HUIR DEL INFIERNO DE FUEGO ETERNO



INTRODUCCIÓN.
          A. La palabra “huir” sugiere peligro. ¿Quién rehúsa huir de un edificio encendido? Huye porque ve la llama y el humo. Muchos han huido de huracanes, terremotos, ciclones, y peligros semejantes. Todos huyen del peligro apercibido por los sentidos físicos.
          B. No se puede ver el infierno, pero ¿debemos rehusar creer en Dios porque no lo podemos ver? ¿Debe uno rehusar creer que existe su propio espíritu porque no lo puede ver?
          C. En este estudio damos un repaso de los ejemplos bíblicos que requerían que la gente huyera para salvarse y los textos que nos dicen cómo huir de la ira de Dios ahora.

I. GÉNESIS 6-9 EL DILUVIO.
            A. Génesis 6:5-7, “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”.
          B. Génesis 7:14-22, Dios dijo a Noé: “Hazte un arca de madera de gofer”.
          C. 2 Pedro 2:5, Dios “no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, predicador (heraldo) de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”. Estando enterado del diluvio venidero, ¿qué predicó Noé? ¿Cuántos le hicieron caso?
          D. Mateo 24:38, 39 “en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39 no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.
          E. La única salvación del diluvio era el arca de Noé y nadie hizo caso de este “predicador de justicia”. Se salvó solamente la familia de Noé. ¿Por qué? Porque no podían percibir esta catástrofe con los cinco sentidos y, por eso, no la tomaron en cuenta. A pesar de la amenaza del diluvio, todos siguieron por su camino normal de comer, beber, casarse, etc. como si Noé fuera un tonto hablando fuera de sí.
          F. ¿Cuándo entendieron? “Hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos” a su muerte y perdición.
          G. Cristo usa este ejemplo en conexión de su venida: Mateo 24:37, “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre”. Pablo dice la misma cosa en 1 Tesalonicenses 5:2, 3, “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán”. Ahora mismo es cuando todos deben “escapar” de “la ira de Dios” que “se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres” (Romanos 1:18).

II. GÉNESIS 18, 19 SODOMA Y GOMORRA. “Escapa por tu vida”.
          A. Génesis 18:20, “Entonces Jehová le dijo: … el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo” … Los ángeles dijeron a Lot (Génesis 19:13), “vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo” …
          B. Génesis 19:15, “Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad”. V. 17,  Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas”.
          C. Génesis 19:24, 25 “Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; 25 y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra”.
          D. 2 Pedro 2:6-9, Dios “condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente…  sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”. Judas 7, “Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno”. Este texto enseña claramente lo abominable de la homosexualidad ante los ojos de Dios y los países como Estados Unidos o cualquier otro no escaparán el juicio de Dios por aceptar a los homosexuales y su “matrimonio”.
          E. Los de Sodoma y Gomorra sufrieron “el castigo del fuego eterno”; es decir, además de ser quemados con fuego y azufre, comparando este texto con Lucas 16:24, vemos que había extensión de su sufrimiento en el Hades (“estoy atormentado en esta llama”).
          F. Al pensar en esto debemos tomar muy en serio la exhortación de los ángeles: ¡“Escapa por tu vida”! (Del infierno de fuego eterno).

III. NÚMEROS 16, APARTAOS DE LAS TIENDAS DE ESTOS HOMBRES IMPÍOS.
          A. Números 16:1, 2, “Coré, Datán y Abiram tomaron gente, y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre”.
          B. Números 16:26, “Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados”.
          C. Números 16:32-35, “Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. 34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. 35 También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso”.
          D. Es otro ejemplo de huir (apartarse) de la destrucción. Romanos 15:4, “Porque las cosas que se escribieron antes para nuestra enseñanza se escribieron”.

IV. MATEO 24 DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN. “Huyan a los montes”.
          A. Mateo 24:1, 2, “Los discípulos de Jesús eran muy orgullosos de esplendidez del templo, pero Jesús les dice, “¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”.
          B. Ellos querían saber cuándo y Jesús les da ciertas señales: Mateo 24:6, 7, “ Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares”. Muchos sectarios erróneamente aplican este texto al fin del mundo, pero una simple lectura del capítulo y una comparación con textos paralelos en Marcos y Lucas demuestran claramente que se refiere al “fin” (destrucción) de Jerusalén.
          C. Mateo 24:34, “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”. Fue cumplida en el año 70 de ese primer siglo cuando los ejércitos romanos pusieron sitio a la ciudad, matando a muchos judíos y destruyendo el templo. Lucas 21:20, 21, “ Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 21 Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella”. Mateo 24:21, “porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”. Según esto la catástrofe de la destrucción de Jerusalén era peor que el diluvio o la destrucción de Sodoma y Gomorra.
          D. Lucas 19:41-44, “ Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella42 diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 43 Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 44 y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación”. Jesús, siendo omnisciente, podía ver el horrible sufrimiento del pueblo durante el sitio. Muchos murieron de hambre. ¡Cuanto más debemos llorar al contemplar el horrible sufrimiento de los que se echarán al infierno de fuego eterno!
          E. Si los discípulos debieran huir de los romanos ¡cuánto más los hombres deben huir del infierno de fuego eterno!

V. PARA HUIR DEL INFIERNO DEBEMOS HUIR DEL PECADO.
          A. 1 Corintios 10:14, “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría”. Siempre hay mucha tentación de practicar diferentes aspectos de la idolatría literal (1 Corintios 8:10). Pero Colosenses 3:5 dice,  Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”. La avaricia es el deseo de tener más y mejor, se llama idolatría porque pone posesiones materiales en primer lugar (en lugar buscar primeramente el reino de Dios, Mateo 6:33). 1 Timoteo 6:6-11, Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 11 Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre”.
          B. 2 Timoteo 2:22, “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor”. Santiago 1:13, 14, Los deseos malos son la verdadera fuente del pecado.
          C. 1 Corintios 6:18 “Huid de la fornicación”. “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. Huir, escapar, cueste lo que cueste (Génesis 39:12). Huir, escapar, aunque requiera cambio de empleo. La fornicación destruye el matrimonio (hogar), es mala levadura en la iglesia (1 Corintios 5).
                   1. Proverbios 7:5, que la sabiduría y la inteligencia “te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras” (Léase con cuidado todo el capítulo 7).
                   2. Y siempre debemos añadir Mateo 5:27-29, “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”. Por eso, el huir de la fornicación incluye el huir de codiciar la mujer. (La mujer cristiana practica la modestia, viste ropa honesta, ropa no muy ajustada al cuerpo, para no ser tropiezo para hombres).

VI. PARA HUIR DEL INFIERNO DEBEMOS HUIR DE LA FALSA DOCTRINA.
          A. Millones han sido engañados por las falsas doctrinas de los hombres (Mateo 15:9): el catolicismo, el calvinismo, el pentecostalismo, el mormonismo, el sabatismo, las blasfemias de los “testigos” (Atalaya), etc. Aparte de blasfemar a Cristo diciendo que él era simplemente una “cosa” creada, niegan muchas de sus enseñanzas incluyendo el infierno. En efecto le acusan de ser mentiroso. Una cosa es muy obvia: los testigos aborrecen a Cristo. Van de casa en casa haciendo todo lo posible por despreciarlo y pisotear sus enseñanzas.
          B. Es difícil huir de los vicios pero para muchos es aún más difícil huir de las falsas doctrinas que son trampas del diablo. Rehúsan huir de las falsas doctrinas porque ya regalaron su cabeza a sus líderes religiosos. Es como si hubieran dicho, “Aquí está mi cabeza, téngala y piense por mí”.
         
VII. ¿QUÉ PASOS DEBEMOS TOMAR PARA HUIR DE LA IRA DE DIOS Y EL CASTIGO ETERNO?
          A. CREER EN DIOS (HEBREOS 11:6) Y TEMER A DIOS. MUCHOS NO TEMEN EL INFIERNO PORQUE NO CONOCEN A DIOS, NO CREEN EN DIOS Y, POR ESO, NO TEMEN A DIOS.
                    1. Hebreos 12:21, “ y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando”. Si pudiéramos estar en la presencia de Dios estaríamos como Moisés, “espantado y temblando”, pero andamos por fe y no por vista.
                    2. Deuteronomio 10:12, “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma”.
                    3. Jeremías 32:39, “ Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos.
                    4. Hebreos 12:28, 29 “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia29 porque nuestro Dios es fuego consumidor”. Hebreos 10:31,”¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”
                    5. 2 Corintios 5:10-11  Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 11 Conociendo, pues, el temor de Diospersuadimos a los hombres”.
                    6. ¿Se aplica esto a nosotros, hermanos? ¿Dejamos de persuadir a los hombres porque nos falta el temor de Dios? En lugar de temer a Dios ¿tememos a los hombres? ¿Su rechazo y posible persecución?
          B. NO “ORAR LA ORACIÓN DEL PECADOR”. “Oh, Señor, perdona mis pecados. Por favor, entra en mi vida. Por favor, dame el regalo de la vida eterna”. Esta oración es producto del Calvinismo. No fue originada ni enseñada por Cristo y los apóstoles. Es un pobre sustituto ineficaz de la obediencia al evangelio.
                    1. Los Evangélicos (Calvinistas) enseñan que el pecador se salva repitiendo la siguiente oración: “Crea en su corazón y confiéselo con tu boca en una oración como esta: Señor Jesús, creo que eres el Hijo de Dios que murió por mis pecados y resucitó. Me arrepiento de mis pecados y te pido que me perdones. Envía ahora el Espíritu Santo a mi corazón para darme el poder de rechazar lo malo y caminar en tu verdad. Gracias por haberme salvado y haberme hecho partícipe de tu reino en este día. Amén”. La “oración del pecador” no equivale al obedecer al evangelio (1 Pedro 4:17; 2 Tesalonicenses 1:7-9).
                    2. Esta enseñanza es el fruto del Calvinismo que enseña que Dios forma un espíritu totalmente depravado y corrupto en el bebé y, por eso, el ser humano no puede hacer nada para salvarse, sino creer y orar la oración del pecador. Desde luego, son inconsecuentes porque si el hombre no puede hacer nada para salvarse entonces no puede creer ni orar la oración del pecador. Por el contrario, el apóstol Pedro dijo (Hechos 2:40), “Sed salvos (escapad) de esta perversa generación”.
          CSINO POR OBEDECER AL EVANGELIO. Cristo dice, “El que crea y sea bautizado será salvo” (Marcos 16:16) y el apóstol Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, dijo, “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hechos 2:38).                             1. 1 Pedro 4:17, “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?
                   2. 2 Tesalonicenses 1:7-9, “y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”.
                   3. 1 Pedro 1:22, “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro”.
                   4. Romanos 1:6, “y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre”. Romanos 16:26 “ pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe”. Romanos 6:3, 4, “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. Dicen los Evangélicos que uno se salva por la fe sola y después es bautizado. Según esta falsa doctrina, el hombre ya salvo, HOMBRE VIVO, es sepultado. ¿Cuántos creen que debemos sepultar a los hombres vivos? Así es la tontería del Calvinismo.
          D. NO DEBEMOS HUIR DEL DEBER (“LA PRESENCIA DE JEHOVÁ”) (JONÁS 1:3)
                    1. Desde luego, es imposible huir de la presencia de Dios (Salmo 139:7-11), pero n un sentido huimos de la presencia de Dios si huimos de la obediencia a sus mandamientos. Huimos de su presencia de Dios si huimos de los deberes y responsabilidades que Dios requiere de nosotros.
                    2. Jonás aprendió (y todos debemos aprender) que cuando Dios requiere algo que consideremos “desagradable”, es mucho más fácil cumplir con ese deber que huir de él. Si Dios requiere algo y tratamos de huir de su presencia esto siempre provoca tormentas en la vida.
                    3. Nuestro deber hacia los perdidos es semejante al deber de Jonás y si tratamos de partir para Tarsis en lugar de predicar a los de Nínive habrá consecuencias muy desagradables.
                    4. El proceso de huir de la presencia de Jehová siempre es para abajo: V. 3, “descendió a Jope”; V. 5, “había bajado al interior de la nave”; V. 15, “tomaron a Jonás y lo echaron al mar”; V.17, bajó al interior del gran pez. ¡Descender, descender, descender! Es lo que hacemos cuando huimos del deber (“la presencia de Dios”).
           E. Por lo tanto, después de obedecer al evangelio y ser añadido a la iglesia de Cristo (Hechos 2:47), dice el apóstol Pablo (Filipenses 2:12), “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”.



Una confusión que los testigos del Atalaya no pueden solucionar



En la Traducción del Nuevo Mundo, Juan 1:1 dice así: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios”.  Y en Isaías 9:6 la Traducción del Nuevo Mundo dice así: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.

Comparando los dos pasajes anteriores, en la misma Traducción del Nuevo Mundo, entiendo que Jesús de Nazaret es aquel “Dios Poderoso”, mencionado en la profecía de Isaías, y a la vez, aquel “un dios” de Juan 1:1 (y los testigos están de acuerdo conmigo en esta conclusión).  A la vez, según la misma versión de los testigos, Jesús de Nazaret no sería el mismo Jehová, sino otro “Dios Poderoso”. Es decir, aparte de Jehová, los testigos tienen un “Dios Poderoso”, y que según su teología aquel Dios Poderoso es diferente a Jehová.

Sabemos que el texto bíblico original no usó de letras mayúsculas y minúsculas, así que el juego de letras “D”, mayúsculas y minúsculas, usada en la Traducción del Nuevo Mundo, es una inserción que nos deja la impresión de que hay categoría de deidades en su Panteón.

Entonces, aquí tenemos a dos divinidades, o deidades, mencionadas en su versión de las Escrituras. Y preguntamos, ¿cuál de los dos es el verdadero?  Porque, si sólo el Jehová de su doctrina es el verdadero, ¿entonces el “Dios Poderoso” es uno falso?  ¿O es al revés la situación de ellos? Y, si son ambos verdaderos, entonces, los testigos tienen a un “Jehová” y a un “Dios Poderoso” como verdaderos, pero diferentes y distintos al mismo tiempo.

Cuando llegamos a este punto, a veces, los testigos afirman que la Biblia también llama “dios” a Satanás, y esto es verdad (2 Cor. 4:4), pero ellos siempre afirman también que Satanás es un dios falso, en una categoría diferente a Jehová y el “Dios Poderoso”, y por lo tanto siempre tienen a dos divinidades verdaderas, y volvemos al mismo punto.

La confusión se acrecienta ahora, porque la Biblia dice que sólo hay un Dios, y los testigos del Atalaya tienen a dos deidades en su Panteón. El profeta Isaías escribió de Jehová lo siguiente: “…yo soy el Mismo. Antes de mí no fue formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera. Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador” (Is. 43:10,11, TNM). “…Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios” (Is. 44:6, TNM). El pasaje claramente declara que fuera de Jehová no hay otro. Entonces, ¿cuál es la situación del “Dios Poderoso” de la doctrina de los testigos?  Porque, claramente leemos que el pasaje no dice “fuera de mí no hay otro Dios Poderoso”.

Los testigos del Atalaya pueden contestar que en realidad adoran solamente a un Dios, y les creemos, ellos adoran solamente al Jehová de su Biblia, pero siempre en su misma Biblia tienen a dos deidades diferentes y verdaderas al mismo tiempo. Obviamente, si yo estuviera casado con dos mujeres y amara solamente a una de ellas, siempre sería un polígamo. Así también, el que los testigos adoren a uno solo de sus dioses, pero a la vez crean en otro “Dios Poderoso” a quien no adoran, siempre los hace politeístas. Sin embargo, la Biblia siempre dice, clara y elocuentemente, que hay un solo Dios.
Los testigos pueden replicar a esto afirmando que en Éxodo 4:16, Jehová dijo a Moisés “tú le servirás de Dios” a Faraón. Sin embargo, siempre sabemos que Moisés no era Jehová, ni el “Dios Poderoso”, sino uno haciendo el papel de Dios respecto a Aarón como su boca para con Faraón. Hay gran diferencia entre hacer el papel de Dios, actuando en lugar de él, para con Faraón al usar a Aarón como su profeta, su boca.

A pesar de la confusión que fomenta la Traducción del Nuevo Mundo, los testigos deben recordar que no hay una pluralidad de deidades verdaderas, sino un solo Dios. Sin embargo, su propia Biblia declara a Jesús de Nazaret como “Dios Poderoso” y verdadero, aparte de Jehová Dios.
Sin embargo, si Jehová y Jesús son verdaderos en deidad, y esto es algo que creemos, entonces la lógica demanda que los entendamos a ambos como Jehová, y no como diferentes dioses. Razonablemente podemos entender el sustantivo “Dios” como plural en este sentido, no como singular, involucrando no sólo al Padre, sino también al Hijo y al Espíritu Santo. No en vano la Escritura afirma que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo comparten un sólo “nombre” en la Deidad (Mat. 28:20).

Son varias las razones por las cuales no es confiable un grupo religioso que imprime y fomenta su propia “versión de las Escrituras”, sobre todo cuando lo hace en detrimento de otras muchas traducciones de la Biblia que hay. Pero, basta con señalar que la principal razón para desconfiar de un grupo así, es fijarnos en el marcado fin proselitista diseñado para cautivar a los no informados para que se subordinen a la jefatura de la secta desde la cual los dirigen y controlan.
La Biblia de los Testigos es una traducción relativamente nueva en la Historia, infiel al texto griego, alterada a propósito, reconocida como la “Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras”, pero creada por la Sociedad Watch Tower Bible and Tract Society, de Brooklyn, New York. Esta particular “Biblia” es vendida y distribuida por los testigos del Atalaya. Obviamente, esta “versión” no es la legítima palabra de Dios, sino una “perversión” de la misma, un instrumento sectario para adoctrinar en los principios de la organización y ganar prosélitos.
Una de las cosas que frecuentemente pasa desapercibida cuando tratamos estos puntos, es la falta de consecuencia de los testigos del Atalaya. Ellos critican a la Iglesia Católica, pero su organización se parece mucho a ella. Los católicos tienen un Papa, y los testigos un Presidente. Los católicos tienen el Vaticano, y los testigos tienen la central de comando en Brooklyn, New York. Por lo tanto, “católico” es quien se somete a la autoridad del Papa, y “testigo” es quien se somete a la Watch Tower Society. En fin, ambas organizaciones poseen libros autorizados por su propia sede de gobierno terrenal, además de la Biblia, (credos, catecismos, el Atalaya, etc.), tanto así, que los testigos del Atalaya tienen su propia Biblia.


"Acción de gracias"



Sabemos que millones de estadounidenses celebran lo que llaman el Día de Acción de Gracias. Luego, y obviamente, “acción de gracias” es para muchos un día concreto en noviembre, aquel día tradicional para reunirse con la familia y disfrutar de una cena. En este día, los parientes y amigos tienen la oportunidad de visitarse. Los aficionados de los deportes disfrutan sus eventos preferidos. Otros tienen una perspectiva más histórica y dan una importancia nacional, e incluso religiosa, a este día. Para muchos amantes de la caza, este particular día implica la caza de conejo o ciervo, antes o después de la comida de acción de gracias. Así, el “día” de acción de gracias significa diferentes cosas para diferentes personas, dependiendo de la cultura y la tradición de cada cual.

Hay, sin embargo, una “acción de gracias” que no está ligada a ningún determinado día tradicional del año, en cuanto a las tradiciones seculares. Este tipo de “acción de gracias” es mucho más relevante y necesario que las comidas y tradiciones especiales, por muy conservadoras que estas sean. Nos referimos a la respuesta humana a los favores y bendiciones de Dios.

El creyente en la Biblia entiende la acción de gracias como algo que debe ser dirigido regularmente a Dios. El apóstol Pablo dijo: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias (Fil. 4:6). Lamentablemente, muchas personas sólo piensan en sus deseos egoístas cuando piensan en orar a Dios. No obstante, y respecto a la oración, el apóstol Pablo dijo: Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias(Col. 4:2). Varios otros pasajes del Nuevo Testamento mencionan la continua acción de gracias que Dios merece y el hombre piadoso expresa a Dios. Consideremos algunas cosas por las cuales debemos estar siempre agradecidos:

·         Debemos estar agradecidos por el alimento. El Señor Jesús daba gracias al Padre con regularidad por los alimentos (ej. Mar. 8:6; Jn. 6:11,23; Luc. 24:30). Justo antes del naufragio en Malta, el apóstol Pablo tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer (Hech. 27:35). Con razón se nos instruye con la siguiente verdad: Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias (1 Tim. 4:4).

·         Debemos estar agradecidos por el plan de salvación de Dios. El inspirado apóstol Pablo dijo a los corintios: Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Cor. 15:57). De acuerdo con los primeros versos de este mismo capítulo, este plan de salvación se revela por medio del evangelio (15:1-3). Entonces, debemos recibir el evangelio para ser salvos. Como argumenta Pablo en 1 Corintios 15:1, él había predicado anteriormente el evangelio a estos santos de Corinto, hablándoles al principio de cuatro grandes hechos respecto a Cristo (que murió, que fue sepultado, que resucitó y que apareció); esta ocasión se registra en el libro de los Hechos, y el pasaje nos declara la respuesta de fe que tuvieron los corintios a esa predicación: y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados (Hech. 18:8).

·         Debemos estar agradecidos de que la palabra de Dios es comprensible. Como se ilustra en la historia anterior de las conversiones en Corinto, las instrucciones de Dios se pueden entender, y Dios nos manda que entendamos (Ef. 5:17). Pablo dijo a los santos de Colosas, Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias” (Col. 2:6,7). Pablo nos dice claramente que leyendo la palabra de Dios la podemos entender (Ef. 3:4), y debemos agradecer a Dios por su sabiduría y el conocimiento de su palabra, que sin la revelación especial en las Escrituras no tendríamos.

·         Debemos estar agradecidos por los fieles hermanos que nos rodean. El apóstol Pablo a menudo daba gracias a Dios por otros cristianos (ej. Ef. 1:16; Col. 1:3; 1 Tes. 1:2). Tito, Timoteo y Epafrodito, entre otros varios, son especialmente reconocidos por su servicio a los santos (2 Cor. 8:16; Fil. 2:19-30). Debemos estar agradecidos por aquellos santos cristianos a causa de su amor, celo y coraje.


No todas las personas son agradecidas. Pablo describió a muchos como ingratos y malos (2 Tim. 3:2; Rom. 1:21). Estos pasajes exhiben que la ingratitud es una actitud de los perdidos. En cambio, al dar gracias a Dios, el hombre reconoce la existencia y la providencia de Dios. Dios también es glorificado por la acción de gracias del hombre (2 Cor. 9:12), y así el hombre admite su propia dependencia de Dios.

Dar gracias a Dios es un acto de fe, y se nos instruye a hacerlo (Fil. 4: 6). Por lo tanto, al pensar en la “acción de gracias”, pensemos en algo más que un cierto día del año. Pensemos en Dios.

EVANGELISMO: LA OBRA PRINCIPAL DE LA IGLESIA



I. ¿HEMOS “RESTAURADO” LA IGLESIA ORIGINAL?
          A. Predicamos y enseñamos mucho sobre el restaurar la iglesia primitiva, la iglesia del NT.
          B. Como ejemplos de esto nombramos la restauración del nombre correcto (iglesia de Cristo), el plan de salvación, el culto, la organización y obra de la iglesia. Todo esto es bíblico y, por lo tanto, no solamente necesario sino indispensable.
          C. Pero ¿cuál es la OBRA PRINCIPAL de la iglesia? ¿La hemos restaurado?
          D. ¿Damos la misma importancia a esta obra que la iglesia primitiva?
          E. Mateo 28:19, “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Es muy obvio que la obra asignada por Cristo a sus discípulos es el evangelismo del mundo entero.
          F. Hay gran peligro de tener y practicar lo que llamamos en inglés “Church-building Religion” (“Religión Sitio de Reunión”). Decimos, “Vengan a nosotros, vengan al sitio de reunión y nosotros les predicamos?” Cristo no dijo eso. Mas bien dijo: “Id y haced discípulos”.
          G. Mateo 22:9, “Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis”.

II. TEXTOS QUE CONSIDERAR SOBRE EL EVANGELIZAR.
          A. Hechos 2:41, “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”. Hechos 4:4, “Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil”.
          B. Hechos 8:4, “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. 11:19 dice que “pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía…” hablando la palabra.
          C. Hechos 16:5, “Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día”.
          D. 1 Pedro 3:15, “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.
          E. 2 Timoteo 2:2,  “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.
          F. Colosenses 1:23 dice que en ese primer siglo el evangelio “se predica en toda la creación que está debajo del cielo”.

III. DOS CONCEPTOS IMPORTANTES: “TODOS LOS DÍAS” Y “POR LAS CASAS”.
          A. Hechos 5:42, “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”.
          B. Hechos 20:20, “cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas”.
          C. Debemos tener esta misma actitud, la actitud de enseñar y predicar “todos los días” “por las casas”. Si la iglesia tiene este concepto – de “todos los días” y  “por las casas” – puede hacer lo que la iglesia primitiva hizo.
          D. Nunca llevaremos a cabo la Gran Comisión con la mentalidad de “Religión de Sitio de reunión” ni con la actitud de “Reunirnos dos días de la semana” y “Solamente en el local”. El evangelismo que se limita al sitio de reunión da muy pocos resultados. 
          E. Recordemos el ministerio de Jesús. Era muy corto, pero Él tuvo tiempo para enseñar privadamente (“por las casas”) a varios individuos (Nicodemo, María, Zaqueo, etc.)
          F. ¿Ofrecemos la invitación a obedecer al evangelio solamente en el sitio de reunión? Los miembros de esta iglesia deben ofrecer la invitación de Jesús de Mateo 11:28-30 “todos los días” “por las casas”.

IV. EL NT EMPLEA TÉRMINOS MILITARES EN CONEXIÓN CON ESTA OBRA.
          A. 2 Timoteo 2:3, “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”. ¿Por qué? Porque hay mucha oposición de parte de Satanás y sus ministros (2 Corintios 11:15).
          B. Efesios 6:10-17, “Armadura” del soldado cristiano indica que debe ser militante, agresivo porque la obra de la iglesia es una lucha, una batalla, con Satanás. Nuestro propósito es rescatar almas del “lazo del diablo” (2 Timoteo 2:25). Si hay cien miembros en una congregación todos los cien miembros deben llevar esta armadura para lidiar en el campo de batalla para ganar almas.
          C. Hechos 17:6, “trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá”. ¿Esto se puede decir de esta iglesia?
          D. Judas 3, “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. “La fe” es la verdad, el evangelio puro.
          E. De una manera militante, agresiva, ardiente, la iglesia primitiva predicó al único Dios vivo, el Creador del universo, al único Salvador Jesucristo, al único evangelio y la única iglesia.
          F. En este conflicto con Satanás es necesario exponer doctrinas y prácticas falsas y este conflicto se llama “la buena batalla de la fe”.

V. TODOS LOS MIEMBROS DE LA CONGREGACIÓN DEBEN SER ENTRENADOS PARA EL EVANGELISMO.
          A. Desde luego, todo miembro debe conocer su Biblia, entender a fondo la verdad sobre la Deidad, el plan de salvación, la iglesia (su culto, organización, obra) y la santidad de vida.
          B. También deben estar bien preparados para refutar los errores de las religiones humanas y falsas: Catolicismo, Calvinismo (que prevalece en todas las iglesias evangélicas), Pentecostalismo, Mormonismo, el Atalaya, el Sabatismo, etc.
          C. De otro modo al tratar de enseñar a los miembros de tales iglesias dejaremos que la verdad sea vencida y avergonzada por los proponentes de estas religiones humanas y el resultado final será que no convertimos a las víctimas de ellos.
          D. Por lo tanto, aparte del énfasis sobre el evangelismo en el púlpito y en las clases bíblicas, cada iglesia debe tener una clase regular a nivel congregacional de entrenamiento. Esta clase debe ser parte integral del programa de clases bíblicas de la congregación.
          E. En cierta congregación el predicador insistía mucho en que todo miembro debe hacer el evangelismo personal, enseñar y convertir a otros pero no dijo nada de un programa de entrenamiento. Un piloto le escuchó y le invitó al aeropuerto, le mostró un avión y dijo “Todos deben volar, aquí está un avión … ¡vuela usted!”

VI. PARA “TRASTORNAR EL MUNDO ENTERO” ES INDISPENSABLE QUE DE TODO CORAZÓN ACEPTE QUE LOS QUE NO OBEDECEN AL EVANGELIO ESTÁN PERDIDOS Y VAN AL INFIERNO.
          A. Todos decimos que creemos esto pero ¿qué tan grande o fuerte es nuestra fe al respecto? 2 Corintios 5:10, 11, “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.  Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres”.
          B. Con una convicción sincera y fuerte sobre este asunto trabajaríamos día y noche para rescatar almas de tal sufrimiento.
          C. Con razón Jesús dice (Mateo 16:26), “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”
          D. Todo cristiano debe estar sumamente preocupado y apasionado para rescatar almas perdidas. Como Pablo dice,  Hechos 21:13, “¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús”. Romanos 9:1-3, “Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne”.
          E. Debemos orar por los perdidos. Romanos 10:1, “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación”.
          F. 2 Tesalonicenses 1:7-9, “y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”.

CONCLUSION.
          A. Salió en cierto periódico la noticia de un accidente.  Un médico, imitando al sacerdote y el levita en la parábola del Buen Samaritano, pasó por allí y no ayudó a los heridos. Uno de ellos murió y su familia demandó al médico y él tuvo que pagarles una gran cantidad de dinero porque el juez dijo que el conocimiento y experiencia del médico le hicieron responsable de ayudar al herido. ¿Qué dirá el Juez de nosotros en el Día Final si nosotros con nuestro conocimiento del evangelio no ayudamos a los que han sido tan heridos y destruidos por el pecado y el error doctrinal?
          B. Salmo 142:4, uno de los más tristes versículos en la Biblia: “No hay quien cuide de mi alma” (LBLA). ¿Cómo es posible que los miembros de la iglesia de Cristo seamos indiferentes hacia tanta gente por las cuales Cristo sufrió una muerte de pura tortura y agonía? Ciertamente nadie puede acusar a Cristo de ser indiferente hacia los perdidos (Lucas 19:10), pero  ¿pueden acusar  a nosotros? “Nunca hablaste a mí de Él”.


La mentira


“De palabra de mentira te alejarás…” Éxodo 23:7



El pecado, una transgresión de la ley (1 Jn. 3:4). El pecado es  tan grave que nos aparta de Dios y hace imposible la comunión con él (Is. 59:1,2; Rom. 3:23). Un pecado muy común en la actualidad es la mentira, el fraude, el engaño.

Mentir: “Decir, expresar algo contrario a lo que se sabe, cree o piensa.  Engañar.  Fingir o disfrazar una cosa. Inducir a error. Falsificar, contrahacer algo”  (Sopena Aristos). Mentira: “Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa” (Real Academia Española). “Cosa que se dice sabiendo que no es verdad con intención de engañar” (Larousse).

Bajo la ley del Antiguo Testamento, Jehová Dios condenó la mentira, instruyendo al pueblo a que se apartaran de toda palabra mentirosa para permanecer en la santidad con él (Ex. 23:7).  Fue revelado que la santidad cotidiana era imposible permaneciendo en el engaño; y la mentira fue comparada expresamente con el hurto, siendo mencionada como de la misma categoría (Lev. 19:11).
En los libros de sabiduría vemos el llamado a practicar la franqueza y la rectitud en una vida de integridad. Vemos que la sabiduría del justo hace imposible que comulgue la mentira (Prov. 13:5). Hay instrucciones a evitar la destrucción que trae la mentira a la vida del falto de sabiduría (Prov. 19:5,9). Con razón dijo el salmista: “La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo” (Sal. 119:163).
Dios no se complace en la maldad de la mentira (Sal. 5:4-6); y por este motivo, David deseaba ver la rectitud de la verdad en otros (Sal. 101:7).

El carácter de Dios y su visión de la mentira no ha cambiado hasta el día de hoy. Pablo dijo por el Espíritu: “con esperanza de vida eterna, la que Dios, que no puede mentir, prometió antes de los tiempos de los siglos” (Tito 1:2, VM).
Es muy instructivo notar que en Tito 1:2, la frase “que no miente” (RV 1960), en el texto griego es una sola palabra (adjetivo) PSEUDES (mentiroso o falso) con el sufijo “a” (APSEUDES) que da sentido negativo a la palabra; es decir, “no mentiroso”. Literalmente, de Dios dijo Pablo: “Dios no mentiroso”.
Es aquel Dios no mentiroso que dijo: Sed santos, porque yo soy santo (1 Ped. 1:16). “Salid de en medio de ellos... apartaos... no toquéis lo inmundo... Y yo os recibiré” (2 Cor. 6:17).
Es por este motivo, que también leemos las instrucciones divinas: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo” (Ef. 4:25). y no toméis parte con ellos a las obras infructuosas de las tinieblas, más bien reprendedlas (Ef. 5:11, NT Besson). Y esto será posible solamente para aquel que se ha despojado de “la pasada manera de vivir” (Ef. 4:22).  

Es a los cristianos a quienes Dios dice: “vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:24).  La “verdad” está opuesta a la mentira. La mentira esclaviza; pero, la verdad liberta (Jn. 8:32).

El carácter de Satanás se caracteriza por la mentira (Jn. 8:44), el diablo es “mentiroso y padre de mentira”.  No seamos como Satanás, no toleremos la mentira.
Recordemos que la mentira es grave, tanto así que ocasionó la muerte de los mentirosos Ananías y Safira (Hech. 5:3-4, 8-9).
Reflexionemos en que “ninguna mentira procede de la verdad” (1 Jn. 2:21), y ningún mentiroso entrará en el reino de los cielos (Apoc. 22:15).



Fue donado por individuos

Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis?




El Nuevo Testamento no autoriza el disfrutar de comidas comunes como parte de la función colectiva de una iglesia local. Por el contrario, el apóstol Pablo dijo Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis?, y luego agregó Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio (1 Cor. 11:22,34). Obviamente, los santos hermanos nos han dejado un ejemplo aprobado por Dios, y en el cual debemos perseverar, de comer juntos, pero siempre como algo diferente a la obra divinamente designada para la iglesia local: y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón (Hech. 2:46). Hay diferencia entre la obra del individuo y la obra que Dios le ha designado (señalado, indicado) a la iglesia local (cf. 1 Tim. 5:16).
Si comer socialmente no es parte de la obra y naturaleza de la iglesia local, es obvio que una iglesia que proporciona instalaciones (cocinas, comedores, salones de convivencia) para que tal cosa se realice, está obrando fuera de la autorización bíblica, y cambiar el nombre de este tipo de instalaciones (cosa que varios hermanos errados están haciendo) no cambiará nada.

No son pocos los hermanos que tienen estas instalaciones y actividades, y que  sienten poca necesidad de justificarlos bíblicamente. En realidad esta es una serie de otras actividades desconocidas en el Nuevo Testamento. En cambio, algunos pocos hermanos, son un tanto más cautelosos acerca de la necesidad de la autoridad bíblica (permiso divino), y ofrecen diversas razones. Una de las razones que aparentemente autoriza su actividad social es la siguiente: “El equipo de cocina fue donado por individuos, no fue pagado con el dinero de la tesorería de la iglesia”.
Esto me recuerda un incidente de hace algunos años atrás. Un diácono y yo fuimos a ver a una dama que nos había estado visitando en nuestros servicios. A ella le llamó la atención el hecho de que no teníamos música instrumental, y supuso que era porque no podíamos comprar instrumentos musicales por algún bajo presupuesto, y se ofreció a comprar un piano. Obviamente, le explicamos y nos negamos a su regalo propuesto, explicándole los principios bíblicos implicados. Sin embargo, si ella estaba donando el piano ¿estaría bien aceptarlo y utilizarlo como parte de la obra de la iglesia local con el pretexto de que no fue pagado de la tesorería de la iglesia?
¿Cuál es la diferencia práctica entre la compra de un equipamiento de cocina por la propia iglesia local y uno donado por individuos si ambas ignoran el patrón de Cristo para la iglesia local? Al fin y al cabo, el equipo de cocina llega a pertenecer a la iglesia, para ser utilizado en sus instalaciones, en actividades anunciadas bajo su nombre, con la aprobación de sus líderes, para el disfrute de sus miembros, y siempre sin la autorización bíblica.
Si varias de nuestras jóvenes madres instalaran algún tipo de jardín infantil en el patio del edificio (usando un espacio de la iglesia), y se turnaran para cuidar a los niños de los demás todo el día, poniendo un aviso sobre el particular en el tablón de anuncios, e invitando a otros a dejar a sus hijos a su cuidado, ¿no podría decir alguno que la iglesia está en el negocio del cuidado de los niños? El hecho de que el jardín infantil es administrado y realizado por individuos, sin dinero de la tesorería de la iglesia local, no lo deja autorizado por Dios.
La falsedad de esta racionalización es evidente por sí misma, si es que estamos contentos de vivir dentro de los márgenes de la autorización bíblica.



¿Fue Jesús un vegano?



Varios de los que fomentan el estilo de vida “vegano” son enemigos de la Biblia y del pueblo de Dios. Ellos también cumplen la profecía de 1 Timoteo 4:3 al mandar “a abstenerse de alimentos que Dios creó”, prohibiendo el comer carne y fabricando argumentos caprichosos para ello.
En un reconocido sitio Web de veganos, encontré una imagen que pretende representar a nuestro Señor Jesucristo. La fotografía dice: “No Matarás” y luego agrega “Cristiano ¿Por qué matas a los animales?”. Obviamente, esta imagen no representa la realidad. El mandamiento “no matarás” no se aplica a los animales, sino a nuestro prójimo humano (Ex. 20:13; Rom. 13:9), el mismo contexto lo explica.
Por la vida celular de la lechuga, por ejemplo, sabemos que ella es un organismo vivo, en ese sentido. Por lo tanto, si “no matarás” se aplica a toda la vida, ¿por qué no se aplica a la lechuga y demás frutas y verduras? Incluso, ¿estará alguno dispuesto a sufrir la plaga de mosquitos, cucarachas, pulgas, piojos, chinches y ratones antes que procurar exterminarlos de su casa por razón de la propia salud? Debe resultar evidente para todos, a pesar de que no lo sea para los que aborrecen el permiso divino de comer carne, que el mandamiento “no matarás” no se aplicaba a los animales, sino solamente al homicidio de seres humanos.
Además, y volviendo al ejemplo de nuestro Salvador Jesucristo, todos los estudiantes serios de la Escritura saben que él no se abstuvo de comer carne, él no era vegano.

La Biblia registra que Jesús comía pescado (Luc. 24:42,43) y cordero (Luc. 22:8-15). Y cuando alimentó milagrosamente a la multitud, lo hizo con pescado y con pan (Mar. 6:30-44; 8:1-10). Luego, cuando el Señor Jesús, quien es Dios, preparó comida para sus propios discípulos, él les cocinó pescado (Jn. 21:9,13). Ahora bien, si comenzamos a usar la memoria, recordaremos que en otra ocasión Dios envió su ángel para cocinar al profeta deprimido, y el ángel no le preparó una ensalada a Elías, sino que le cocinó una torta sobre las ascuas, y le sirvió una vasija de agua (1 Rey. 19:6,7,8). Podríamos seguir reflexionando. ¿Recuerdan el pan y la carne que los cuervos enviados por Dios traían a Elías cuando él permaneció junto al arroyo de Querit (1 Rey. 17:2-7)? ¿Recuerdan la diversidad de carne que se servía en la mesa de Salomón (1 Rey. 4:23)? Dios no condenó a Salomón por comer carne. La razón de la ira de Jehová sobre las acciones de Salomón fue otra (1 Rey. 11:9-13).
Según Fred H. Wright, en su libro “Usos y Costumbres de las Tierras Bíblicas”, los judíos antiguos consumían pan como principal alimento, además de diversos granos crudos tostados, legumbres, verduras, huevos, miel, frutas, leche, mantequilla, quesos, y también carne en ocasiones especiales.

Después del diluvio de los días de Noé, Dios le permitió a la humanidad comer carne: “El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo” (Gen. 9:2-3). Dios nunca revocó este permiso.
En la ley del Antiguo Testamento, se le ordenó a la nación de Israel abstenerse de ciertos alimentos, pero nunca hubo un mandamiento que prohibiera comer de los animales lícitos para ellos. Lo que Dios siempre ha prohibido expresamente es el consumir sangre (Gen. 9:4; Lev. 17:10-16; Hech. 15:28,29).

No creo que haya algo moralmente malo en sí al decidir comer solamente legumbres, frutas y vegetales. La Biblia no ordena comer carne, ni el abstenerse de ella. Lo que la Biblia sí dice es que no debemos imponer nuestras opiniones sobre otros, condenándolos por su comida, cosa que hacen varios veganos con su doctrina. Entre los cristianos, hay un principio muy claro que debemos aplicar: “Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido” (Rom. 14:2,3). Debemos mantener la tolerancia y la consideración frente a la dieta de los demás. No obstante, recordemos que Jesús declaró limpios “todos los alimentos” (Mar. 7:19). Desde este punto de vista, podemos decir junto con Pablo Yo sé, y confío en el Señor Jesús (Rom. 14:14).

Cualquiera que sea su decisión en cuanto dieta, ésta será aceptable ante Dios siempre y cuando le agradezcamos a él por proveer los alimentos (1 Tes.  5:18; 1 Tim. 4:4,5). Sin embargo, tenga cuidado de usar la Biblia para defender sus opiniones personales y prejuicios. Seamos hombres y mujeres de fe, la cual viene por oír palabra de Dios (Rom. 10:17).
El apóstol Pablo, un hombre inspirado, dijo: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Cor. 10:31). Entonces, ¿procura usted la gloria de Dios incluso en lo que come?