¡CAMBIAR PARA NO PERECER!



LUCAS 13:3, 5, “SI NO OS ARREPENTÍS, TODOS PERECERÉIS IGUALMENTE”.

Introducción
     A. ARREPENTIMIENTO: CAMBIO DE MENTE, VOLUNTAD,  EMOCIONES Y CONCIENCIA
     B. QUE RESULTA EN CAMBIO DE VIDA.

I. Algunos Textos.
A. Mateo 3:1, 2, ”En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.
B. Mateo 4:17, “ Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
C. Hechos 2:38, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

II. ¿Qué tan importante es el arrepentimiento?
A. “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados..."  Hech. 3:19.
B. “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.."  Hech. 17:30
C. 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

III. ¿Qué es el arrepentimiento?
     A. Antes: "Yo haré lo que quiero “
     -- Entonces metanoia (arrepentimiento): “cambio de mente"
     B. Después: “Yo haré lo que Dios quiere"

IV. ¿Cómo se muestra el arrepentimiento?
     A. A través de "frutos de arrepentimiento" (reformación de vida)…
     B. Hech. 26:20 “anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”.
     C. ¿Cómo? Lucas 3:8-14, “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento …
10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 13 Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.
14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario”.
     D. Hech. 19:19, “Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.
     E. Cuando posible, hacer restitución. Lucas 19:8, “Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado”.

V. El arrepentimiento NO ES:
     A. “Siento mucho que yo haya hecho un desastre  de mi  vida – mi esposa me dejó ... perdí el empleo ... mis hijos no me respetan."  (2 Cor.7:10—“tristeza del mundo")
     B. “Siento mucho que haya lastimado gente inocente."  Mat. 27:3-5.
     C. Penitencia  (buenas obras  para expiar pecados). Tito 3:5, “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho …”
    
VI.  ¿Cómo Dios nos “guía” al arrepentimiento?
     A.  Bondad — paciencia y gentileza. 
     B. Rom. 2:4, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
     C. Hech. 14:17, “ si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”.

VII. Entonces ¿por qué tantos todavía rehúsan arrepentirse?
     A.  Orgullo, lleva a resistencia cuando exhortado. 2 Crón. 16:7-10 (Asa).   26:16-21 (Uzías).
     B. Sentimiento falso de lealtad hacia familia, amigos, otros, compartiendo pecado, error.
     C. Creer mentira de Satanás que no serán felices si cambian (dejar mundo, error)
     D. Creer mentira de Satanás que ya está demasiado involucrado en pecado, error para abandonarlo.
     E. Creer mentira de Satanás que su pecado es demasiado malo para que Dios lo perdone (Rom.5:20, “Cuando el pecado abundó, sobre-abundó la gracia”.
     F. Por no ver el pecado como Dios lo ve, Isa. 55:8; Heb. 1:9; Rom. 12:9.
     -- Pecado de jóvenes = travesura (“usted sabe cómo son los jóvenes”.)
     -- Adulterio = una aventura (“an affair”).
     -- Mentirita, mentira “blanca”, Apoc. 21:8.
     -- Robar en el trabajo. Lo merezco (me paga poco); no lo echan de menos.
     G. Otra razón principal: Rehúsan pensar por sí mismos. Dejan que otros piensen por ellos
Padres… “amigos”… Jerarquía de alguna iglesia. (“No acepte literatura de otros”). ¡Aquí está mi mente, tenga!
     H. Hech. 17:11, “más nobles… escudriñando cada día las Escrituras par ver si estas cosas eran así”. 1 Tes. 5:21.

Conclusión
     A. "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. Hechos 17:30, 31.
     B. ¡Es mandamiento!   Sí, pero también: El arrepentimiento es “don“ de Dios ... Hech. 11:18, les “ha dado Dios arrepentimiento..”
     C. Sin embargo, es “oferta de tiempo  limitado”.  ¡No deje que esto suceda con usted!
     D. El bautismo es fácil si uno se arrepiente de sus pecados…
     E. El confesar pecados es fácil si uno se arrepiente de sus  pecados
     F. Lo difícil: Tener cambio de mentetomar la decisión. Lucas 13:3, 5
     G. 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezasino que todos procedan al arrepentimiento”.



El Islam y la Divinidad de Jesucristo



         Un alegato que el Islam viene repitiendo desde hace mucho tiempo es que “no hay escritos judíos que hayan profetizado la venida de Dios en forma humana…”   Y, claro está, ellos dicen esto para negar la afirmación bíblica de que Jesús de Nazaret es Dios en la carne
A veces los musulmanes también niegan que Jesús haya dicho ser el “Hijo de Dios”.  En fin, todas estas afirmaciones, y otras semejantes, son un ejemplo notable de cómo el Islam está dispuesto a fabricar teorías de su agrado, dejando a un lado todas la evidencia pertinente a la cuestión. 
Es innegable, que cuando los musulmanes presentan estos argumentos ellos dan a conocer elocuentemente la visión islamista respecto a Jesucristo.  Ellos dicen que “Jesús nunca dijo ser Dios o el Hijo de Dios…”  y sostienen que Cristo fue sólo “un siervo y apóstol de Dios en el mismo sentido que lo han sido varios otros como Moisés”.

         En el presente artículo, nos vemos obligados a comentar estas aseveraciones absurdas, y de paso, defender la verdad del evangelio del ataque fraudulento del Islam.  A la vez, recomendamos la obra “EL ISLAM AFIRMA QUE LA TRINIDAD ES POLITEÍSMO” por Bill H. Reeves.


Profecías del Antiguo Testamento cumplidas por Cristo

¿Hay alguna evidencia en el cuerpo escritural del Antiguo Testamento de que Dios vendría a este mundo en forma humana?  

El profeta Isaías declaró: “la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel(Is. 7:14), y sabemos que Emanuel traducido es: Dios con nosotros (Mat. 1:23).  Entonces, tenemos una profecía cumplida de aquel que en forma humana poseería la naturaleza de Dios.  Emanuel no sería el nombre propio del Hijo de Dios (Mat. 1:21) sino un claro indicativo de divinidad, Dios en forma humana (Jn. 1:1, 14).

Isaías también anunció: Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz (Is. 9:6).  Aquí vemos que la humanidad del Mesías es indicada por los términos “niño” e “hijo”, y a la vez, su divinidad es indicada por los términos “Dios Fuerte”, “Padre Eterno” y “Príncipe de Paz”.  Semejante lenguaje sólo puede ser aplicado a aquel que es Dios en la carne.

El profeta Miqueas escribió: Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad (Miq. 5:2).  Que esto también fue cumplido por Cristo no admite duda (Mat. 2:6). 
La naturaleza humana de Jesús es sugerida porque su nacimiento fue en Belén, a su vez,  su naturaleza divina es claramente indicada en la frase “Señor en Israel… desde los días de la eternidad”.  Sólo Jehová posee semejantes características y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”.

La noche que fue entregado, Cristo citó a Zacarías y lo aplicó así mismo.  Zacarías había dicho: Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos (Zac. 13:7; Mat. 26:31; Mar. 14:27).
Dos puntos son de especial interés para nuestro estudio.  En primer lugar, el pastor sería un hombre condenado a muerte.  En segundo lugar, este pastor sería compañero (prójimo) de Jehová de los ejércitos, revelándose la íntima relación de este hombre con la Deidad.  Y éste último término (“compañero” = “prójimo”) se utiliza comúnmente en el libro de Levítico para señalar a un prójimo en igualdad de condición con aquel que tiene en frente (Lev. 6:2; 18:20).  El hecho de que el Mesías sería “prójimo” de Jehová es un testimonio elocuente de su incuestionable divinidad, el Mesías sería el Hijo de Dios, es decir “Dios el Hijo”.


Jesús, el Hijo de Dios

         Vamos a considerar el argumento islamista de que “Jesús jamás afirmó ser el Hijo de Dios”.  Una afirmación totalmente irresponsable - que nos desafía a presentar una explicación y evidencia racional – porque existe una amplia evidencia en los Cuatro relatos del Evangelio, de lo contrario.
  • El apóstol Mateo registró a Cristo afirmando que Dios era su Padre, mi Padre que está en los cielos(Mat. 7:21; cf. 10:32; 16:17).  Lo mismo lo vemos, por ejemplo, en la parábola de la fiesta de bodas (Mat. 22:1 y sig.)  En esto es importante destacar que cuando Cristo afirmó su relación con Dios como su Padre, a la vez hizo una distinción entre la relación de él con el Padre y la de otros con el Padre: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios(Jn. 20:17; cf. 5:17-18).  Cristo no es “un hijo de Dios” como lo soy yo, Cristo es El Hijo de Dios”.
  • Cristo se describe como el “Hijo amado” en la parábola de los labradores malvados, según fue registrado en Marcos 12:6.  Además, bajo juramento ante el sumo sacerdote, Jesús confesó que él era el Hijo del Bendito (Mar. 14:61-62).
  • Lucas señala que Cristo reconoció a Dios como su Padre – de una manera única - cuando sólo tenía doce años: “… ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?(Luc. 2:49).  Además, debemos observar lo que Cristo expresó cuando dijo: Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar (Luc. 10:22).
  • Varias veces en el relato del Evangelio Según Juan, Cristo, se refiere a sí mismo como “el Hijo de Dios” (5:25; 9:35; 10:36; 11:4, etc).  Incluso, Cristo afirmó Yo y el Padre uno somos (Jn. 10:30).  El término griego traducido “uno” es una forma neutra, lo que indica que Cristo y el Padre comparten la misma naturaleza.  La evidencia es aún más contundente cuando leemos A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (Jn. 1:18), y luego, recordemos que Cristo también dijo: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre (Jn. 14:9).



Conclusión


         Las afirmaciones islamistas, respecto a la naturaleza de Cristo, son desafortunadas y totalmente incorrectas.  Ellos hacen a un lado la Escritura (la Biblia), un registro histórico indiscutible.


¿A Dios o a los médicos?



El Señor Jesucristo dijo: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos” (Mat. 9:12). Es verdad, es imprescindible que los enfermos acudan a los doctores, y estos han de prestar sus servicios para la sanidad de los pacientes. Obviamente, esta enseñanza de Cristo trata de los buenos médicos, asumiendo que estarán procurando sinceramente el bienestar de los enfermos.
No podemos negar el avance médico, los estupendos tratamientos y los resultados maravillosos que diariamente vemos. Tal vez, todos nosotros hemos sido participantes del buen tratamiento y la buena medicina. Sin embargo, tampoco podemos dejar de contemplar los límites humanos de los doctores. He aquí una tentación para los discípulos de Cristo, porque ¿quién es el dador y sustentador de la vida (Hech. 17:24-28)? ¿No debemos primeramente acudir en oración a nuestro buen Dios y esperar en él (Mat. 7:7-11) antes de correr al doctor?

En medio de la dolorosa enfermedad, los discípulos de Cristo debemos buscar el rostro de nuestro buen Padre celestial, confiando en su amor paternal, echando toda nuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de nosotros (1 Ped. 5:7). Hemos de esperar que se haga su voluntad y no la nuestra, aún en la enfermedad (cf. 2. Cor. 12:7-10).
Que no cometamos el pecado de Asa, quien tarde en su vida “enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos” (2 Cron. 16:12), a pesar de haber sido antes reprendido, cuando el varón de Dios le dijo: “no te apoyaste en Jehová tu Dios” (2 Cron. 16:7). Lamentablemente, Asa no aprendió la lección.
El Espíritu Santo, por boca de Jeremías dijo: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová” (Jer. 17:5).

La salud y la sanidad son un regalo de Dios: “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias” (Sal. 103:2,3). “Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste” (Sal. 30:2).
Recordemos: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Sant. 1:17).

Los médicos y la medicina no son la fuente de la salud ni la solución a todos los problemas del hombre. Por muy experimentados que sean, los doctores tienen límites. Los honorables médicos, cuyo preciado trabajo ayuda tanto, no han de ser elevados al lugar que le pertenece “al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos” (Dan. 5:23).
No hagamos un ídolo de la ciencia médica, ni corramos a ella como Ocozías, quien “cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad” (2 Rey. 1:2). ¿Cuál fue la respuesta de Dios por medio de Elías? “Así ha dicho Jehová: Por cuanto enviaste mensajeros a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón, ¿no hay Dios en Israel para consultar en su palabra? No te levantarás, por tanto, del lecho en que estás, sino que de cierto morirás” (2 Rey. 1:16).

¿Qué de nosotros? ¿Acaso no hay Dios en Israel? ¿No “hay un Dios en los cielos” (Dan. 2:28)? ¿No debemos orar sin cesar (1 Tes. 5:17)?
Recordemos la Escritura: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:6,7).

Sí, los enfermos necesitan médico (Mat. 9:12), pero no primero que a Dios.

“ABUNDANDO EN LA OBRA DEL SEÑOR SIEMPRE”

1 CORINTIOS 15:58

Por Wayne Partain


INTRODUCCIÓN.
          A. 1 Corintios 15:58, “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”.
          B. Deuteronomio 30:8, “pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.  9  Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos”.
          C. Las palabras “abundante” o “abundantemente” o “sobreabundar” son términos claves en el Nuevo Testamento.

I. ABUNDAR EN LA OBRA DEL SEÑOR PORQUE SU GRACIA ABUNDA EN NOSOTROS.
          A. Romanos 5:17 habla de los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia”. Perisseia -- Medida sobreabundante, algo por encima de lo ordinario.
          B. Efesios 1:8, habla de la “gracia que hizo sobreabundar para con nosotros”.
          C. Romanos 5:20, “mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia”.

II. ABUNDAR EN LA OBRA PORQUE LAS BENDICIONES DE DIOS NO SON MEDIOCRES (MEDIANAS) SINO SIEMPREABUNDANTES.
          A. Jesús dice: “He venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10.
1. No nos da un “mínimo” de bendiciones.
2. No nos bendice “pobremente”.  No son simplemente “suficientes” o “adecuadas”. 
3. Nos bendice ricamente, con abundancia, y espera que siempre abundemos en el servicio de Dios.
          B. Dios nos bendice con “amplitud”. Nos bendice “ampliamente”. Dios “derrama” bendiciones sobre nosotros. Nos bendice “profusamente”.
          C. Malaquías 3:10, Dios promete abrir las ventanas del cielo para derramar bendición hasta que sobreabunde.
          D. Muchas veces los hijos de Dios abusan de las abundantes bendiciones de Dios. No las usan bien. No saben valorarlas. Las menosprecian. No tienen gratitud.
               1. Deuteronomio 28:47, “no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón cuando tenías la abundancia de todas las cosas”.
               2. Jeremías 2:7, “os introduje en tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad”.
               3. Deuteronomio 6:10, “Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres… que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste, 11 y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies, 12 cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre”.
               4. 2 Corintios 6:1, “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios”.
               5. Gálatas 2:21, “no desecho la gracia de Dios”.
               6. Hebreos 12:15, “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios”.
         
III. PARA ABUNDAR EN LA OBRA DEL SEÑOR SON NECESARIAS LAS CINCO COSAS QUE PABLO PIDE EN EFESIOS 3:14-19:
          A. “que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu
          B.  para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones … 
          C. a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura …
          D. y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento …
          E. para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”.
          F. Dios hace posible lo que Pablo pide: Efes. 3:21, “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros … A Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”.

IV. ESTO REQUIERE “LA RENOVACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO”.
          A. Tito 3:5, 6, “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo6que El derramó sobre nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador …”
          B. Después de ser bautizados (“lavamiento de la regeneración”), Hechos 2:38; 1 Corintios 6:11; Gálatas 3:27; Efesios 5:26.
          C. Luego agregar las siete virtudes de 2 Pedro 1:5-10, “añadid a vuestra fe virtud … conocimiento … dominio propio … paciencia … piedad … afecto fraternal … amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”.

V. PARA ABUNDAR EN LA OBRA DEL SEÑOR NECESITAMOS DIVINA SABIDURÍA.
          A. Santiago 1:5, “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
          B. ¡Y sin duda necesitamos abundancia de divina sabiduría!
     C. Para asuntos personales, asuntos de la familia (matrimonio,  criar hijos), asuntos de la iglesia, para tomar buenas decisiones en el trabajo (negocio), para  convertir gente,  etc.
          D. Para tener la divina sabiduría es necesario aprender, aceptar y seguir los pensamientos y caminos de Dios. Isaías 55:8, 9, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.
          E. 2 Timoteo 3:16, 17, La Escritura es útil para enseñar, redargüir, corregir, instruir … pero se requiere divina sabiduría para aplicarla.

VI. PARA ABUNDAR EN LA OBRA HAY QUE ABUNDAR EN AMOR.
          A. Amor que abunda es amor que no se puede medir.
          B. Filipenses 1:9, “Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento”. El amor no es ciego. Ha de ser guiado por el conocimiento espiritual. Tiene que ver con el buen juicio, el discernimiento para aprobar lo mejor.
               1. Los filipenses ya le habían mostrado el amor abundante al tener comunión con él en el evangelio (1:5; 4:15-18) y, desde luego, Pablo no lo minimiza.
               2. Pero aun así, el amor debe abundar más y más. Siempre hay lugar para crecimiento. Es imposible tener demasiado amor.
               3. Lucas 6:38, “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.
          C. 1 Tesalonicenses 3:12, “Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros”. Nunca pensar que el amor que tenemos los unos por los otros es “suficiente” o “adecuado”. Pablo dice: abundar en amor.
          D. La obra del Señor conectado con amor, Gálatas 5:6 conecta la fe, el amor y la obra … También 1 Tes. 1:3, “acordándonos de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor …”

VII. ABUNDAR EN OFRENDAR PARA LA OBRA DEL SEÑOR ES ABUNDAR EN AMOR.
          A. 2 Corintios 8:7, “Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia”.
          B. Imitar a los macedonios (2 Corintios 8:3-5).  ”Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios;
          C. Efecto de la abundante ofrenda: 2 Corintios 9:12, “Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios”.
          D. Sobre todo, imitar a Cristo: 2 Corintios 8:9, “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”.
          E. Sembrar- Segar. 2 Corintios 9:6, “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”. 7 no dar con tristeza, ni por necesidad, Dios ama al dador alegre”. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”.
          F. ¿A quién robamos cuando no ofrendamos generosamente? Malaquías 3:8, “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas”. Pero también robamos a nosotros mismos (porque segaremos lo que sembramos).
          G. 1 Crónicas 29:16, “Oh Jehová Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos preparado para edificar casa a tu santo nombre, de tu mano es, y todo es tuyo”. Al ofrendar recordar: lo que ofrendamos a Dios ¡ya era suyo… ya era de Él!
          H. 1 Crónicas 22:5, “Y David antes de su muerte hizo preparativos en gran abundancia”.  ¡Debemos imitarlo! Siempre nuestra ofrenda  a Dios debe ser “en gran abundancia”.
          I. De acuerdo a “lo que haya prosperado”. La viuda que dio dos monedas dio “en gran abundancia”. 
          J. Prov. 3:9, “Honra a Jehová con tus bienes,  Y con las primicias de todos tus frutos;  10  Y serán llenos tus graneros con abundancia,  Y tus lagares rebosarán de mosto”. ¡Cuántos textos enseñan que segamos lo que sembramos!
          K. 1 Timoteo 6:17-18, “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;
          L. 1 Timoteo 6:19, “atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna”. Mateo 6:19-21, No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”.

CONCLUSIÓN
          A. Entonces, ¿cómo debemos servir a Dios? ¿Debemos darle servicio “escaso”, “limitado”, “mínimo” … Servicio “adecuado” o “suficiente”?
          B. Nuestro servicio refleja nuestra fe (o falta de fe) en Dios, nuestro amor (o falta de amor) por Dios y nuestra gratitud (o falta de ella).
          C. Por lo tanto, “Abundando siempre en la obra del Señor”.
          D. El que vive la vida abundante se esfuerza lo más que pueda en la obra del Señor, porque hay mucha obra y pocos obreros.
Mateo 9:37, 38, “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”.


LA APOSTASÍA



DEFINICIÓN: Desistir, desertar, apartarse, recaer. 

l. LA APOSTASÍA ES SIEMPRE POSIBLE (Gal 5:4). 
A. Los cristianos pueden caer de la gracia (Heb. 6:4-6; 2 Ped. 2:20-22; 1 Cor. 9:27; 10:12). 
     • Por incredulidad/desobediencia (Heb. 10:26-31; 3:12-4:1). 
     • Por no velar (1 Cor. 10:12; 2 Ped. 3:17). 
     • Por no permanecer, por retroceder (Jn. 15:1-8; Heb. 12:15; 10:35-39). 
     • Por prestar atención a doctrinas extranjeras a la fe (1 Tim. 1:3-5).
B. Congregaciones completas podrían apostatar (1 Tim. 4:1-3). 
     • Advertencias (Gal. 1:6-9; 2 Tes. 2:3; 2 Tim. 4:3-4). 
     • Es posible (Apoc. 2:1-5; 3:1-3,14-19). 

ll. LA APOSTASÍA Y LOS FALSOS MAESTROS (1 Tm 4:1-3). 
A. Los falsos maestros promueven la apostasía (1 Tim. 4:1-3). 
     • Su desviación se extiende como gangrena (2 Tim. 2:17-18; 1 Tim. 6:20-21). 
     • Prometen libertad, pero son esclavos de corrupción (2 Ped. 2:19; Jud. 4). 
B. Características de los falsos maestros (2 Ped. 2:1-22). 
     • Engañosos (2 Cor. 11:13-15). 
     • Codiciosos (2 Ped. 2:1-3; Tito 1:10-12). 
     • Apartan el oído de la verdad (2 Tim. 4:3-4). 
     • Hipócritas (1 Tim. 4:1-3). 
C. Cómo identificar a los falsos maestros (Mateo 7:15-20.) 
     • Sus intentos milagrosos son un fraude (2 Tes. 2:8-12; Mar. 16:17-20). 
     • Contradicen las sagradas Escrituras (Gal 1:6-9; 1 Jn. 4:1-6). 
     • No aceptan la revelación completa en la Biblia (1 Cor. 13:10; Jud. 3; 2 Ped. 1:3). 
     • Sus intentos proféticos fallan (Deut. 18:20-22).
     • Sus supuestas profecías no concuerdan con la revelación anterior (Deut. 13:1-4). 
D. La comunión con los falsos maestros está prohibida (2 Jn. 9-11; Ef. 5.8-12). 
     • Los falsos maestros serán condenados (2 Ped. 2:1-22; Jud. 4,12,13). 
     • Sus seguidores también lo serán (Mat. 15:14; 2 Tes. 2:9-12). 

¿Cómo podemos evitar nuestra propia apostasía?
     • Debemos guardarnos (2 Ped. 3:17).
     • Debemos crecer (2 Ped. 3:18).
     • Sin duda alguna, el cristiano ocupado en crecer y velar no será víctima de la apostasía.

“EL TIEMPO HA SIDO ACORTADO”


1 Corintios 7:29-31


Introducción.
     A. El tiempo que tenemos aquí en la tierra es muy limitado y, por eso, todo lo que hagamos debemos hacerlo pensando en el día del juicio y la eternidad.
     -- Se ha disminuido … estrechado … limitado
     -- La vida terrenal es como flor de hierba … como vapor … como sombra … agua derramada que no se puede recoger …
     B. En “Aquel Día” no será importante qué modelo de carro o qué clase de casa hubiéramos tenido o qué marca de ropa hubiéramos llevado.
     -- Lo único que será importante será: ¿Estamos preparados para el Juicio Final?
     C. Muchísimas cosas que parecen ser muy importantes en esta vida no tendrán importancia alguna en “Aquel Día”.
     D. En este texto (1 Corintios 7:29-31) Pablo nos recuerda que la vida corre rápidamente hacia su fin y que el gran negocio y diseño de ella es prepararse para morir o para la venida de Cristo.
     E. Todos los planes de la vida deben hacerse teniendo en mente que “el tiempo ha sido acortado”.
     -- “Se ha acortado”, ha llegado a ser “corto”.
     -- Romanos 13:11, “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.
     -- “Ahora está más cerca” que el año pasado, más cerca que ayer.
     -- ¿Cuánto tiempo nos queda? ¿60 o 70 años porque somos jóvenes? No hay garantía.
     -- Observe los obituarios. ¿Solamente mueren los ancianitos?
     -- Sobre todo, recuerde que Cristo puede venir HOY MISMO.  Sin aviso ¡como ladrón!     
     -- Este texto enfatiza el impacto revolucionario que los eventos finales deben tener sobre las relaciones y actividades personales, domésticas y comerciales.
     -- Es decir, siempre tomar en cuenta el fin: la muerte, la venida de Cristo, la tierra quemada, la resurrección, el Juicio Final, el Cielo o el Infierno …

I. “los que tienen esposa sean como si no la tuviesen”.
     A. Este texto no disminuye la fuerza de la exhortación de amar a la esposa. El matrimonio es de Dios. Es arreglo divino. V. 33, debe agradar a Dios y agradar a su esposa.
     -- Pablo no está enseñando que uno puede descuidar la esposa o ser menos cariñoso hacia ella o ser incumplido en cualquier deber hacia ella.
     B. Sino que establece prioridades. No dejar que la esposa (u otro familiar) estorbe o impida la fidelidad a Dios, que sea tan fiel en el servicio de Dios como si no tuviera esposa… 
     -- Compárese Lucas 14:26, “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su … mujer… no puede ser mi discípulo”. Aborrecer = no odiar sino amar menos, poner en segundo lugar.
     -- Lucas 14:20, Nunca seamos como el que dijo, “Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir” a “la gran cena”.
     C. Desde luego, la esposa o el marido deberían ayudarnos a ser más fieles a Dios y así es en muchos casos.
     D. Tiene que ver con quién viene primero en la vida, Cristo o la familia. Nadie – ni padres ni hijos ni cónyuges – tienen el derecho de separarnos de nuestra fidelidad a Dios.
     E. Todo vínculo o lazo de familia son frágiles, serán disueltos en Aquel Día. No habrá matrimonio ni familia. Por eso, no dejar que lazos familiares estorben.
     F. Para muchos la familia es su vida. Sólo viven por su familia. Están obsesionados de ella. Pero Jesús dice, “El que ama al padre o a la madre más que a mí no es digno de mí…” (Mateo 10:37)
     G. Muy pronto no habrá familia. Al morir se termina esta relación. Más allá del sepulcro no hay maridos, esposas, padres, hijos. Estas relaciones pertenecen exclusivamente a este planeta y esta vida.
   -- Mateo 22:30, “en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo”.
     H. Por lo tanto, no dejar que relaciones familiares ocupen primer lugar en la vida.
      -- Mateo 8:22, “Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos”.
      -- Relaciones humanas son terrenales y breves, la relación con Cristo es celestial y eterna.

II. “los que lloran, (sean) como si no llorasen”. Este mundo es un valle de lágrimas pero uno no debe ser afectado demasiado por ellas.  ¡El llorar tendrá su fin muy pronto!
     A. No es pecado llorar. ¿Quién no llora cuando está afligido, o si el negocio quiebra, o si somos difamados, etc.?
     -- También es apropiado llorar al ser querido que muere. Abraham lo hizo. Jacob lo hizo. Los discípulos hicieron “gran llanto” sobre Esteban.
     B. No prohíbe el llorar cuando estamos afligidos, sufrimos persecución, somos maltratados, pero ¿cómo nos afecta espiritualmente el llorar? Evitar tristeza excesiva.
     C. Lo que Pablo enseña es no dejar que el llorar estorbe el servicio a Dios.
     D. Dominio sobre las emociones. Hay personas que dan rienda suelta a las emociones y se olvidan de la familia, la iglesia y su deber hacia Dios. Es egoísmo.
     -- Gálatas 2:20, “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo”. ¡Muerto al mundo!  ¡Sonrisa en medio de lágrimas!
     E. Además debemos recordar 1 Tesalonicenses 4:13-18, “no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza”.
     F. También Apocalipsis 21:4, “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado”.

III. “los que se alegran (sean) como si no se alegrasen”. Para muchos este mundo es pura felicidad y diversión. Viven sólo para los placeres de la vida de muy poca duración.
     A. No hablamos solamente de placeres pecaminosos. Hay muchos placeres sanos e inocentes, pero se debe evitar elexceso de alegrarse como el exceso de llorar.
     B. Es necesario siempre tener “la vista corta” de la vida. No es larga e interminable. Es de muy corta duración. Por eso, siempre poner lo primero en primer lugar.
     C. Que el regocijo no sea excesivo porque muy pronto seremos como si nunca hubiéramos llorado ni regocijado. No perdamos el equilibrio espiritual.

IV. “los que compran (sean) como si no poseyesen”.  Por eso, no hay justificación para la acumulación de muchos bienes materiales.
     A. Deuteronomio 6:10-12, “Y sucederá que cuando el Señor te traiga a la tierra … ten cuidado, no sea que te olvides del Señor…
     B. Tener presente que pronto otra persona tendrá su negocio o empleo, otra persona vivirá en su casa. Otros estarán invirtiendo su dinero y disfrutándolo.
     C. Prov. 23:4, 5, “No te afanes por hacerte rico… Porque la riqueza ciertamente se hace alas, como águila que vuela hacia los cielos”.
     E. Eclesiastés 5:10, “El que ama el dinero no se saciará de dinero, y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias”.
     F. Lo más importante es tener tesoro en el cielo, Mateo 6:19-21. 1 Timoteo 6:17, 18, “ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas …”

V. “los que disfrutan de este mundo (aprovechan, usan este mundo) (sean) como si no lo disfrutasen (usaran)”.
     A. Es apropiado aprovechar este mundo que provee alimento, vestido, techo, medicina, pero evitemos el exceso en todo.
     -- No usemos el mundo con egoísmo y avaricia.
     B. 1 Corintios 3:21, “todo es vuestro… el mundo, o la vida, o la muerte, o lo presente, o lo por venir, todo es vuestro”. El mundo pertenece a nosotros, pero usarlo con moderación.
     C. 1 Pedro 2:11, peregrinos. “No puede el mundo ser mi hogar”. Es como hotel, lo necesitamos por poco tiempo y luego lo dejamos para ir a nuestro hogar permanente.
     D. Siempre recordemos que muy pronto otro vivirá en mi casa, otro trabajará en mi lugar, otro estará ocupando mi banca en las reuniones.
   -- Porque la vida es muy pasajera. Es como la flor de la hierba … como un vapor … como agua derramada que no se puede recoger …
   -- ¡Lo terrenal no es permanente!

VI. La razón: “porque la apariencia de este mundo se pasa”. 1 Juan 2:17, “Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.
     A. La palabra “apariencia” es término del teatro y se refiere al cambio constante del escenario. (En la TV mucho más rápido).
     -- Así es la vida: niñez … juventud … adultos  jóvenes … mediana edad … vejez … ¿Luego?
     -- 2 Pedro 3:10 puede ser la “escena” en cualquier momento (“la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas”).
     B. Entonces hagamos todo con este pensamiento: el tiempo se ha acortado. Tenerlo presente para todo plan que tengamos, toda relación o conexión que formemos.

Conclusión.
          A. El espíritu (alma) debe ser independiente de toda relación, todo lazo, todas circunstancias, de toda posesión material, de todo empleo o negocio.
          B. Debemos estar listos a sacrificar cualquiera de estas cosas si existe el más mínimo peligro de que estorben nuestra comunión con Dios. Lucas 14:26.
          C. La vida vuela hacia su fin. El gran negocio es preparar, preparar, preparar… para la muerte y el juicio final.
          D. ¿Si el doctor dijera, “Tienes seis semanas”? (El hno. Jim Everett, evangelista de Austin, Texas oyó esto).
          -- Es muy posible que nos queda solamente seis semanas o seis días o seis minutos...
          E. Amós 4:12, “¡prepárate para venir al encuentro de tu Dios!” 2 Reyes 20:1, “Pon en orden tu casa (Ezequías), porque vas a morir”.
          F. 1 Samuel 20:3, David: “hay solamente un paso entre mí y la muerte”.
          -- Un solo “alto” que alguien pasa sin parar. Un solo semáforo en rojo que alguien no respeta.
          G. Actitud sumamente peligrosa: “Mi Señor tarda en venir”. Sí viene ¡pero no viene AHORA!
          -- 1 Tesalonicenses 5:2, 3, “Sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán”.
          -- Santiago 4:13, “¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año y traficaremos y ganaremos: cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”.