La mentira


“De palabra de mentira te alejarás…” Éxodo 23:7



El pecado, una transgresión de la ley (1 Jn. 3:4). El pecado es  tan grave que nos aparta de Dios y hace imposible la comunión con él (Is. 59:1,2; Rom. 3:23). Un pecado muy común en la actualidad es la mentira, el fraude, el engaño.

Mentir: “Decir, expresar algo contrario a lo que se sabe, cree o piensa.  Engañar.  Fingir o disfrazar una cosa. Inducir a error. Falsificar, contrahacer algo”  (Sopena Aristos). Mentira: “Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa” (Real Academia Española). “Cosa que se dice sabiendo que no es verdad con intención de engañar” (Larousse).

Bajo la ley del Antiguo Testamento, Jehová Dios condenó la mentira, instruyendo al pueblo a que se apartaran de toda palabra mentirosa para permanecer en la santidad con él (Ex. 23:7).  Fue revelado que la santidad cotidiana era imposible permaneciendo en el engaño; y la mentira fue comparada expresamente con el hurto, siendo mencionada como de la misma categoría (Lev. 19:11).
En los libros de sabiduría vemos el llamado a practicar la franqueza y la rectitud en una vida de integridad. Vemos que la sabiduría del justo hace imposible que comulgue la mentira (Prov. 13:5). Hay instrucciones a evitar la destrucción que trae la mentira a la vida del falto de sabiduría (Prov. 19:5,9). Con razón dijo el salmista: “La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo” (Sal. 119:163).
Dios no se complace en la maldad de la mentira (Sal. 5:4-6); y por este motivo, David deseaba ver la rectitud de la verdad en otros (Sal. 101:7).

El carácter de Dios y su visión de la mentira no ha cambiado hasta el día de hoy. Pablo dijo por el Espíritu: “con esperanza de vida eterna, la que Dios, que no puede mentir, prometió antes de los tiempos de los siglos” (Tito 1:2, VM).
Es muy instructivo notar que en Tito 1:2, la frase “que no miente” (RV 1960), en el texto griego es una sola palabra (adjetivo) PSEUDES (mentiroso o falso) con el sufijo “a” (APSEUDES) que da sentido negativo a la palabra; es decir, “no mentiroso”. Literalmente, de Dios dijo Pablo: “Dios no mentiroso”.
Es aquel Dios no mentiroso que dijo: Sed santos, porque yo soy santo (1 Ped. 1:16). “Salid de en medio de ellos... apartaos... no toquéis lo inmundo... Y yo os recibiré” (2 Cor. 6:17).
Es por este motivo, que también leemos las instrucciones divinas: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo” (Ef. 4:25). y no toméis parte con ellos a las obras infructuosas de las tinieblas, más bien reprendedlas (Ef. 5:11, NT Besson). Y esto será posible solamente para aquel que se ha despojado de “la pasada manera de vivir” (Ef. 4:22).  

Es a los cristianos a quienes Dios dice: “vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:24).  La “verdad” está opuesta a la mentira. La mentira esclaviza; pero, la verdad liberta (Jn. 8:32).

El carácter de Satanás se caracteriza por la mentira (Jn. 8:44), el diablo es “mentiroso y padre de mentira”.  No seamos como Satanás, no toleremos la mentira.
Recordemos que la mentira es grave, tanto así que ocasionó la muerte de los mentirosos Ananías y Safira (Hech. 5:3-4, 8-9).
Reflexionemos en que “ninguna mentira procede de la verdad” (1 Jn. 2:21), y ningún mentiroso entrará en el reino de los cielos (Apoc. 22:15).



Fue donado por individuos

Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis?




El Nuevo Testamento no autoriza el disfrutar de comidas comunes como parte de la función colectiva de una iglesia local. Por el contrario, el apóstol Pablo dijo Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis?, y luego agregó Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio (1 Cor. 11:22,34). Obviamente, los santos hermanos nos han dejado un ejemplo aprobado por Dios, y en el cual debemos perseverar, de comer juntos, pero siempre como algo diferente a la obra divinamente designada para la iglesia local: y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón (Hech. 2:46). Hay diferencia entre la obra del individuo y la obra que Dios le ha designado (señalado, indicado) a la iglesia local (cf. 1 Tim. 5:16).
Si comer socialmente no es parte de la obra y naturaleza de la iglesia local, es obvio que una iglesia que proporciona instalaciones (cocinas, comedores, salones de convivencia) para que tal cosa se realice, está obrando fuera de la autorización bíblica, y cambiar el nombre de este tipo de instalaciones (cosa que varios hermanos errados están haciendo) no cambiará nada.

No son pocos los hermanos que tienen estas instalaciones y actividades, y que  sienten poca necesidad de justificarlos bíblicamente. En realidad esta es una serie de otras actividades desconocidas en el Nuevo Testamento. En cambio, algunos pocos hermanos, son un tanto más cautelosos acerca de la necesidad de la autoridad bíblica (permiso divino), y ofrecen diversas razones. Una de las razones que aparentemente autoriza su actividad social es la siguiente: “El equipo de cocina fue donado por individuos, no fue pagado con el dinero de la tesorería de la iglesia”.
Esto me recuerda un incidente de hace algunos años atrás. Un diácono y yo fuimos a ver a una dama que nos había estado visitando en nuestros servicios. A ella le llamó la atención el hecho de que no teníamos música instrumental, y supuso que era porque no podíamos comprar instrumentos musicales por algún bajo presupuesto, y se ofreció a comprar un piano. Obviamente, le explicamos y nos negamos a su regalo propuesto, explicándole los principios bíblicos implicados. Sin embargo, si ella estaba donando el piano ¿estaría bien aceptarlo y utilizarlo como parte de la obra de la iglesia local con el pretexto de que no fue pagado de la tesorería de la iglesia?
¿Cuál es la diferencia práctica entre la compra de un equipamiento de cocina por la propia iglesia local y uno donado por individuos si ambas ignoran el patrón de Cristo para la iglesia local? Al fin y al cabo, el equipo de cocina llega a pertenecer a la iglesia, para ser utilizado en sus instalaciones, en actividades anunciadas bajo su nombre, con la aprobación de sus líderes, para el disfrute de sus miembros, y siempre sin la autorización bíblica.
Si varias de nuestras jóvenes madres instalaran algún tipo de jardín infantil en el patio del edificio (usando un espacio de la iglesia), y se turnaran para cuidar a los niños de los demás todo el día, poniendo un aviso sobre el particular en el tablón de anuncios, e invitando a otros a dejar a sus hijos a su cuidado, ¿no podría decir alguno que la iglesia está en el negocio del cuidado de los niños? El hecho de que el jardín infantil es administrado y realizado por individuos, sin dinero de la tesorería de la iglesia local, no lo deja autorizado por Dios.
La falsedad de esta racionalización es evidente por sí misma, si es que estamos contentos de vivir dentro de los márgenes de la autorización bíblica.



¿Fue Jesús un vegano?



Varios de los que fomentan el estilo de vida “vegano” son enemigos de la Biblia y del pueblo de Dios. Ellos también cumplen la profecía de 1 Timoteo 4:3 al mandar “a abstenerse de alimentos que Dios creó”, prohibiendo el comer carne y fabricando argumentos caprichosos para ello.
En un reconocido sitio Web de veganos, encontré una imagen que pretende representar a nuestro Señor Jesucristo. La fotografía dice: “No Matarás” y luego agrega “Cristiano ¿Por qué matas a los animales?”. Obviamente, esta imagen no representa la realidad. El mandamiento “no matarás” no se aplica a los animales, sino a nuestro prójimo humano (Ex. 20:13; Rom. 13:9), el mismo contexto lo explica.
Por la vida celular de la lechuga, por ejemplo, sabemos que ella es un organismo vivo, en ese sentido. Por lo tanto, si “no matarás” se aplica a toda la vida, ¿por qué no se aplica a la lechuga y demás frutas y verduras? Incluso, ¿estará alguno dispuesto a sufrir la plaga de mosquitos, cucarachas, pulgas, piojos, chinches y ratones antes que procurar exterminarlos de su casa por razón de la propia salud? Debe resultar evidente para todos, a pesar de que no lo sea para los que aborrecen el permiso divino de comer carne, que el mandamiento “no matarás” no se aplicaba a los animales, sino solamente al homicidio de seres humanos.
Además, y volviendo al ejemplo de nuestro Salvador Jesucristo, todos los estudiantes serios de la Escritura saben que él no se abstuvo de comer carne, él no era vegano.

La Biblia registra que Jesús comía pescado (Luc. 24:42,43) y cordero (Luc. 22:8-15). Y cuando alimentó milagrosamente a la multitud, lo hizo con pescado y con pan (Mar. 6:30-44; 8:1-10). Luego, cuando el Señor Jesús, quien es Dios, preparó comida para sus propios discípulos, él les cocinó pescado (Jn. 21:9,13). Ahora bien, si comenzamos a usar la memoria, recordaremos que en otra ocasión Dios envió su ángel para cocinar al profeta deprimido, y el ángel no le preparó una ensalada a Elías, sino que le cocinó una torta sobre las ascuas, y le sirvió una vasija de agua (1 Rey. 19:6,7,8). Podríamos seguir reflexionando. ¿Recuerdan el pan y la carne que los cuervos enviados por Dios traían a Elías cuando él permaneció junto al arroyo de Querit (1 Rey. 17:2-7)? ¿Recuerdan la diversidad de carne que se servía en la mesa de Salomón (1 Rey. 4:23)? Dios no condenó a Salomón por comer carne. La razón de la ira de Jehová sobre las acciones de Salomón fue otra (1 Rey. 11:9-13).
Según Fred H. Wright, en su libro “Usos y Costumbres de las Tierras Bíblicas”, los judíos antiguos consumían pan como principal alimento, además de diversos granos crudos tostados, legumbres, verduras, huevos, miel, frutas, leche, mantequilla, quesos, y también carne en ocasiones especiales.

Después del diluvio de los días de Noé, Dios le permitió a la humanidad comer carne: “El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo” (Gen. 9:2-3). Dios nunca revocó este permiso.
En la ley del Antiguo Testamento, se le ordenó a la nación de Israel abstenerse de ciertos alimentos, pero nunca hubo un mandamiento que prohibiera comer de los animales lícitos para ellos. Lo que Dios siempre ha prohibido expresamente es el consumir sangre (Gen. 9:4; Lev. 17:10-16; Hech. 15:28,29).

No creo que haya algo moralmente malo en sí al decidir comer solamente legumbres, frutas y vegetales. La Biblia no ordena comer carne, ni el abstenerse de ella. Lo que la Biblia sí dice es que no debemos imponer nuestras opiniones sobre otros, condenándolos por su comida, cosa que hacen varios veganos con su doctrina. Entre los cristianos, hay un principio muy claro que debemos aplicar: “Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido” (Rom. 14:2,3). Debemos mantener la tolerancia y la consideración frente a la dieta de los demás. No obstante, recordemos que Jesús declaró limpios “todos los alimentos” (Mar. 7:19). Desde este punto de vista, podemos decir junto con Pablo Yo sé, y confío en el Señor Jesús (Rom. 14:14).

Cualquiera que sea su decisión en cuanto dieta, ésta será aceptable ante Dios siempre y cuando le agradezcamos a él por proveer los alimentos (1 Tes.  5:18; 1 Tim. 4:4,5). Sin embargo, tenga cuidado de usar la Biblia para defender sus opiniones personales y prejuicios. Seamos hombres y mujeres de fe, la cual viene por oír palabra de Dios (Rom. 10:17).
El apóstol Pablo, un hombre inspirado, dijo: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Cor. 10:31). Entonces, ¿procura usted la gloria de Dios incluso en lo que come?


“YO QUIERO SER CUAL MI JESÚS”



INTRODUCCIÓN:
          A. Gálatas 3:26, 27, “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”.
          B. Estar revestido de Cristo significa identidad y semejanza. Significa ser verdadero cristiano.
          C. Desde luego, para ser como Cristo nos conviene dedicar mucho tiempo al estudio de su vida como registrada por Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

I. REQUIERE LA CRUCIFIXIÓN DE LA VIDA PASADA.
          A. Mateo 16:24, “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”. Cristo no se refiere a cierta cosa desagradable que se deba sufrir por Él. La cruz era instrumento de ejecución. El que cargaba su cruz iba hacia su muerte. De la misma manera, uno toma o lleva su cruz para ser crucificado, para morir al pecado y morir a sí mismo.
-  Significa la muerte (la cesación) de toda clase de pecado incluyendo el odio, la amargura, la malicia, la envidia, el rencor, el quejarse y murmurar unos contra otros.
-  Negarse a sí mismo significa la renuncia de sí mismo, el privarse de hacer la propia voluntad para poder hacer la voluntad de Cristo.
-  El bautismo es para el perdón de pecados (Hechos 2:38) con tal que haya arrepentimiento lo cual significa el cambio de corazón, la entrega del corazón al Señor. Si retenemos el corazón para nosotros mismos, el corazón que está lleno de odio y amargura y rencor, el bautismo no vale nada. La Cena del Señor no vale nada porque al participar de ella estamos recordando que Cristo fue crucificado pero nosotros no queremos crucificar al viejo hombre que está viciado con las obras de la carne.
-  Satanás no quiere salir de nuestro corazón. Es como los demonios que protestaban cuando Jesús estaba por echarles fuera. Satanás grita “Yo no quiero salir, yo no quiero perdonar, yo no quiero reconciliación, yo no quiero paz. Usted no sabe, usted no entiende cómo me han tratado, yo estoy enojado porque tengo derecho de estar enojado”.
-  Miqueas 6:6-8 enseña que si el pueblo no amaba la misericordia sus holocaustos no serían aceptables ante los ojos de Dios.
-  2 Corintios 8:3-5, los macedonios ofrendaban “más allá de sus fuerzas” porque “a sí mismos se dieron primeramente al Señor”.
-  Filipenses 2:5-8, “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Como Cristo “se despojó a sí mismo” así también la persona que obedezca al evangelio debe despojarse de sí mismo y vestirse de Cristo.
          B. Gálatas 2:20, “ Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Si uno verdaderamente es crucificado con Cristo se entregará el corazón a Él.
          C. Romanos 6:6,”  sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”.
          D. Colosenses 3:5-9, “ Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”.
          E. En este texto Pablo no habla solamente de la fornicación, sino también de ira, enojo y malicia, cosas que a veces se observan entre los mismos miembros de la iglesia. ¿Qué están pensando? ¿Qué la Biblia solamente condena la fornicación, la borrachera y otros “vicios” comunes?
          F. ¿Piensan que no es nada serio murmurar los unos de los otros y juzgar los unos a los otros (Santiago 4:11)? ¿Creen que está bien quejarse unos contra otros? Dice Santiago (5:9) “No os quejéis unos contra otros, para que no sean condenados”. ¿No es serio ser condenados?

II. ENTONCES ESTAR REVESTIDOS DE CRISTO (Gálatas 3:27).
          A. Efesios 4:22-32. Primero, “despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos” y luego “vestíos del nuevo hombre, creado según Da justicia y santidad de la verdad”.
          B. Efesios 4:31, “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”.
          C. Efesios 4:32, “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.
          D. De esta manera Cristo vive en mí. Colosenses 1:27, Pablo habla de “las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”.
          E. Colosenses 3:1-3, “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.
          F. Efesios 3:14, 17, Pablo pide en oración que “habite Cristo por la fe en vuestros corazones”.
          G. ¡CRISTO EN LUGAR DE SATANÁS!

III. MATEO, MARCOS, LUCAS Y JUAN REVELAN A CRISTO.
          A. ¿Cómo era Jesús? ¿Cómo se describe su carácter? ¿Cuáles eran las características dominantes de su vida?
          B. La respuesta se encuentra en Mateo, Marcos, Lucas y Juan. ¿Cómo era Jesús según estos relatos?
-  Mateo 9:36, “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”.
-  Mateo 11:29, “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. “Manso” no quiere decir “tímido y débil”, sino “fuerte con gentileza”.
-  Nos ha dejado un ejemplo perfecto de la obediencia. Lucas 2:51, aun como joven era obediente a sus padres. “Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”.
-  Juan 4:34, “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”. 5:19, “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. 5:30, “No busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”.
-  Filipenses 2:5, “ Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesúsel cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.
-  Hebreos 5:8, 9, “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.
-  Y luego, cueste lo que cueste, debemos imitarlo. 1 Pedro 1:21-23, “ Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente”.
-  Entonces, ¿qué significa el término “cristiano”? Seguidor, imitador de Cristo.
-  En toda circunstancia de la vida hay que preguntarnos, “¿Qué diría Jesús o qué haría Jesús si estuviera en esta situación? ¿Qué haría bajo estas circunstancias?

 IV. CAMBIO DE CARÁCTER.
          A. El ser como Cristo requiere cambio de carácter, cambio de corazón, cambio de disposición, cambio de personalidad, cambio de actitud.
          B. Y estos cambios resultarán en el cambio de conducta, cambio de la manera de hablar, cambio de hábitos; en fin, cambio de vida.
          C. Hechos 4:13, al observar y escuchar a los apóstoles Pedro y Juan, los judíos “se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”. ¿Así es con nosotros? ¿Los parientes y amigos, al observar nuestra conducta reconocen que hemos estado con Jesús? Espero que sí.

V. SU EJEMPLO DE AMAR, ENSEÑAR Y DEFENDER LA VERDAD, EXPONER EL ERROR.
          A. Mateo 4:17, “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. De esta manera comenzó su ministerio.
          B. El Sermón del Monte (Mateo 5, 6, 7) bien ilustra cómo Jesús era el perfecto Maestro. Nos conviene dedicarnos a enseñar este sermón y las demás enseñanzas de Jesús, a tiempo y fuera de tiempo (2 Timoteo 4:2).
          C. Jesús tuvo varias controversias con los judíos:
-  Mateo 15:9, “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Dijo esto porque los fariseos y escribas inventaron leyes humanas que quebrantaron el quinto mandamiento (Mateo 15:3-6).
-  Mateo 16:11, 12, “¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? 12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos”.
-  Mateo 19:3-9 Jesús refutó la enseñanza de que era lícito que el hombre repudiara a su mujer por cualquier causa. “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera”.
-  Mateo 21:12, 13, demostró gran valentía, “Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;  y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”. Véase Juan 2:13-17, “haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas”. Algunos comentaristas insisten en que Jesús usó el azote para echar fuera a los animales, pero esto no es cierto porque el texto dice, “todos y las ovejas, etc.”
-  Mateo 22:23-31, Cristo discutió con los saduceos que enseñaban que no hay resurrección.
-  Mateo 23 pronunció los siete “ayes” denunciando la hipocresía de los escribas y fariseos.
-  Mateo 24, con toda claridad profetizó la destrucción de Jerusalén.
          D. Debemos seguir su ejemplo y exponer los errores católicos, calvinistas (evangélicos, pentecostales), mormones, testigos, etc., y defender el plan bíblico de salvación, la iglesia verdadera (y su culto, organización, obra), y la vida de santidad. Judas 3, “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
          E. Cuidado con las palabras “manso”, “gentileza”, etc. porque Jesús no era nada tímido. Con toda fuerza atacó y destruyó las obras de Satanás (1 Juan 3:8).

          A. Gálatas 4:19, “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el propósito u objetivo de la obra de todo predicador y maestro en la iglesia, la formación de Cristo en los corazones y las vidas de los miembros de la iglesia.
          B. 2 Corintios 13:5, Por eso, “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?



Lo que es legal no siempre es correcto



Texto: Ester 9:5-10

Introducción
  • Cuando el rey Asuero emitió el decreto que permitía a los judíos saquear a sus enemigos, ellos no se aprovecharon de este “permiso legal”. Su ejemplo nos da una lección que demuestra lo que varias veces observamos en las Escrituras: “Lo que es  legal no siempre es correcto”.
  • Esta lección nos hace pensar en el rol que debe cumplir el Gobierno delante de Dios (Rom. 13:1-7), así como en los límites de la acción gubernamental. Ya que, así como el Gobierno no puede unir en matrimonio, pues éste no es su rol, tampoco puede determinar la moral, lo que es correcto e incorrecto.


Fondo histórico
  • Amán conspiró para matar a todos los judíos (Est. 3:6).
  • Sin embargo, fue ejecutado (Ester 7:10; Gal. 6:7).
  • Mardoqueo fue promovido a la posición de Amán (Ester 8:2).


Decreto del rey
  • Asuero decretó “el derecho” a los judíos de defenderse de sus enemigos que los atacasen e incluso les dio la potestad “legal” de saquear los bienes de sus enemigos (Ester 8:11).
  • No obstante, aunque los judíos se defendieron (Ester 9:5-10), no saquearon a sus enemigos (Ester 9:10,15,16).


Cosas legales, pero incorrectas/pecaminosas
  • Subsidiar la flojera (2 Tes. 3:10).
  • Fomentar el pluralismo (Is. 5:20).
  • Legalizar el matrimonio homosexual (Mat. 19:4,5; 1 Tim. 1:10).
  • Permitir el matrimonio adúltero (Mat. 19:9; Mar. 10:11,12).
  • Fomentar que las madres abandonen su hogar (1 Tim. 2:15).
  • Legalizar el aborto (1 Tim. 1:9; Ex. 21:22-25).
  • Legalizar el consumo recreativo de diversas drogas (1 Ped. 4:3; 1 Tes. 5:6; 1 Cor. 6:19,20).


Conclusión
  • Debemos estar más preocupados por lo que es  “justo” que por lo que es  “legal”.
  • Seremos juzgados por las palabras de Cristo (Jn. 12:48), no por las leyes gubernamentales de los hombres.
  • Recordemos:

-      Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas (Rom. 13:1).

-      Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Hech. 5:29).

“RELIGIÓN VANA”



SANTIAGO 1:26, 27
INTRODUCCIÓN:
                A. Santiago 1:26, Si alguno se cree religioso entre vosotros (compárese Romanos 2:17-24), y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana”. ¡Qué pensamiento más alarmante! Que si uno no domina su lengua, el asistir a los servicios de la iglesia es en vano.
          B. Santiago 1:27, “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”.
          C. Este texto nos hace preguntar: ¿Qué hace nuestra religión por nosotros? ¿Qué hace de nosotros? ¿Qué efecto tiene sobre nuestra vida? ¿Cómo afecta nuestro carácter?
          D. La práctica de la verdadera religión no se limita a estas dos cosas, pero los que practiquen estas dos cosas indican lo que su religión ha hecho por ellos y sin duda practican también los demás actos de benevolencia y se esfuerzan por obedecer toda la voluntad de Dios.
          E. Santiago dice que uno está engañando su corazón (engañando a sí mismo) si cree que todo está bien simplemente porque asiste a los servicios y participa en ellos pero descuida la santidad de vida o las buenas obras de benevolencia.
          F. Compárese Apocalipsis 3:1, Jesús dice a la iglesia de Sardis, “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerta”.

I. ¿MINIMIZA SANTIAGO LOS SERVICIOS DE CULTO A DIOS?
          A. Claro que no. La religión incluye el culto correcto: predicar/enseñar la palabra, orar, entonar himnos, participar de la cena y ofrendar cada primer día de la semana.
          B. Pero los actos de culto deben ayudarnos a desarrollar el carácter semejante al carácter de Cristo y también deben motivarnos a ser activos en buenas obras y en el evangelismo personal.
          C. En realidad aunque ofrezcamos a Dios el culto  precisamente como revelado en el Nuevo Testamento, el culto más perfecto será en vano si no refrenamos la lengua y no practicamos obras de benevolencia.
          D. Miqueas 6:6-8, “¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”.
        E. Los holocaustos eran necesarios pero tenían que ser acompañados por la justicia y la misericordia hacia los pobres y necesitados.
        F. La verdadera religión, la religión que no es vana, requiere ambos. Estos textos no minimizan los actos de culto prescritos por Dios, pero el culto más perfecto no sustituye las buenas obras, las obras de benevolencia.
        G. “Todo es vano e inútil a menos que impulse al hombre a salir al mundo para amar a Dios amando a su prójimo, y a conducirse en forma pura en medio de las tentaciones del mundo” (Barclay).
        H. Dicho de otro modo, si el culto (los servicios de la iglesia) y las clases bíblicas no nos mueven a vivir vidas santas y a ayudar a los pobres y mayormente hermanos necesitados, entonces debemos reconocer y admitir que nuestra religión es vana.
II. REFRENAR LA LENGUA.
          A. Santiago 1:19, “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”.
        B. Santiago presenta un estudio detallado y fuerte sobre el uso incorrecto de la lengua (capítulo 3). Dice que la lengua tiene mucho poder, como el freno en la boca del caballo, como el timón de las naves, como fuego.
        C. Aunque el hombre haya domado toda clase de bestias, aves, serpientes y seres del mar, el hombre solo no puede refrenar o dominar la lengua (3:8), necesita la ayuda de Dios.
        D. Entonces domada (refrenada) la lengua, tiene poder para bendecir a Dios con himnos, oraciones y predicación, tiene poder para explicar el plan de salvación a los perdidos, para edificar a los hermanos, consolar a los desanimados, y restaurar a los extraviados.
        E. Pero la lengua no refrenada es un fuego. Por eso, Santiago dice (4:11), “Hermanos, no murmuréis (hablar mal, criticar, insultar) los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley (se coloca por encima de la ley); pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez”. Otro más: (5:9), “Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”.
        F. Salmo 19:1, “Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí”.
        G. Mateo 12:34-37, “de la abundancia del corazón habla la boca.  El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Esto demuestra claramente que el verdadero problema es el corazón lleno de amargura, celos, rivalidades, etc.
        H. Efesios 4:29, “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.
        I. Para que la religión nuestra no sea vana, es necesario refrenar la lengua y para poder refrenar la lengua hay que haber cambio de corazón y carácter.
        J. Por lo tanto, hay que preguntar: ¿Qué efecto ha tenido nuestra religión sobre nuestro corazón y carácter?

III. LA RELIGIÓN ES VANA SI SE ENSEÑAN DOCTRINAS Y MANDAMIENTOS DE HOMBRES.
        A. Mateo 15:8, 9, “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”.
        B. Cristo se refiere a las tradiciones de los escribas y fariseos. Mateo 15:3, “¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?”
        C. Hacen lo mismo muchos líderes religiosos ahora:
        -- El mandamiento de congregarnos (Hebreos 10:25) el primer día de la semana (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:1, 2) queda quebrantado por el mandamiento de guardar el sábado (Ley de Moisés).
        -- El mandamiento de entonar himnos (Efesios 5:19) es quebrantado por la tradición de tocar instrumentos de música (Ley de Moisés, 2 Crónicas 29:25).
        -- El mandamiento de ofrendar cada primer día de la semana (1 Corintios 16:2) es quebrantado por el mandamiento del diezmo (Ley de Moisés, Números 18:20).
        -- El mandamiento de participar de la cena del Señor el primer día de la semana (1 Corintios 11:23-26; Hechos 20:7) es quebrantado por participar cada mes o cada año y por celebrar la misa.
        -- El mandamiento de ser bautizado (sumergido) en agua para el perdón de pecados (Hechos 2:38; 8:37, 38; 10:48) es quebrantado por el rechazo de este propósito (“para el perdón de pecados”) y por practicar la aspersión (rociamiento) en lugar de la inmersión y por enseñar que uno es salvo por la fe sola y que el bautismo es una mera figura (o un símbolo) de la salvación.
        -- El mandamiento de designar ancianos (pastores, obispos) en cada congregación (Hechos 14:23; 20:28) es quebrantado por enseñar que el predicador es el “pastor”.
        -- La lista de tales ejemplos es larga, porque el mundo religioso (católico, evangélico o protestante, sabatistas, pentecostales, testigos, mormones, etc.) prefieren sus propios caminos y sus propios pensamientos (Isaías 55:8, 9).

IV. NUESTRA RELIGIÓN ES VANA SI NO HACEMOS OBRAS DE BENEVOLENCIA.
        A. Santiago 1:27, “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a (suplir las necesidades de) los huérfanos (privados de sus padres sea por muerte o por abandono) y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Véase 1 Timoteo 5:4, 9, 10.
        B. Salmo 68:5, “Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada”.
        C. Compárese Mateo 23:14, “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación!”.
        D. 1 Corintios 16:1, 2; 2 Corintios 8 y 9; Romanos 15:26, la ofrenda para los santos necesitados de Jerusalén.
       
V. NUESTRA RELIGIÓN ES VANA SI NO NOS GUARDAMOS SIN MANCHA DEL MUNDO.
        A. Santiago 4:4, “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”.
                1. “Desobedecer a Dios es como quebrantar los votos del matrimonio” (Barclay).
                2. Isaías 54:5, “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado”. Lo que Santiago llama el “mundo” (el terreno de Satanás) corresponde a la idolatría que seducía al pueblo de Israel.
                3. Jeremías 3:20, “Pero como la esposa infiel abandona a su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice Jehová”.
                4. Oseas 9:1, “No te alegres, oh Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos, pues has fornicado apartándote de tu Dios; amaste salario de ramera en todas las eras de trigo”.
                5. Mateo 12:39, “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás”.
        B. 1 Juan 2:15-17,”  No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.
        C. El “mundo” no solamente incluye los vicios comunes, sino también todos los deseos carnales que dominan a millones de personas. La “carne” es un monstruo con apetito insaciable y se alimenta con inmundicia, lascivia, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias y todas las cosas designadas por la Escritura como las “obras de la carne” (Gálatas 5:19-21).
        D. Aun miembros de la iglesia de Cristo a veces caen en este error de satisfacer este monstruo al alimentarlo con odio, amargura, rencor, etc.
        E. Es indispensable que tales miembros recuerden que estas cosas hacen vana su religión. Cristo dice enfáticamente (Mateo 5:23, 24), “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”.
                1. Esto indica que uno adora a Dios en vano si rehúsa reconciliarse con su hermano.
                2. Se hace montón de excusas para no obedecer este texto y en esto son como los evangélicos que usan instrumentos de música para atrae a la gente y rehúsan bautizarse para el perdón de sus pecados (Hechos 2:38).
CONCLUSIÓN.
        A. Así pues, hay muchas maneras de tener religión vana.
        B. La solución es matar al monstruo llamado “carne” y estar seguros de practicar la religión verdadera, adorando a Dios en espíritu y en verdad y guardándonos sin mancha del mundo.


Nicolás tiene dos papás

Fuente: Biobiochile.cl


Desde su lanzamiento, el libro infantil “Nicolás tiene 2 papás” de la psicóloga Leslie Nicholls ha generado una fuerte controversia social, respecto de la forma en que los niños han de ser educados en consideración de la inclusión de las llamadas “minorías sexuales”.
Financiado por la Unión Europea y la Embajada de los Países Bajos, el libro “Nicolás tiene 2 papás” es una gestión del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), con apoyo de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile (Facso), y todo ello bajo el amparo del actual Gobierno de Chile.  En las páginas de éste libro, el pequeño Nicolás narra la cotidianeidad de su vida junto a Sebastián y Pablo, sus dos “padres”.  
La polémica que ha generado en la sociedad chilena la distribución de éste cuento en cientos de jardines infantiles del país, en estas últimas horas ha incrementado considerablemente las solicitudes para adquirir el texto que difunde el Movilh.


Tolerancia, libre expresión y discriminación

Debemos tolerar, para no sufrir las consecuencias por ello, ya estamos advertidos, y debemos cuidarnos de no violar la ley respecto a esto. Pero, detengámonos un momento. ¿Qué es tolerancia? Según Larousse, la tolerancia es el “Respeto a la libertad de los demás, a sus formas de pensar, de actuar, o a sus opiniones políticas o religiosas”. En base a las anteriores definiciones, rogamos a nuestros conciudadanos chilenos que toleren también nuestra forma cristiana de pensar, considerando respetuosamente nuestra fe en la Biblia, en fin, que toleren nuestra cosmovisión cristiana.
Hay algo que a muchos se les ha olvidado, no es la ley chilena, o algún grupo sexual minoritario, la que nos obliga a tolerar, es Cristo quien nos ha enseñado a hacerlo, porque él dijo: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mat. 22:39). Es éste amor de Dios el que nos mueve a señalar el error que los homosexuales, y todos quienes los apoyan, ahora mismo están cometiendo, porque El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor (Rom. 13:10). El verdadero amor aborrece el pecado, El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno(Rom. 12:9). Es por amor que señalamos la conducta homosexual como un pecado [vea “Dios, gais, serpientes y palomas”].
Es sumamente injusto que se coarte nuestra libertad de opinar, pero que a la vez se opine contra nosotros. Es una total falta de tolerancia lo que estamos viendo todos los días en los noticiarios, cuando se denuesta a quienes no aceptamos la homosexualidad como una práctica natural. Es un doble discurso gritar por tolerancia, sin tolerar a los que pensamos diferente: ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano (Mat. 7:1).

No podemos discriminar se nos repite; porque si lo hacemos, sufriremos las consecuencias legales por ello. Ya estamos amenazados con esto. Pero, ¿qué es discriminar? Discriminar es “Separar, diferenciar, distinguir una cosa de otra. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad, generalmente por motivos raciales, religiosos, políticos o económicos” (Larousse).  Nuevamente, y según estas definiciones, aquí se produce una total inconsecuencia, una hipocresía de los grupos minoritarios sexuales y quienes los apoyan, al gritar voz en cuello a favor de la no-discriminación y a la vez discriminar activamente a quienes no aceptamos su proceder. Es Dios quien dice en su palabra, la Biblia, que el homosexualismo es una inmundicia, una impureza moral (Rom. 1:24), el abandono del uso natural (Rom. 1:26,27), para hacer cosas no convenientes (Rom. 1:28).


Enfocando el asunto

En medio de la cortina de humo, varios no logran visualizar la raíz del problema que debemos enfocar. Esta cuestión que estamos tratando ahora, y que nos divide tanto como nación, no gira en torno a la tolerancia ni la discriminación, ni tampoco trata de la derecha o la izquierda política del país, ni siquiera el tema tiene relación con algún tipo de temor, como la homofobia. El asunto gira entorno a qué es la verdad que debamos creer y seguir. Si el homosexualismo tiene la razón, entonces podrá probarlo sin subterfugios ni falacias, apelando razonablemente a la verdad y sus consecuencias, sin discriminar vapuleando a algún partido político o grupo religioso en el proceso que llevan [vea “La verdad sobre la Homofobia”].

Hasta ahora no se ha probado que la gente nazca gay. Esto es sólo una afirmación sin prueba, un “ipse dixit”, pero no hay evidencia empírica (científica) de ello. En ninguna de las discusiones se presenta la evidencia a favor de algún gen gay, ¿por qué será? Sin embargo, se ha asumido que el homosexualismo es genético, innato e inevitable [vea “La gente no nace gay”]. Y sobre este supuesto se ha construido todo una estructura jurídica que lo apoya, con los reclamos a favor del matrimonio y familia homosexual. Sin embargo, como somos libres tenemos el para opinar, pues todos por igual tenemos derecho a la libertad de opinión y expresión, y con todo respeto lo afirmamos, siempre creemos que el homosexualismo es una elección, una decisión errada que se puede revertir, un pecado para el cual hay poder liberador en Cristo mediante la fe en él (Jn. 8:32; 1 Cor. 6:11).

Dios es el creador de la naturaleza en todas sus formas y expresiones (Sal. 33:6-9; 148:5), y podemos aprender mucho de ella si contemplamos con cuidado. La naturaleza no es un fin en sí, sino un medio para predicarnos todos los días un sermón (Sal. 19:1; Mat. 6:26-30; Hech. 14:15-17; 17:24-28).
Como sabemos, los niños nacen naturalmente porque hubo intercambio sexual entre un hombre y una mujer (Gen. 1:27). Esto no requiere mayor argumentación, el intercambio sexual que permite que nazcan los niños sólo se puede producir naturalmente entre los espermatozoides de un hombre y el óvulo de una mujer. En la historia de la humanidad siempre ha sido así, y por esta razón el matrimonio siempre se ha dado entre un hombre y una mujer. Todos sabemos de la concordancia natural entre los genitales del hombre y la mujer sanos para la concepción de los niños. Y aunque es muy obvio, bien sabemos que el derecho y privilegio de criar a los propios hijos, proviene naturalmente de la haberlos engendrado.
Entonces, lo razonable sería que un niño sin familia pueda ser adoptado por un hombre y una mujer responsables, para que así el niño pueda de la mejor manera posible entrar en un ambiente lo más similar a la familia que perdió. En cambio, un niño adoptado por parejas homosexuales no podrá participar del ambiente natural que necesariamente debió seguir a su concepción. A su vez, y esto es muy notorio, los homosexuales necesitan que otros procreen niños para poder adoptarlos, porque los homosexuales no pueden naturalmente concebir. Entonces, ¿por qué podrían naturalmente adoptar?

Obviamente, el pequeño niño del cuento “Nicolás tiene 2 papás”, es un niño diferente, porque es uno pequeño de las minorías, pues su “familia” es de un grupo sexual minoritario, donde la sexualidad es considerada de modo distinto a la sexualidad de la mayoría, pues sus padres son dos varones homosexuales. Por lo tanto, desde ese punto de vista, Nicolás tendrá que hacer frente a una experiencia de vida minoritaria, nueva en la historia de la humanidad, reciente en la historia de la nación, y sumamente diferente a la acción natural y sexual que hizo posible que Nicolás comenzara a vivir en el vientre de su madre cuando su progenitor tuvo sexo con ella, y aunque por alguna triste razón dicho curso natural quedó frustrado ¿es poco razonable pensar que Nicolás, quien fue concebido por la acción de un hombre y una mujer, no necesite de un hombre y una mujer en su crianza?
El pequeño Nicolás será sujetado a un ambiente y formación muy diferente a la de los demás niños de su edad, él no podrá elegir tolerar, simplemente tendrá que hacerlo apenas pueda discernir las diferencias. Son los demás padres y niños de la sociedad los que tendrán que tolerar a esta “familia” que ha adoptado a Nicolás. No se hará justicia con éste pequeño, porque él, naturalmente hablando, al nacer necesitaba de un papá y una mamá que reemplazaran a sus progenitores naturales, pero este derecho le fue arrebatado.

El pequeño Nicolás del cuento, tendrá que llevar consigo la carga de ser un causante de división social y nacional, simplemente porque sus padres exigieron el derecho de adoptarlo, exigieron que lo natural, un matrimonio heterosexual, fuera reemplazado por una “familia” de las minorías sexuales. El pequeño Nicolás fue utilizado por grupos minoritarios egoístas y los que los apoyan, mientras los políticos cobardes temieron expresar su opinión para no perder votos, y los representantes de las diversas confesiones religiosas amigos de la Biblia se callaron intimidados [vea “Iglesias, políticos y matrimonio gay”].   
Si la vida continúa, y el Señor no viene antes, las futuras generaciones cargarán con las consecuencias morales de lo que ha hecho esta generación, como también Nicolás, quien ya adulto, además de los conflictos a los cuales fue sujeto, tendrá que decidir si seguir el camino sexual de sus “padres” o ser libre conforme a la naturaleza sexual de nuestros cuerpos, la cual elocuentemente no sólo traza la diferencia entre hombres y mujeres, sino que permite que ambos se unan en matrimonio, críen hijos y formen lo que históricamente se ha llamado “familia”.


Conclusión

Llegará el día en que tendremos que dar cuenta a Dios por nuestros hechos, Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo (2 Cor. 5:10).
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos” (Hech. 17:30,31).
Por lo tanto, Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad (Apoc. 22:14).
Amigo, ¿haz lavado tus pecados en la sangre de Cristo (Apoc. 1:5; Hech. 22:16)?





¡CAMBIAR PARA NO PERECER!



LUCAS 13:3, 5, “SI NO OS ARREPENTÍS, TODOS PERECERÉIS IGUALMENTE”.

Introducción
     A. ARREPENTIMIENTO: CAMBIO DE MENTE, VOLUNTAD,  EMOCIONES Y CONCIENCIA
     B. QUE RESULTA EN CAMBIO DE VIDA.

I. Algunos Textos.
A. Mateo 3:1, 2, ”En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.
B. Mateo 4:17, “ Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
C. Hechos 2:38, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

II. ¿Qué tan importante es el arrepentimiento?
A. “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados..."  Hech. 3:19.
B. “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.."  Hech. 17:30
C. 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

III. ¿Qué es el arrepentimiento?
     A. Antes: "Yo haré lo que quiero “
     -- Entonces metanoia (arrepentimiento): “cambio de mente"
     B. Después: “Yo haré lo que Dios quiere"

IV. ¿Cómo se muestra el arrepentimiento?
     A. A través de "frutos de arrepentimiento" (reformación de vida)…
     B. Hech. 26:20 “anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”.
     C. ¿Cómo? Lucas 3:8-14, “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento …
10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 13 Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.
14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario”.
     D. Hech. 19:19, “Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.
     E. Cuando posible, hacer restitución. Lucas 19:8, “Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado”.

V. El arrepentimiento NO ES:
     A. “Siento mucho que yo haya hecho un desastre  de mi  vida – mi esposa me dejó ... perdí el empleo ... mis hijos no me respetan."  (2 Cor.7:10—“tristeza del mundo")
     B. “Siento mucho que haya lastimado gente inocente."  Mat. 27:3-5.
     C. Penitencia  (buenas obras  para expiar pecados). Tito 3:5, “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho …”
    
VI.  ¿Cómo Dios nos “guía” al arrepentimiento?
     A.  Bondad — paciencia y gentileza. 
     B. Rom. 2:4, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
     C. Hech. 14:17, “ si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”.

VII. Entonces ¿por qué tantos todavía rehúsan arrepentirse?
     A.  Orgullo, lleva a resistencia cuando exhortado. 2 Crón. 16:7-10 (Asa).   26:16-21 (Uzías).
     B. Sentimiento falso de lealtad hacia familia, amigos, otros, compartiendo pecado, error.
     C. Creer mentira de Satanás que no serán felices si cambian (dejar mundo, error)
     D. Creer mentira de Satanás que ya está demasiado involucrado en pecado, error para abandonarlo.
     E. Creer mentira de Satanás que su pecado es demasiado malo para que Dios lo perdone (Rom.5:20, “Cuando el pecado abundó, sobre-abundó la gracia”.
     F. Por no ver el pecado como Dios lo ve, Isa. 55:8; Heb. 1:9; Rom. 12:9.
     -- Pecado de jóvenes = travesura (“usted sabe cómo son los jóvenes”.)
     -- Adulterio = una aventura (“an affair”).
     -- Mentirita, mentira “blanca”, Apoc. 21:8.
     -- Robar en el trabajo. Lo merezco (me paga poco); no lo echan de menos.
     G. Otra razón principal: Rehúsan pensar por sí mismos. Dejan que otros piensen por ellos
Padres… “amigos”… Jerarquía de alguna iglesia. (“No acepte literatura de otros”). ¡Aquí está mi mente, tenga!
     H. Hech. 17:11, “más nobles… escudriñando cada día las Escrituras par ver si estas cosas eran así”. 1 Tes. 5:21.

Conclusión
     A. "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. Hechos 17:30, 31.
     B. ¡Es mandamiento!   Sí, pero también: El arrepentimiento es “don“ de Dios ... Hech. 11:18, les “ha dado Dios arrepentimiento..”
     C. Sin embargo, es “oferta de tiempo  limitado”.  ¡No deje que esto suceda con usted!
     D. El bautismo es fácil si uno se arrepiente de sus pecados…
     E. El confesar pecados es fácil si uno se arrepiente de sus  pecados
     F. Lo difícil: Tener cambio de mentetomar la decisión. Lucas 13:3, 5
     G. 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezasino que todos procedan al arrepentimiento”.