo el ruido acerca de la “fe sola”? ¿Cuál es, fe sola o fe más el arrepentimiento, la confesión y la invocación del nombre del Señor?
          En su gran confusión los proponentes de la salvación por “fe sola” son doblemente confusos sobre las “obras” que no salvan. Para ellos el bautismo es una obra que no salva pero el creer, el arrepentirse, la confesión y el invocar el nombre del Señor no son obras que no salvan. ¿La obediencia al evangelio es una obra que no salva? ¡Imagínese! ¡Qué profundidad de ignorancia y confusión!


¿POR QUÉ HACEMOS POCO EVANGELISMO PERSONAL?



1 Pedro 3:15, “… santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.
Hechos 8:4, “los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Seguimos el “patrón bíblico” con respecto al plan de salvación, los actos de culto, la organización de la iglesia. ¿Seguimos el “patrón bíblico” con respecto al evangelismo personal? Esta es la obra principal de la iglesia. 1 Timoteo 3:15,“la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”. Efesios 4:12, La “obra del ministerio” es la obra de cada miembro y la obra principal de la iglesia es predicar y enseñar la palaba y ganar almas para Cristo.


FALTA DE FE

 No me refiero a la gente inconverso, sino a nosotros mismos. Nuestra fe es muy débil. Mateo 8:26, muchos hermanos son de “poca fe” porque si en verdad hubiera fe fuerte en lo que Dios dice acerca del juicio, el cielo, el infierno y la eternidad, nos dejaría bien resueltos a ganar almas para Cristo. Estas cuatro palabras deben estar bien grabadas en nuestra mente para motivarnos en la obra.


FALTA DEL TEMOR DE DIOS

2 Corintios 5:10, 11, “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres”. Amados hermanos, ¿es este el problema?
Como consecuencia de la falta del temor de Dios tememos a los hombres. TIMIDEZ (TEMOR).¿Qué tememos? La reacción desfavorable, la mala cara. Por la mayor parte la gente no quiere cambiar. Si no son religiosos no quieren cambiar. Si son religiosos no quieren cambiar. Por eso, cuando queremos hablarles del evangelio salen con cualquier excusa, pretexto, etc. para no escucharnos.
Filipenses 1:14, 17, “Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor … estoy puesto para la defensa del evangelio”. 2 Timoteo 1:7, “no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Hebreos 13:6,“de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. En este caso sería, “no temeré lo que me pueda DECIR el hombre”.
Al hablar con la gente del evangelio debemos estar preparados para su reacción negativa y siemprecontestarles con textos bíblicos.


FALTA EL AMOR POR LOS PERDIDOS

Romanos 9:2, 3, “ tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne”. ¿Habrá otro hermano en el vasto mundo que ame tanto a sus parientes? Casi todos los hermanos tenemos parientes que no han obedecido al evangelio. Si no logramos convertirles a Cristo, ¿cuál será el fin de ellos?
2 Tesalonicenses 1:7-9, “cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”. Predicamos esto pero ¿creemos este texto? ¿De veras creemos que nuestros seres queridos serán víctimas de esa llama de fuego? En cuanto a este texto ¿somos “hombres de poca fe”? ¿Y de poco amor?


DECIDIMOS POR LA GENTE

Decimos (y nos convencemos) que nadie tiene interés en el evangelio, que nadie aceptará un estudio bíblico. Esto es juzgar corazones. Es muy cierto, como ya dijimos, que la mayoría de la gente no quiere cambiar y no quieren aceptar una conversación o un estudio más detallado del evangelio, pero hay excepciones. ¿Quién hubiera pensado que Sulo de Tarso sería prospecto para oír y obedecer al evangelio?
1 Corintios 2:11 dice, “ Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?” Esto significa que no podemos saber los pensamientos del corazón de una persona.


NO OBEDECEMOS LO QUE JESÚS NOS DICE EN MATEO 7:12

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos…” Si nosotros estuviéramos todavía en el mundo, perdidos y sin esperanza, ¿cuál sería nuestra necesidad principal? ¿Cómo podrían los cristianos mostrar su ferviente amor por nosotros? ¿Cómo podrían ellos mostrar su fe en las palabras de Cristo acerca del juicio final, la vida eterna, el infierno y la eternidad? Este pensamiento debe sacudirnos y motivarnos a ser muy activos en el evangelismo personal.


NO COMPARTIMOS EL ESPÍRITU DE JEREMIÁS

Jeremías 20:8, 9, ”la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude”. Su trabajo como predicador no era apreciado por la gente y quiso dejar de profetizarles, pero la palabra de Dios era como fuego en su corazón y tuvo que seguir predicándola. Así también nosotros, cuántas veces nos desanimamos y preguntamos si vale la pena. Queremos sacudir el polvo de los pies y decir “ya basta”, pero entonces recordamos lo que Pablo dice (2 Timoteo 4:2)“que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”. “A tiempo y fuera de tiempo” y con “paciencia” que significa persistencia o perseverancia.